La crisis ‘again’

La deuda desbordada y el desempleo en varios países de Europa y en EU hacen temer una nueva desaceleración. México no está totalmente a salvo de un contagio.
Ariadna García Vega

Cada día, cuando llega a su oficina, Yolanda Flores, gerente de Exportaciones de Fritec, una empresa mexicana que comercializa materiales de fricción para la industria automotriz, revisa sus pedidos y respira aliviada al comprobar que sus órdenes de compra se mantienen a un buen ritmo. "Todo parece indicar que será un año de crecimiento", dice. Sin embargo, no deja de pensar en las noticias que señalan que el desempleo en Estados Unidos se mantiene en niveles preocupantes, que la confianza de sus consumidores sube y baja, y que el Congreso dividido de ese país ha provocado una negociación cardiaca sobre el techo de su deuda.

Por si fuera poco, las cosas en Europa, uno más de los mercados a donde exportan piezas para el mercado de repuestos de todas las marcas, lucen sombrías, con conflictos que han rebasado la economía hasta llegar a las revueltas sociales. "Hasta hoy, todo marcha bien", dice Flores. "Los números no dicen otra cosa, pero no negaré que hay algo en el ambiente, nerviosismo, miedo a pensar que pudiéramos estar en la puerta de una nueva crisis".

Flores aún no olvida que para su empresa 2009 fue desastroso: sus ventas cayeron 23% con respecto a 2008, y si bien en 2010 la venta total se recuperó, no ocurrió igual con el mercado de EU, que se repone muy lentamente. "Para 2011 yo creo que vamos a lograr los mismos niveles de venta que traíamos con EU en 2008",  dice.

Muchos empresarios y trabajadores se preguntan hasta qué punto la crisis en Europa y en EU podrían implicar de nueva cuenta apretarse el cinturón. ¿Existe la posibilidad que al contagiado le vaya peor que a quien originó el problema?

Volatilidad contagiada

Muchos mexicanos nacieron y crecieron con la palabra ‘crisis' y han tenido que aprender, no siempre de la mejor manera, a reajustar sus planes de acuerdo con la magnitud de cada catástrofe económico-financiera. Pero la reciente crisis fue diferente: su origen fue el primer mundo.

El contagio de Europa hacia México se ha dado principalmente por la ‘aversión al riesgo' por parte de inversionistas, que ha afectado las bolsas, los tipos de cambio y también las tasas de interés a nivel global, explica Mónica de la Grange, economista en jefe para México de la Banca Privada de UBS. "La afectación más importante, en términos de corto plazo, es la volatilidad", dice.

Además, existen dos canales en el terreno de la inversión productiva que podrían afectar a México y que tienen relación con la situación en Europa, dice, por su parte, Gabriel Casillas, economista en jefe de JPMorgan para México. "La primera, es el comercio internacional, aunque sigue siendo pequeño -sólo 5.2% de las exportaciones mexicanas van al viejo continente y gran parte es petróleo-, existe otra parte automotriz que podría tener algunos problemas", comenta.

Interfil, fabricante de filtros automotrices, es otra empresa mexicana que ya comienza a resentir los efectos de las medidas de austeridad, que acompañan y condicionan los planes de rescate para algunas naciones europeas y que golpean el consumo.

"En Europa nosotros hemos visto que la gente está extendiendo la frecuencia de revisiones de sus autos y su mantenimiento. En lugar de hacer una afinación cada 10,000 kilómetros, ya ves que hay crisis de desempleo, deciden hacerlo hasta los 15,000 kilómetros, y esto es automáticamente 50% menos de ventas", explica Emilio Isaís Márquez, director de Ventas y Mercadotecnia de Interfil.

El segundo punto en afectación, según Casillas, sería la inversión extranjera directa, pues el 30% que recibe México proviene de Europa y está enfocada en tres sectores: turismo, banca y manufactura.

Es justo en manufactura donde, según el especialista de JPMorgan, se está viviendo un boom que todavía no se refleja en los bolsillos de la gente, pero que ha logrado una rápida recuperación del empleo, principalmente con empresas internacionales como Toyota, Mazda, Volkswagen o Bombardier, que están reubicando o expandiendo su operación en México. A la mitad del año, el sector registra un avance de 14% en las unidades producidas y 14% en las exportadas, comparadas con el primer semestre de 2010, según las cifras de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

En el turismo no se observan mayores afectaciones que las que ya ha ocasionado el tema de la inseguridad.

Hacia México, una vía de transmisión serían los bancos españoles, en especial Santander y BBVA, que tienen en su poder bonos soberanos de Portugal, los cuales fueron rebajados a ‘basura' por las calificadoras. El riesgo de Santander en deuda pública de Portugal alcanza los 2,400 millones de euros, mientras que el riesgo en BBVA es de 58 millones de euros. Además, estos dos bancos con fuerte presencia en México tienen otros créditos comprometidos con bancos y empresas lusas.

"No creo que quiebren, quizá tengan que recapitalizarse y reducir su actividad de crédito, pero esto en Europa. ¿Por qué hacerlo en México si están teniendo muy buenos rendimientos? Por otro lado, tenemos la ley de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores que limita el préstamo de dinero a entidades relacionadas, llámese casas matrices, limitando la salida de flujos", explica Gabriel Casillas.

Las cosas en Europa, con todo y el segundo programa para salvar a Grecia, podrían complicarse aún más, pero una relación no tan estrecha con el viejo continente puede librar a México de un contagio mayor, aseguran De la Grange y Casillas. Pero no ocurre lo mismo en el caso de Estados Unidos.

Tan lejos de Dios...

¿Qué tan ‘temporal' y qué tan ‘profundos' son los problemas de EU?, se preguntan Yolanda Flores y Emilio Isaís. Las dudas surgen porque no hay que olvidar que se trata del principal destino de nuestras exportaciones (entre 70 y 80%), y en materia automotriz no es la excepción.

"El riesgo más grande para el desempeño de la economía de México es Estados Unidos. En el corto plazo, sería la desaceleración de su industria; en el mediano plazo, es que no se consolide la recuperación del mercado laboral y del consumo, y en el largo plazo, están las limitaciones fiscales", dice Mónica de la Grange, de UBS.

Estas limitaciones fiscales, explica, tienen dos caras: por un lado, un incremento en los impuestos y, por el otro, una reducción en el gasto fiscal, con programas sociales afectados. Las consecuencias finales son una reducción en el ingreso disponible y un menor presupuesto gubernamental, que afectará rubros como la inversión en infraestructura y que puede tocar a algunas empresas mexicanas.

Un claro ejemplo de esta fuerte dependencia es Cemex. Entre el 31 de diciembre de 2010 y el 28 de julio, sus acciones han caído 39.7% en México y 37.2% en EU. Por si fuera poco, el consumo total de cemento en ese país se mantendrá sin cambios en 2011 y 2012, según la Asociación de Cemento de Portland.

En este contexto, son cuatro los indicadores de EU que no se deben perder de vista y que tienen una fuerte influencia en México. En primer lugar, el empleo, en el cual JP Morgan no espera una recuperación importante en los siguientes cuatro años, con tasas de desempleo por arriba de 7%, un ambiente donde a los mexicanos migrantes les será más difícil conseguir trabajo y donde el envío de remesas podría contraerse.

La segunda, es el consumo (muy casado con la primera), indicador que se ha recuperado, pero que enfrenta la incertidumbre de la eliminación de algunos incentivos fiscales. En tercer lugar, está el mercado inmobiliario, por tradición, un importante empleador de trabajadores mexicanos, el cual continuará muy deprimido por lo menos dos años más.

Por último, las manufacturas estadounidenses, que a pesar de vivir algunas consecuencias del terremoto de Japón, no está sufriendo un deterioro estructural.

"Nuestro diagnóstico final es que vemos a EU creciendo de manera lenta, pero creciendo, aunque con un mercado laboral con algunas dificultades", dice Casillas.

Pero el panorama no está libre de peligros. Aunque se eleve el techo de la deuda y EU no caiga en default, "vas a tener un país entrando en una dinámica de reducción de deuda, donde un menor gasto e inversión frenarán el crecimiento económico", advierte Mónica de la Grange, de UBS.

Con todo y este sombrío panorama global, las condiciones para invertir en México están en su mejor momento, con un crecimiento esperado de 4.5% para este año y bajas tasas de interés, que son una oportunidad para tomar créditos.

Hacia adelante, las reformas estructurales y el fortalecimiento de la demanda interna siguen siendo los retos más importantes para México en un mundo tan cambiante, donde los llamados países desarrollados han roto sus propias reglas.

Tal vez en los siguientes días, cuando Yolanda Flores y Emilio Isaís abran de nuevo los diarios y se encuentren con la noticia de nuevos defaults en Europa o un alza a los impuestos estadounidenses, tendrán que repasar la lección aprendida en 2009: "Hacer más con lo que tengo y diversificar mis mercados".

CANALES DE CONTAGIO

Aunque parecen lejanos, los problemas de deuda y desempleo en países europeos y, sobre todo, en EU, presentan diferentes riesgos de transmisión de la crisis para la economía mexicana.

Riesgo
País
 
Vía de contagio a México
Alto

90%

deuda

total/PIB

Estados

unidos

El alto endeudamiento, la debilidad en la confianza de los consumidores y la difícil recuperación del mercado laboral restringirán el crecimiento económico. Se restringiría su relación comercial en el mediano plazo, por la limitación que impone la reducción de deuda en el crecimiento y en la demanda.
Bajo

98%

deuda

total/PIB

Irlanda Tendrá un periodo de crecimientos modestos, mientras el gobierno continúa enfrentando grandes retos para mejorar la situación fiscal. La volatilidad y el deterioro de la confianza que ocasionan las noticias negativas impactan el tipo de cambio y los mercados locales.
Medio

90%

deuda

total/PIB

España El desempleo aún rebasa 20% y seguirá así por dos años. Si un país europeo quiebra, tendría problemas para refinanciar sus vencimientos. Se estima que las instituciones financieras europeas con presencia en México tienen exposición de +/- 30% de la deuda del país.
Bajo

60%

deuda

total/PIB

Potugal Su economía se contraerá en los próximos dos años. La situación fiscal es sostenible mientras el gobierno siga con las políticas de austeridad. Se estima que las instituciones financieras europeas, con presencia en México, tienen exposición al +/-10% de la deuda del país.
Bajo

119%

deuda

total/PIB

Italia El nivel de endeudamiento es alto, pero cercano a los niveles precrisis. La situación fiscal será sostenible, pero se deteriorará los próximos años. La volatilidad y el deterioro del sentimiento que ocasionan las noticias negativas impactan al tipo de cambio y a los mercados locales.
Bajo
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142%

deuda

total/PIB

Grecia A pesar de los paquetes de ayuda formulados por la UE y el FMI, el gobierno deberá hacer una reestructura masiva de su deuda. La volatilidad y el deterioro del sentimiento del consumidor impactan al tipo de cambio y a los mercados locales de renta fija y capitales.
FUENTES: PIB y Deuda Fitch Ratings, datos a 2010; estimados de crecimiento del FMI; estimaciones de exposición a la deuda soberana UBS WMR con información del EBA Stress Test 2011.
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