La estrategia del riesgo

La unión hace la fuerza. Para PeopleSoft, uno de los proveedores emblemáticos del sector erp, esta
Andrés Piedragil Gálvez

Craig Conway, director ejecutivo de PeopleSoft, es un hombre que tiene que estar agradecido con su suerte. Hace dos años, cuando asumió el cargo de CEO, Conway apostó el futuro de la compañía en el desarrollo de un solo producto: PeopleSoft 8. Para tranquilidad de los accionistas y clientes de la firma, todo indica que la jugada resultó afortunada.

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Durante 1999, la organización sufrió uno de los peores momentos de su historia: ventas a la baja –en ese momento, las empresas invirtieron sus presupuestos de tecnología en sistemas para alejar la amenaza del año 2000–, reestructuración de los cuadros gerenciales –el fundador de la firma, David Duffield, la abandonó, junto con otros altos directivos– y desconfianza de los mercados financieros –comentarios poco halagadores de los analistas, quienes no recomendaban la compra de acciones–. Para 1999, PeopleSoft registró una pérdida neta de $177.8 millones de dólares.

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¿Cómo enderezó el rumbo? Conway decidió empezar de cero. La tecnología de la compañía, que se inscribe en el ámbito de las soluciones de planeación de los recursos empresariales (ERP, por sus siglas en inglés), se reinventó totalmente. PeopleSoft 8 marcaría el inició de la revolución. Por tal motivo, el directivo destinó $500 millones de dólares al desarrollo del producto. Asimismo, 2,500 programadores –a los que se retiró de otros proyectos, principalmente de aquellos que estaban relacionados con actualizar la versión 7.5– sólo se dedicaron a escribir la aplicación.

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En julio de 2000 el proveedor la lanzó al mercado y su suerte empezó a cambiar. Clientes importantes –como Cisco Systems y Dell Computer– adoptaron rápidamente el sistema. A principios de este año, 1,000 usuarios ya lo habían adquirido. Por otro lado, para finales de 2000, PeopleSoft recuperó la salud financiera: ese año, la compañía obtuvo ganancias por $1,740 millones de dólares –por arriba de los $1,430 millones de dólares obtenidos en 1999–. Después de haber trabajado en números rojos durante 1999, la firma consiguió ingresos netos por $145.7 millones de dólares.

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¿Cómo puede un producto cambiar la suerte de toda una organización? En el caso de PeopleSoft, la respuesta está en la arquitectura de la aplicación. A diferencia de las ofertas de otros proveedores, como SAP y Oracle, PeopleSoft 8 es una plataforma de software empresarial que funciona totalmente sobre internet. Tradicionalmente, para usar una herramienta tipo ERP, las compañías instalan el programa en un servidor y, además, colocan una versión especial en una PC –la terminal donde se observan los datos que manipula y gestiona el sistema–. Al poseer una estructura basada en tecnología de internet, el sistema no exige una programación especial en el lado del dispositivo de consulta. A través de un browser –que puede estar instalado en una laptop, una PC, un Webpad o una Palm–, el usuario puede consultar toda la información empresarial: ventas, recursos humanos, abastecimiento, producción, consumidores, etcétera. Esto implica que el cliente tiene acceso a sus datos corporativos desde cualquier lugar que cuente con una conexión a la Red.

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En una reciente visita a México, Expansión charló con Craig Conway, un CEO que –en palabras de la revista Forbes– "regresó de entre los muertos" a PeopleSoft. A continuación, un extracto de la plática.

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¿Por qué arriesgar el destino de una empresa en un solo proyecto?
-Hace dos años el corporativo enfrentó momentos de enorme adversidad. Sin embargo, creo con toda franqueza que dichas dificultades las vivieron todos los proveedores del mercado de software empresarial. De cualquier forma, decidí que PeopleSoft no tenía que esforzarse por alcanzar a otro competidor. No era necesario ponerse al parejo de alguien más. Lo fundamental era concentrar los recursos de la empresa en el diseño de una nueva arquitectura para la aplicación. Al hacerlo, contaría con un producto una generación adelante de las ofertas de SAP u Oracle.

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La visión implicaba un cambio radical. Si algo fallaba, los usuarios serían las principales víctimas. ¿Pensó usted en ese riesgo?
-Cuando asumí el cargo de CEO, nunca aseguré que cambiaría a la compañía: dije que la reinventaría totalmente. Por otro lado, los clientes sí corrían un riesgo importante. Si la estrategia fracasaba, los usuarios quedaban a la intemperie; virtualmente atrapados en una isla desierta, sin ninguna vía de escape.

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¿Así de serio era el peligro?
-La firma reemplazó el código del software tradicional por otro totalmente distinto. PeopleSoft 8 no es una actualización de la versión 7.5, es un sistema absolutamente diferente. En ese sentido, hay que señalar que los clientes –que respondieron con entusiasmo desde el principio– estarían adoptando una nueva generación; es decir, no podrían utilizar una buena parte del código de la versión anterior. Por supuesto, la compañía diseñó mecanismos para asegurar una fácil migración. Pasar de una versión a otra resulta sumamente simple. El proceso es más sencillo de lo que parece. Sin embargo, PeopleSoft no siguió el camino fácil de las actualizaciones de software.

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¿Por qué evitar la salida fácil? Muchos proveedores de software lo hacen, y no se quejan de los resultados.
-Cuando surge una nueva tecnología –internet, en este caso–, los proveedores de software siempre hacen lo mismo: adaptar la solución a los productos que ya fabrican. ¿Qué ocurre? Se obtiene mediocridad. Un resultado promedio. Yo tengo 26 años de experiencia en la industria y siempre pasa lo mismo. PeopleSoft necesitaba una renovación total, no una actualización.

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Desde el punto de vista del usuario, ¿qué tan importante es el aspecto de una nueva arquitectura?
-Al utilizar un software empresarial totalmente basado en la Red, una compañía tiene acceso a la información corporativa más importante, sin tener que instalar en las PCs código de programación especial. PeopleSoft 8 fue el primer producto de la industria que no tenía código en el lado del cliente [el dispositivo donde se consultan los datos]. Para usarlo ni siquiera se necesita una PC, sólo hace falta poseer un browser [navegador web], el cual podría residir, por ejemplo, en un asistente personal digital [PDA, por sus siglas en inglés]. De esta forma, un compañía puede ser operada y administrada desde internet.

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¿La Red modificará el concepto de EPR, el nicho tradicional de PeopleSoft?
-Ya nadie utiliza ese término. Hoy las organizaciones necesitan crear entornos colaborativos. Es decir, plataformas de software que integren a todos los software empresariales que ya existen: administración de relaciones con clientes [CRM, por sus siglas en inglés], gestión de la cadena de suministro [SCHM, por sus siglas en inglés], control de recursos humanos, abastecimiento electrónico (e-procurement), análisis financiero, etcétera. Dichas soluciones, actualmente, pueden funcionar a través de internet. Con base en ella las aplicaciones se comunican y colaboran, brindando una visión completa de las operaciones corporativas. Como se concluyó en un seminario de Gartner Group: "¡El ERP está muerto! ¡Larga vida al ERP II!"

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Además de unir funciones, ¿qué ventajas aporta lo que usted llama entorno colaborativo?
-En todos los programas empresariales importantes hay un componente de análisis. En los software especializados en finanzas, balance de resultados; en CRM, cálculo de las ganancias por cliente; en recursos humanos, determinación de riesgos, etcétera. En un ambiente colaborativo, la inteligencia incorporada en las distintas aplicaciones se une y genera una gran capacidad de análisis. Los sistemas permanentemente identificarán tendencias, patrones, niveles de rentabilidad, proyecciones, gastos, etcétera, y lo harán en forma inmediata, uniendo datos de distintas áreas de la compañía. Una visión completa de las operaciones.

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