La fiesta inolvidable

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Es cierto: el nuevo milenio no inicia sino hasta el 2001. Pero la sola mención del año 2000 hace pensar en ser protagonistas de una película de ciencia–ficción. La ropa de fiesta masculina ha roto todos los esquemas clásicos que tuvo hasta hace unos años, y ahora se muestra bajo un cariz mucho más lúdico y hasta teatral. Los esmóquines muestran una confección  impecable, pero los cortes y materiales dieron una vuelta de 180 grados. Los satines, lentejuelas, diamantinas y gasas que privaban en el vestuario femenino visitan hoy el masculino para dar a las prendas toques divertidos. Sacos–abrigo, prendas con brillo, ausencia de camisas formales y -¡sorpresa!- también ausencia de corbatas, son tan sólo algunos de los highligths de las colecciones de esta temporada. Prepárese para el festejo: vuélvalo inolvidable con su atuendo.

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