La lista de Linz

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Entre sus delirios producto de la megalomanía, Hitler soñaba con formar el Museo Führer, dedicado exclusivamente a obras de arte que reflejaran la ideología nazi. Para reunir esa colección saqueó por igual museos, galerías, bibliotecas y colecciones privadas. De estas últimas, la comunidad judía fue el principal blanco debido a las incautaciones sistemáticas que se hicieron de sus propiedades. Un informe nazi fechado en 1944 señala que ascendieron a 25,000 las obras robadas, cifra que no asombra al saber que los principales lugartenientes del führer siguieron los pasos de su líder.

- Parte de las pinturas, esculturas y antigüedades así perdidas forman la llamada Linzer liste, o lista de Linz, en referencia a la ciudad austríaca de ese nombre, de donde fue originario Hitler. Hoy, a más de medio siglo de distancia, el gobierno federal de Alemania ha dado a conocer la famosa lista y, como parte de sus esfuerzos por recuperar los tesoros perdidos, ha colocado una página en internet, donde las víctimas de tan descarada rapiña, o sus herederos, pueden anunciar, buscar y, con suerte, encontrar sus preciados objetos culturales. La dirección es: www.LostArt.de.

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