La locomotora de la riqueza 500

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Tiene usted en sus manos la edición más grande en la historia de Expansión. -En este ejemplar, además de nuestros tradicionales reportajes y entrevistas, -usted encontrará el reporte de “Las 500”. Sabemos que le resultará útil, -porque se trata del informe más completo disponible en el mercado sobre el -desempeño de las empresas más importantes de México.

- La pregunta es: ¿cómo conseguir que estas empresas se transformen de forma -efectiva en las locomotoras del desarrollo económico? Si bien algunas ya lo -son, sin duda, su labor de creación de riqueza ha sido todavía insuficiente -para enganchar a los demás vagones por la vía del progreso sostenido. El -problema es que no pueden hacerlo solas, por más esfuerzos de productividad y -competitividad que realicen.

- Faltan muchas condiciones para que el país (todo el país, valga enfatizar) -se encamine en ese sentido. Y aquí entra a escena el gobierno mexicano, -demasiado entretenido con malabarismos e ingeniería financiera para equilibrar -las cuentas macro como para bajar un poco la mirada a la economía real. Sea por -razones externas o internas, la política económica gubernamental no ha logrado -salir de un círculo vicioso que quita alfileres de un lado y los pone en otro, -con una visión de plazos tan cortos como un sexenio, o menos, y que poco ha -hecho por una promoción eficaz de la productividad de largo alcance. Lo urgente -mata a lo importante.

- No puede ser que, en el México de fin de siglo, abrir una nueva empresa siga -siendo una hazaña heroica. La gente que desea arriesgar sus recursos para -emprender un negocio necesita menos obstáculos y más reglas claras, requiere -de señales que le indiquen que en este país se privilegia a quienes invierten -productivamente su dinero y crean fuentes de empleo bien remuneradas y de largo -plazo mucho más que a quienes buscan altas tasas de interés para lograr -rápidos retornos. Del mismo modo, se necesita ampliar la base de contribuyentes -y reformar las tasas impositivas para distribuir la carga fiscal de forma más -equitativa y favorecedora de ahorro interno, justicia social y desarrollo -sostenible.

- Sólo con auténticas políticas de fomento industrial y competitividad -fiscal podrán crecer y multiplicarse las empresas mexicanas. Reiteramos: 500 -compañías, por muy prósperas que fuesen, no son suficientes para distribuir -bienestar a lo largo y ancho del territorio nacional. Para hacerlo mínimamente -factible, es necesario crear un marco que, de una vez por todas, deje atrás las -conveniencias discrecionales de las autoridades y privilegie de manera uniforme -a los que están dispuestos a invertir y trabajar para crear las oportunidades -de desarrollo que se merecen todos los mexicanos. Sin excepción.

- Los editores

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