Los juegos que todos jugamos

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Javier Martínez Staines

“Cuando los trabajadores se congregan juegan futbol. Cuando los gerentes se -reúnen juegan tenis. Cuando los directores se encuentran juegan golf”. -¿Conclusión? No es tan difícil imaginarla: “Cuanto más alto es tu cargo, -más pequeñas son tus pelotas”.

- La moraleja de este chiste no es más que una mala broma, de subrayada -misoginia, pero no va por ahí la intención de estas líneas. En realidad, se -trata de revisar algunos arquetipos en función de los juegos que elegimos. -Buscamos espacios lúdicos hasta la muerte.

- A continuación, al tenor de un “dime a qué juegas y te diré quién eres”, -presentamos una muy caprichosa selección de los homos ejecutivus a -partir de su pasión por jugar. Dice mucho más que lo que creemos de sus -actitudes en la oficina y de su modo particular de tomar decisiones. Y que cada -quién saque sus propias conclusiones.

- Lobos solitarios. Juegan golf o practican veleo. Para ellos todo es un -reto, pero el principal de todos es vencerse constantemente a sí mismos. Suelen -ser esnobs, egoístas, excluyentes y muy competitivos. Disfrutan el poder y lo -ejercen, por lo general, sin contemplaciones.

- Perseguidores perseguidos. Corren. En sus agendas destacan los asuntos -pendientes que se acumulan sin cesar. Se encuentran en una búsqueda afanosa y -perpetua de sus prioridades de vida. Son confusos. Persiguen y huyen al mismo -tiempo.

- Libres pensadores. Esquían o bucean. Les gusta tomar sus propias -decisiones y buscan espacios de soledad para poner en orden sus ideas. Aunque -suelen ser accesibles, tienen problemas con la autoridad: no les gusta que -alguien más les gobierne y disponga de su tiempo. Son observadores acuciosos y -amantes obsesivos de la libertad.

- Vencedores del miedo. Practican deportes extremos: parapente, rafting, -alpinismo, etcétera. Han crecido con tantos temores que requieren demostrarse a -sí mismos (y a los demás) que la valentía es su virtud más destacada. Están -siempre dispuestos a entrarle a lo que sea. Son participativos y confiables.

- Guerrilleros sin guerra. Son los fanáticos del gotcha y el -tiro. Son inseguros y beligerantes, pero siempre buscan la aprobación del jefe -para sentirse cómodos con sus decisiones. Cualquier brote de conflicto que se -presente, por mínimo que sea, huele a problemas graves, que deben ser atacados -con la artillería completa. Al menor descuido pueden apuñalarte por la -espalda.

- Intelectuales voladores. Juegan ajedrez o backgammon. Son -máquinas productoras de grandes ideas, pero casi nunca saben cómo -aterrizarlas. Estrategas incansables de sofisticadas jugadas de pizarrón, que -requieren de otros para que la creatividad desbordante se transforme en -acciones.

- Animales sociales. Jugadores ritualistas de dominó, póquer, -cubilete, etcétera. Ellos se reúnen, gritan y beben. Exigen compañía para -emprender cualquier cosa. Sólo la complicidad de sus colegas les brinda un -medio ambiente propicio para tomar decisiones. La soledad es su campo de -exterminio.

- Nerds incurables. Adictos a los juegos electrónicos. Se -entienden con la computadora y con el televisor, pero presentan severos -problemas en sus relaciones con la gente. Son irritables y abstraídos. Utilizan -el MSN y el e-mail para comunicarse hasta con sus vecinos de asiento.

- Agresivos reprimidos. Juegan boliche. Están enojados con el mundo, -pero reprimen las actitudes agresivas: su ira se convierte en dibujos en los que -hacen vudú al jefe durante las juntas. Hablan a través de monosílabos.

- El autor es director editorial de Grupo Expansión y no -piensa revelar en cuáles de estas categorías califica.
-Comentarios: jstaines@expansion.com.mx

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