Los vinos de Sothebys

La experta en vinos da consejos para invertir en ellos. Hay mexicanos que los compran en las subast
María Luisa Tavernier

Serena Sutcliffe es una de las autoridades más destacadas en el mundo del vino. Extraordinaria catadora y conferenciante, seduce por su gran talento. Entre sus libros destaca Guide to the Wines of Burgundy, publicado por M. Beazley. A los 31 años sorprendió a muchos al obtener al primer intento el grado de Master of Wine que otorga el Institute of Masters of Wine, del que es presidenta actualmente.

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Por su valiosa contribución a la literatura e historia de los vinos franceses se le otorgó el reconocimiento de Chevalier dans l’ordre des arts et des lettres y en 1993 fue elegida para ingresar en la Académie Internationale du Vin. Además, Sutcliffe integra una de las casas de subastas más importantes del mundo, Sotheby’s, donde es jefe del Departamento Internacional de Vinos.

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¿Qué consejo le daría a una persona que desea empezar a coleccionar vinos como inversión?
Sólo háganlo si de veras ama el vino. Y siempre deben estar muy, muy bien asesorados. Compren sólo a gente de buena reputación (pues la procedencia y la autenticidad son problemas). Vigilen que el vino esté perfectamente almacenado, pues de otro modo pierde todo su valor. Concéntrense en lo mejor, si es que compran para invertir. Si es por placer, pueden correrse ciertas aventuras y encontrar grandes gangas. Sólo inviertan en vino con fondos no indispensables, para que no se vean obligados a venderlo en una recesión o antes de que una cosecha haya realmente ganado valor. Combinen la inversión con el beber. ¡Da tanto placer!

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¿Cuáles son los países donde hay más inversionistas en vinos?
Desde luego en Estados Unidos, con las fortunas que hay en ese país, pero también en naciones de Asia, Europa y Sudamérica.

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¿Recuerda haber tenido clientes mexicanos y sus nombres?
Tenemos, sí, clientes mexicanos, a menudo empresarios y personas de los medios de comunicación. Pero es todo lo que puedo decir: Sotheby’s nunca divulga los nombres de sus clientes por razones de confidencialidad.

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¿Cuáles son los precios más altos que Sotheby’s ha obtenido en una subasta de vinos últimamente?
En diciembre de 2001 subastamos siete botellas de Montrachet DRC 1978 en $167,500 dólares y 12 de Chateau Latour à Pomerol 1961, en $89,400; eso fue lo más alto de la temporada 2001-2002.

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En su vida profesional, ¿cuál ha sido la subasta más rara en la que ha participado?
Sin duda alguna la de La Cava Imperial Rusa, en Massandra (Crimea, Rusia), fue histórica. La de Andrew Lloyd Weber en 1997 fue asombrosa, así como la del milenio, en noviembre de 1999, en Nueva York, que sigue siendo, de lejos, la más grande subasta de vinos que ha habido. He vendido colecciones maravillosas en todo el mundo, en las que encontramos tesoros como un Yquem 1921. O la cava de un restaurante belga que se había inundado: tuvimos que limpiar todo el lodo acumulado en las botellas. O la botella de jerez 1775 más cara que ha habido: se vendió en Londres en octubre de 2001 por 31,900 libras esterlinas (unos $49,700 dólares), precio que obviamente estaba por encima de los cálculos más halagüeños, y la compró alguien de Asia. Estas son cosas irremplazables. La botella era magnífica, pero el sabor… a uvas y avellanas.

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Por su cargo, seguramente tendrá muchas anécdotas que contar acerca de los clientes que asisten a las subastas de vinos.
En las pujas suceden cosas muy divertidas, tales como que un cliente hace sus ofertas por teléfono, se precipita a la sala de subastas hablando por su celular al tiempo que levanta la mano para mejorar su propia oferta, como si compitiera consigo mismo. Tenemos que pararlo en seco.

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Entre los diferentes estilos de vino –tranquilos, espumosos y fortificados– ¿cuáles son los más subastados?
La característica dominante en las subastas de vinos son los Burdeos, en especial los grandes tintos. También los grandes borgoñas y ródanos y los mejores californianos e italianos; lo mismo que los Vintage Port y los grandes champagnes. Los grandes châteaux de Burdeos dominan porque en ellos encontramos calidad y cantidad. Algunas casas, además de hacer mucho vino, tienen gran reputación, un enorme récord, ya que han producido grandes vinos por siglos.

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¿Quiénes son, entre las celebridades del mundo profesional del vino, las que más admira?
Simplemente la gente que hace buen vino, los productores. No la que negocia con él o escribe acerca de él. En hacer el vino es donde está la verdadera destreza. Tanto si se trata de un pequeño viticultor borgoñés, como el brillante Coche-Dury, en Mersault, o del director técnico de un gran château, como Charles Chevaliers de Lafite. Esta es la gente que admiro. También admiro a mi marido David Peppercorn, Master of Wine.

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¿Cuál es su opinión acerca del auge de los vinos californianos y australianos?
Ha sido maravilloso, en especial en los 90, aunque naturalmente algunos grandes clásicos se hicieron antes, como el Grange, de Australia o el Heitz Martha’s Vineyards y el Beaulieu Private Reserve de George Latour, en California, que son magníficos. En esos años, vimos surgir ahí los cult wines en producción muy reducida, pero de gran potencia. Será muy interesante ver cómo maduran en la botella, siempre es la última señal de un gran vino.

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¿Cuál es la pregunta acerca de los vinos que no le han hecho y que le gustaría que le hicieran?
Qué vino me gustaría estar bebiendo al morir: Cristal Champagne. He pedido que me guarden una botella en hielo, permanentemente, para ese temible momento.

La otra: ¿qué es lo que más me molesta acerca del servicio del vino? Cuando sirven los vinos tintos muy calientes y los blancos demasiado fríos. ¡Y los meseros que prueban el vino antes de servirlo al cliente! ¡Qué nervios! Algunos restaurantes famosos en Nueva York, con grandes listas de vinos, admiten alegremente que eso pase, pero nunca debería suceder, a menos que el cliente lo pida específicamente. ¡Qué maravilloso para un sommelier probar muchos vinos caros a costa del cliente, es vergonzoso!

-¿Las mujeres tienen más agudos los sentidos del olfato y del gusto que los hombres?
Por supuesto. Tal vez están más acopladas con los sentidos. Pero naturalmente hay buenos catadores (no quiero perder a mis clientes). El cerebro tiene dos lados; el instintivo y el del razonamiento. Las investigaciones demuestran que las mujeres tienen el primero más desarrollado (ese lado tal vez controle mejor los sentidos); los hombres tienen más evolucionado el segundo. Y ahí la dejamos.

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