Medio vacío, medio lleno

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Guadalupe Rico Tavera/ Guadalajara

Quien crea que la flota empresarial de Jalisco está zozobrando sólo porque algunos de sus buques insignia salieron dañados por la tormenta económica, tiene una visión miope. Es cierto que los sonados infortunios de esas grandes naves lastiman el orgullo regional, pero ello no ha impedido que el resto de las embarcaciones siga remando para ponerse a flote y llegar a buen puerto.

- Para entender mejor lo que sucede con el empresariado de estas tierras no hay que observar a unos cuantos árboles, sino al bosque en su conjunto. Esa es la postura de Sergio García de Alba, secretario de Promoción Económica del gobierno estatal (Seproe), quien recuerda que, aparte de la crema y nata concentrada en el llamado ‘Grupo de los 10’, “hay varios cientos de medianos empresarios y miles de pequeños que mantienen un bajo perfil, por lo que la suma del esfuerzo de todos es lo que cuenta”.

- Además, como apunta Alfredo Molina, director del Centro de Estudios Estratégicos del Tec de Monterrey, campus Guadalajara, no obstante que la estrategia de la decena tapatía sea similar a la del grupo homónimo de Monterrey, su influencia sobre el resto de los actores económicos de casa no es tan decisiva: “Si alguno de los grandes grupos industriales de Nuevo León tiene problemas, empieza a tener problemas el estado. En cambio, si aquí tiene problemas Calzado Canadá, ¿a quién le duele?”

- El director general del periódico Siglo 21, Jorge Zepeda Patterson, no juzga al empresario jalisciense “ni mejor ni peor que el de otras regiones; es producto de las condiciones locales”. Lo que lamenta es que, al debilitarse figuras tan fuertes como la de los Martínez Güitrón, del Grupo Sidek, el estado pierda los pocos interlocutores que tenía en el marco nacional. “El problema de Jalisco es que, aunque tenga una importancia económica de primer nivel, sus liderazgos tanto empresariales como políticos son de tercera división”, dice.

- Arturo Márquez, coordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ), prefiere hablar de “una transformación” que puede verse con el enfoque del vaso medio vacío o medio lleno. Quien lo vea medio vacío dirá: “¡Pobre Jalisco, porque ha perdido representaciones a nivel nacional!” En cambio, quien lo vea medio lleno —y él es uno de ellos— exclamará: “¡Qué rico es Jalisco, porque tiene una impresionante cantidad de empresarios medianos, cuya tarea y liderazgo se está manifestando en una forma más activa y propositiva!”.

- El enfoque positivo suscita un par de interrogantes: ¿Realmente se está dando un reacomodo en las piezas de este ajedrez empresarial? Y si es así, ¿a manos de quien está pasando la estafeta?

- ¿El fin de los 10?
Aun cuando nunca hizo mucho ruido, últimamente el ‘Grupo de los 10’ ha guardado un silencio que hace sospechar de su existencia. Juan Arturo Covarrubias Valenzuela, uno de los miembros de la selecta decena, despeja la incógnita: “Si el Grupo de los 10 está menos en pantalla es porque el tamaño y la gravedad de la crisis implica que le dediquemos mucho más tiempo a nuestros negocios.”

- Efectivamente, unos más y otros menos, a todos los integrantes del prominente pool les llovió en su milpita. Pese a ello, el presidente del Banco Industrial asegura que el grupo sigue caminando bien y que el fin para el que fue creado aun es válido. “No se trata de un grupo que quiera tener un exposure social ni mucho menos político; nuestro perfil es interno. Creo que se nos ha malinterpretado, porque lo único que tratamos es de unir esfuerzos y voluntades para ayudar de alguna manera a nuestro estado”, expone.

- Contrario a lo que afirma Covarrubias, el director del Siglo 21 opina que esta cúpula ha perdido “mucho de su liderazgo y legitimidad” ¿Por qué? “Porque sus negocios están pasando por un periodo de vacas flacas del cual probablemente no lleguen a recuperarse jamás, y eso los cuestiona mucho como empresarios.”

- Además, Zepeda señala que, si bien entre ‘los 10’ de la cima y las nuevas autoridades panistas “no hay una relación de rivalidad”, tampoco “han tendido las redes de diálogo” ni han construido “el ambiente de empatía propicio que existía con otras administraciones”. Lo que no menciona el periodista —aunque es de sobra conocido— es que la apuesta de algunos de los encumbrados tapatíos en las pasadas elecciones estatales fue francamente por un gobierno priísta.

- Como sea, el director del diario cree que si alguna vinculación se empieza a dar entre el sector privado y el gobierno estatal no es a través de una cúpula que está a “medio desmoronamiento”, sino más bien de los organismos empresariales. Con él coincide el titular de la Seproe: “Nosotros le hemos dado más importancia a los organismos empresariales que a los grandes empresarios como personas, sin tampoco descuidar esta relación”.

- La voz de los medianos
No hace mucho tiempo, cuando el presidente de la república o cualquier alto funcionario del gobierno federal visitaba la capital tapatía, era tradicional que el ‘Grupo de los 10’ se reuniera en privado con tan distinguidos visitantes. Eso pertenece al pasado, ya que la escogida decena tiene hoy que compartir las sesiones con otros líderes de la iniciativa privada.

- Covarrubias dice que el ‘Grupo de los 10’ “no pretende ser un factor de interlocución único ni tampoco de control”; sin embargo, aun cuando ellos ya no sean anfitriones exclusivos, quedan dudas sobre si todavía llevan, o no, la voz cantante.

- “Los grandes siguen y seguirán teniendo su peso específico y muy importante, pero no total. Ellos influyen en la medida de su ámbito, pero en las grandes decisiones del estado se da una participación más abierta”, asevera el representante de los industriales. Es más, sostiene que son los organismos intermedios quienes están asumiendo las posiciones de liderazgo.

- Molina, del Tec, lo avala: “Un pequeño o mediano empresario no ve a Jorge Martínez Güitrón (de Sidek) o a Sandra López (de Calzado Canadá) como sus líderes. Ellos ven como su líder a Arturo Márquez”.

- Si se acepta que esas organizaciones están conquistando espacios en el ámbito estatal, la pregunta es si también están ganando representatividad nacional. Márquez responde afirmativamente y, como muestra, apunta que las vicepresidencias de tres organismos cúpula (Concamin, Concanaco y Conacex) son ocupadas por dirigentes jaliscienses. Para que no quepa duda de que sus voces son tomadas en cuenta, presume de tres propuestas de largo alcance surgidas en el CCIJ: “Un proyecto financiero para el rescate de la pequeña y mediana empresa; un proyecto de autorregulación fiscal que fue la base de las negociaciones, y el concepto de política industrial, siendo Jalisco el primer estado en el que se estableció la metodología”.

- El peso de la electrónica
En este escenario donde varios actores empujan por abrirse campo, no hay que olvidar a la industria electrónica. Por las fuertes sumas que está invirtiendo, los empleos que genera y el peso que está teniendo en las exportaciones, ese sector se está tornando en un protagonista de la economía estatal y, de algún modo, en un carismático líder.

- Nadie duda que la capital jalisciense se está consolidando como el Silicon Valle y de México. Prueba de ello, apunta Carlos Bue, presidente de la delegación Jalisco de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica (Caniece), es que el sector ha invertido $220 millones de dólares (empleando a 24,000 personas) en lo que va de 1996 y que ya se tiene confirmada la inversión de otros $300 millones de dólares para lo que resta del año y el próximo (que generarán 36,000 puestos de trabajo). Tan sólo Lucent Technologies Productos de Consumo de México —empresa que Bue dirige— va a invertir $70 millones de dólares entre 1996 y 1997, con lo que cuadruplicará sus exportaciones y aumentará su plantilla a 8,000 trabajadores.

- La “lluvia” de inversiones del sector no parará ahí. El objetivo del presidente de la Caniece es jalar a este enclave tantas compañías del ramo como sea posible. En principio, no importa que vengan maquiladoras: “Lo que queremos es traer trabajo”. Pero más adelante, aclara, la meta es desarrollar proveedores locales.

- Considerando que la rama electrónica va a exportar $3,000 millones de dólares en 1996, y que de ese valor sólo 30% son insumos nacionales, Bue estima que hay $2,100 millones de dólares que pueden dejar de importarse y ser producidos en Jalisco. “De ese tamaño es la oportunidad que se presenta a empresas 100% nacionales, a compañías extranjeras que se relocalicen aquí o incluso a joint ventures ”.

- El coordinador del CCIJ prefiere que sean los industriales de casa quienes aprovechen la oportunidad y éstos han aceptado respondiendo al llamado de la Caniece con proyectos de desarrollo de proveedores que van de $50,000 a $500,000 dólares, aunque hay otros hasta por $1 millón.

- Sin dejar de reconocer los beneficios que esta rama industrial trae a Jalisco, a Zepeda le preocupa que, al estar ligada a intereses multinacionales, se “desfigure la posibilidad de construir un proyecto regional”. Por su lado, Molina y García de Alba piensan en la electrónica como el cluster de negocios más importante del estado, pero advierten que no debe ser el único. De hecho, el funcionario apunta que se ha pedido que los sectores cuero-calzado, textil-confección, metalmecánica-fundición y agronegocios-alimentos también sean considerados en el Programa de Política Industrial y Comercio Exterior del gobierno federal.

- ¿Vientos a favor?
Quizá por un afán amarillista o porque se le ve con una lupa que aumenta los defectos, no pocas veces se pinta a Jalisco como un mar revuelto. Siendo objetivos, tras los huracanados vientos, por estas aguas sopla una brisa más propicia para la navegación.

- Por lo menos, las gráficas del empleo ya no muestran una curva descendente. Al contrario, de septiembre de 1995 (mes que registró el nivel más bajo de trabajadores permanentes afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social) a julio de 1996 se recuperaron 48,716 puestos de trabajo.

- Para que la microempresa mantenga su planta laboral y continúe generando nuevos empleos permanentes, el gobierno estatal puso en marcha el programa Gemicro, el cual cuenta con el apoyo de la Secretaría de Desarrollo Social y el Fondo Nacional de Empresas en Solidaridad. Según el titular de la Seproe, para el 6 de agosto Gemicro (que otorga créditos hasta por $100,000 pesos con tasas de interés que van de 25 a 50% del CPP) había colocado poco más de $6.7 millones de pesos entre 240 microempresas, resultando en la generación de 743 nuevos empleos y la protección de otros 363.

- Al mismo tiempo, las inversiones siguen fluyendo (ver recuadro) y las exportaciones continúan su rumbo ascendente. Carlos Hernández Rentería, director general del Consejo Nacional de Comercio Exterior de Occidente, pronostica que las ventas externas sumarán; $4,600 millones de dólares al finalizar el año; esto es, 17% más que en 1995 ($3,921 millones de dólares). De ese total, 55% serían exportaciones de grandes empresas y el resto, de medianas y pequeñas.

- Con todo y avances, los entrevistados no dejan de reconocer que, para seguir adelante, hay que insistir en un cambio de mentalidad del empresariado regional. “Tenemos que empujar una nueva forma de pensar en cómo hacer los negocios en Jalisco, porque tal como se hicieron en los últimos 40 años ya no van a ser exitosos de hoy en adelante”, reflexiona Covarrubias.

- Márquez le hace segunda: “Estamos convencidos de que el mayor problema de la industria de Jalisco no es el capital ni el crédito; es el management y la cultura empresarial”.

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- En el examen de conciencia sale a relucir la necesidad de darle a los negocios una estructura más profesional e institucional, perderle el miedo a las asociaciones y, por qué no, salir a la bolsa de valores.

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