Mejor que las salas VIP

La calidad del sonido y de la imagen de un home theater satisfacen al más exigente.
Antonio Puertas

Lejos han quedado los días en los que para tener un buen sistema de sonido había que gastar cantidades exorbitantes de dinero. Aunque es posible invertir hasta $400,000 pesos o más en un sofisticado equipo para ver películas en casa como en el cine, actualmente es posible hacerse de un sistema digno gastando poco menos de $10,000 pesos, incluyendo la TV

- Lo primero que hay que considerar es el tamaño de la habitación en donde instalaremos nuestro sistema de cine en casa, mejor conocido como home theater (HT), pues ello determinará el tamaño mínimo de la televisión.

- Recordemos que la distancia mínima recomendada para ver un televisor es 1.5 veces el tamaño del monitor; esto es: para ver una TV de 25 pulgadas hay que colocarse a no menos de 95 centímetros.

- En cambio necesitaremos de 1.7 metros para un monitor que mide 45 pulgadas. Agreguemos a ello el volumen que ocupan tanto nuestros muebles como el conjunto de aparatos y así nos podremos dar una idea del tamaño que tiene el televisor que mejor nos funciona. La dimensión de la habitación determinará la potencia de salida ideal del sonido.

- Idealmente, nuestra TV debe tener al menos una entrada externa de super-video (S-video) y otra adicional de audio y video (A/V) del tipo RCA. Es posible conectar un reproductor de DVDs a nuestra televisión utilizando sólo las entradas RCA de A/V, pero no obtendremos la mejor definición de imagen. Si la TV es más bien “viejita” y carece de entrada s-video, hay que considerar seriamente la posibilidad de comprar una nueva.

- En el mercado hay TVs muy completas, con más entradas y salidas que una PC. Algunas veces este segmento de mercado fue dominado por marcas japonesas (Sony y Panasonic). Samsung y otros fabricantes coreanos están atacando con fuerza y presentando productos completos a precios competitivos. Considérense los nuevos modelos Tantus de Samsung, que incluyen al menos una entrada s-video y dos entradas A/V (una frontal, muy cómoda para conectar la consola de juegos o la cámara de video), que valen unos $5,000 pesos. Mención especial merecen los nuevos proyectores planos de pantalla ancha con tecnología DLP de Samsung, que ocupan la mitad del espacio y que ya están listos para recibir señales de televisión de alta definición (HDTV). Por un modelo de este tipo hay que desembolsar cerca de $43,000 pesos.

- Existen dos caminos esencialmente distintos para configurar nuestro HT: o bien lo armamos por componentes separados o adquirimos un paquete todo-en-uno.

- Si buscamos mayor flexibilidad e independencia, si somos grandes fanáticos de la música, si hemos designado una amplia habitación para colocar el cine en casa, o si le damos especial prioridad al control y calidad de cada componente, entonces hay que adquirir cada dispositivo por separado.

- En el mercado encontrarás desde reproductores básicos hasta pantallas tipo cine que suben y bajan con un comando eléctrico.

- De otra manera, hay un paquete todo-en-uno satisfactorio para nuestras necesidades. Un HT básico se compone de un juego de cinco o seis bocinas (una central, dos laterales frontales, dos laterales traseras y un subwoofer), un reproductor de DVD y un receptor -amplificador. En los paquetes todo-en-uno, casi siempre el reproductor es también el receptor-amplificador.

- El reproductor de DVDs también es capaz de reproducir DVDs de audio y CDS comerciales de música; dependiendo del modelo (y del precio), aceptará además otros formatos como MP3, video CD y el más reciente SACD (super-audio CD). Tanto los DVDs de audio como los SACD ofrecen una división del sonido en 5.1 canales de audio (esto es, uno para cada bocina normal más el del subwoofer) y el resultado es espectacular: una cosa es escuchar a Buena Vista Social Club en formato estéreo, otra muy distinta disfrutarlo en 5.1 canales, donde podemos apreciar hasta el más leve rasgueo de la guitarra o la presencia de un güiro.

- El receptor-amplificador constituye el cerebro de nuestro sistema, al menos en lo que toca a la reproducción del audio, toda vez que la información depende de nuestra fuente (el DVD).

- Existen varios formatos de codificación de sonido, desde el muy básico Dolby Stereo Surround, hasta los más complejos como DTS (desarrollado por Sony), Dolby Digital-EX / THX-EX (desarrollados por los Laboratorios Dolby y Lucas Entertainment).

- La codificación nos indica de qué manera fue procesado el audio de un título, por lo que primero debemos verificar bien el  proceso en el DVD. Para saber qué formatos de audio tiene una película hay que entrar al menú y comprobarlo. Por lo general, los títulos más recientes incluyen dos o tres formatos de codificación distintos: Dolby Stereo (en dos canales), Dolby Pro Logic, DTS o THX (5.1 canales).

- La mayor diferencia se da entre el formato Dolby Pro Logic y los dos últimos: mientras que en el primero la separación se da por la simulación de más canales (canales matrisados o matrixed), en los tipos Dolby Pro Logic, DTS y THX la separación es real (canales discretos o discrete).

- Recordemos además que anteriormente el audio se grababa en estéreo o monoural, por lo que es imposible encontrar una copia de, por ejemplo, Casablanca con sonido THX, aunque muchas casas de películas han remasterizado algunos filmes clásicos para deleite de los amantes de este arte. En cambio, podemos disfrutar plenamente de una película como El señor de los anillos si nuestro equipo es capaz de codificar DTS, o su más nueva variante: el DTS-ES (6.1 canales).

- Muchos consideran que DTS es superior a los formatos Dolby pues su nivel de compresión es menor, lo que garantizaría mayor realismo; la desventaja del DTS es que ocupa un mayor espacio y restringe la presencia en los DVDs de pistas adicionales de audio.

- En los equipos evaluados por precio y ventajas destaca el HT-DB 1750, de Samsung, que se compone de un reproductor-receptor-amplificador con un total de 530 W de potencia y que integra un sistema de autocalibración del sonido, cinco bocinas con pedestal y un subwoofer. El codificador acepta los formatos Dolby Digital, DTS y Dolby Pro-Logic II y, además de DVDs, puede reproducir Video CD, MP3, CDS con fotos, y DVDs y CDS regravables (DVD-R/RW y CD-R/RW). Para poder disfrutarlo a plenitud, este equipo exige una habitación que mida al menos 4x4 metros y una TV de modelo reciente (con entrada de S-video).

- Para quienes buscan elegancia y funcionalidad, Bose ofrece sistemas que incluyen sus famosas bocinas de cubo, igual de potentes pero mucho más pequeñas. El sistema Lifestyle 28 Series II incluye cinco bocinas, un subwoofer y un reproductor-receptor para DVDs, video CDS y CDS. El receptor sólo acepta dos formatos de audio: Dolby Digital y DTS. Pero este sistema puede ser configurado para enviar una fuente adicional de audio distinta a unas 14 habitaciones diferentes (incluyendo espacio abierto), manejándolas con un solo control remoto, por lo que puede convertirse en el único sistema de sonido que hace falta en el hogar.

- Finalmente, para los que están sujetos a un presupuesto mucho más restringido, Sony ofrece su reproductor DVP-NS575P y el receptor amplificador HT-DDW660 con 350 W de potencia repartidos equitativamente en cinco bocinas y un subwoofer. El amplificador-receptor acepta los formatos Dolby Digital, Dolby Pro-Logic 11 y DTS.

- No hay que olvidar un buen juego de mullidos sillones y una dotación de palomitas para el horno de microondas. Ah, y sea amable con sus vecinos: o le baja al volumen o los invita a la función.

Ahora ve
No te pierdas