Mercados marcados

&#34Que vivas en tiempos interesantes.&#34 <br><i>-Maldición china</i>
Adina Chelminsky

Para los inversionistas de todo el mundo, los interesantes eventos financieros de los últimos tres años han sido un anatema. Si bien en el futuro próximo no continuarán las pérdidas vertiginosas, estamos lejos de reencontrar la piedra filosofal de la década de los 90, que transformaba al capital en oro.

-

En el mundo de las finanzas, analizar la historia es un asunto puramente cultural; lo que importa es el futuro. Sin embargo, el desempeño del mercado en los próximos meses, y quizá años, estará determinado por las marcas que ha dejado el pasado.

-

Las cicatrices van más allá del impacto de los problemas geopolíticos y económicos. Sin minimizar el shock ocasionado por acontecimientos como los del 11 de septiembre y el fin de la exuberancia irracional, no es la primera vez que el mercado enfrenta, y supera, eventos insospechados y caídas en el ciclo económico.

-

La letra escarlata que lleva hoy el mercado en el pecho es la de los escándalos de gobierno corporativo, que parecen cosa superada, pero cuyas secuelas están aún presentes.

-

Más allá de las enormes pérdidas tangibles que estos problemas ocasionaron (cuyo total se calcula en $35,000 millones de dólares), la consecuencia de mayor alcance es la  metamorfosis en la visión del inversionista sobre el mundo financiero. ¿Cómo se puede esperar un rebote sostenido en los mercados cuando su ingrediente básico, la confianza –en las cifras, personas, procesos e instituciones– fue corroída completamente?

-

Los inversionistas tienen una memoria corta. A lo largo de la historia le han perdonado al mercado años de vacas flacas e inclusive días negros (cracs financieros), pero nunca se habían sentido engañados. Los recientes escándalos fueron oscurecidos aún más debido a su carácter estructural.

-

Los problemas de conducción corporativa involucraron a todo el sistema: empresarios, instituciones financieras, analistas y auditores. No hay algo peor que sentirse a la merced de una jugarreta en la que todos están participando y uno ha sido el hazmerreír.

-

A pesar de que hay una nueva legislación en vigor, la recurrencia con la que los abusos golpearon al mercado los hace difíciles de olvidar. Más aún: el inversionista sabe que las leyes sólo controlan los procesos del fraude, pero que la médula del problema, la falta de ética, es un riesgo imposible de eliminar.

-

Aparentemente el día a día de los mercados estará determinado por problemas mucho más actuales que enfrenta hoy la economía mundial. Para las primeras planas el tema de gobierno corporativo ya es un asunto del pasado. Sin embargo, quedan en la mente (y en la cartera) del inversor las caras lecciones aprendidas. La cautela y la desconfianza permearán el comportamiento del mercado.

-

Como diría otro proverbio chino (el cual, más que una maldición es un irónico presagio): “Es más fácil evadir las balas que vienen de frente, que sobrevivir la flecha que tienes en la espalda.”

Ahora ve
No te pierdas