Mexicanos de pura cepa

De recolectores de uva a dueños de su propia bodega, el <i>sueño americano</i> de la familia Ceja
Nicole Gull

En 1967, una pareja de jóvenes llamados Pablo y Juanita Ceja dejaron su -pequeño pueblo en Michoacán para ir en busca de una nueva vida en Estados -Unidos. Como muchos emigrantes, acabaron trabajando en Napa Valley, en -California, como recolectores de uvas en los viñedos locales.

- Los días eran largos y se extendían desde las primeras horas, del amanecer -hasta la noche. Pero los Ceja creían que las oportunidades que les esperaban a -sus seis hijos, entre ellos Pedro y Armando, serían muy diferentes a las que -podrían aspirar en México. Y estaban en lo cierto.

- En 2004, los viñedos Ceja (administrados por Armando, Pedro y sus -respectivas esposas) enviaron casi 6,000 cajas de vinos Chardonnay, Merlot, -Pinot Noir a distribuidores especializados y a restaurantes de todo el mundo. -Fue el mejor año para este viñedo, que creció 600% en los últimos tres -años.

- Los dos hijos, que de niños cosechaban uvas con sus padres después de la -escuela, ahora supervisan 42 hectáreas de viñas. Es un excelente ejemplo de lo -que las películas muestran como el típico sueño americano, el tipo de -historia que rara vez se encuentra en las viñas californianas, donde los -viñedos son el próximo proyecto de algún millonario de Silicon Valley, más -que el resultado del trabajo de décadas de algún recolector de uvas. “Son -las personas que se han abierto paso laboriosamente en esta industria”, dice -Paul Wagner, presidente de Balzac Communications, una importante compañía de -marketing de vinos de Napa. “Ellos (los Ceja) conocen todo sobre la industria -vitivinícola y eso los hace sumamente poderosos”.

- Con el apoyo de sus padres, Armando produjo su primer barrica de Cabernet -Sauvignon a los 17 años y siguió adelante formándose en la elaboración de -vinos en la Universidad de California en Davis. En 1981, tres miembros de su -familia (que habían estado ahorrando desde su llegada a Napa Valley) vendieron -sus casas y compraron sus primeras seis hectáreas de tierra. Luego fueron -expandiendo poco a poco su posesión de fincas y finalmente cosecharon las -primeras uvas en 1988, las cuales vendieron a otros productores vitivinícolas.

- En 2001, la familia comenzó a producir sus propios vinos Ceja, vendiendo la -producción dentro de California. Un año después, Ceja fue nombrada “la -mejor bodega nueva” de Estados Unidos por el Wine Appreciation Guild de San -Francisco. Ahora la compañía se está embarcando en nuevos mercados, y la -bodega anunciará sus primeras ganancias este año.

- La historia de la pobreza a la riqueza de esta familia le ha valido la -atención de numerosos medios. Inclusive fue historia de primera página del The -New York Times. Pero Armando Ceja le da poca importancia a todo esto. La familia -está simplemente dando continuidad al sueño que sus padres tenían cuando -emigraron hace más de tres décadas. “Es el sueño americano”, dice. “Si -trabajas la tierra quieres que te pertenezca. Es esa delicada conexión. -Nosotros la tenemos y este deseo es bastante fuerte en la familia”.

- Copyright ©2005 Inc. Magazine. Distribuido por Tribune -Media Services

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