Nadie sabe lo que tiene...

... Hasta que se agota, y la perla de occidente enfrentará la escasez y el deterioro de sus recurso
Guadalupe Rico Tavera

Cuentan las crónicas que uno de los factores que influyeron para que los conquistadores españoles fundaran Guadalajara en el Valle de Atemajac fue que allí encontraron arroyos y manantiales con agua de buena calidad. Y no se equivocaron, pues la disponibilidad del liquido permitió que se desarrollara lo que primero sería la capital de la Nueva Galicia y, tiempo después, la capital de Jalisco.

- Quizá por esta condición privilegiada de la que ha gozado Guadalajara es que sus habitantes parecen olvidar que no hay recurso natural que dure si no se conserva y no se usa eficientemente.

- Es cierto que fuera de los estiajes de 1990 y 1991, cuando disminuyeron los niveles del Lago de Chapala -hasta entonces la principal fuente de abastecimiento de la zona urbana-, los tapatíos no han sufrido de una sed alarmante. Pero, también es cierto que el gobierno del estado ya ha tenido que realizar obras más cuantiosas y difíciles (corno el sistema La Zurda-Calderón) para dotar de agua a una creciente metrópoli. Casi se ha logrado, pues ahora 11,900 litros por segundo atienden la demanda de 91.6% de su población.

- Por otro lado, esta ciudad ya ha experimentado en carne propia los efectos devastadores que causa el vertido de sustancias peligrosas a la red de drenaje y al sistema de colectores. Pero ni aun así parece que se ha tornado plena conciencia del problema de los desechos industriales, sobre todo después de las trágicas explosiones del 22 de abril de 1992.

- De hecho, el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), corno parte del Programa de Agua Limpia, ha emprendido una serie de campañas invitando a los industriales a que registren sus descargas residuales. ¿Cuál ha sido la respuesta? "No la esperada", confiesa José Luis Macías Godínez, director general del organismo operador. Y es que desde que se iniciaron las campañas (en abril de 1991) hasta fines del año pasado se habían registrado 1,480 industrias de un padrón total estimado en 9,000 unidades.

- Asimismo, el SIAPA ha impulsado la instalación de plantas de tratamiento y de reciclaje con resultados aún más desalentadores. Baste decir, siguiendo a Macías, que a lo sumo son 20 las empresas que han emprendido un proyecto de este tipo.

- A su vez, la Comisión Nacional del Agua (CNA), que lleva un registro de las empresas que descargan a un cauce o un cuerpo receptor propiedad de la nación, no ha corrido con mejor suerte. La gerencia estatal de la CNA informa que, desde septiembre de 1993, fecha en que se inició este programa, apenas 40 empresas jaliscienses han cumplido con el requisito, aunque 100 más están en proceso de integrar su documentación.

- Sus razones tendrán
De acuerdo con el director del SIAPA una de las razones por la que los empresarios locales no están registrando sus aguas residuales es porque consideran que, al quedar captados en el padrón, el organismo actuará en su contra, cobrándoles las cuotas que la Ley Federal de Protección al Medio Ambiente establece de acuerdo con el volumen de contaminantes que sus des cargas contengan. Otra es la intención del programa: "Lo que se busca -aclara- es tener un registro de las industrias para, con base en él, hacer el análisis de sus descargas y poder determinar el tipo de tratamiento que requieren." Es más, asegura que en muchos de los casos no es necesario construir una planta de tratamiento y que, a lo mejor con aplicaciones manuales directas de algunos químicos, se puede dejar el líquido dentro de los parámetros fijados por la norma.

- Hecha la aclaración, Macías reconoce que hay un motivo más poderoso por el que se hace caso omiso al llamado del SIAPA. Y es el hecho de que las tarifas de abastecimiento del agua potable son mis baratas que el costo del liquido tratado.

- Luis Morris Velarde, director de ventas del Grupo de Tratamiento de Aguas Davis, coincide inicialmente con Macías. Sin embargo, abunda que otros factores que limitan la toma de medidas correctivas son los altos costos del financiamiento y el desconocimiento de las tecnologías por aplicar. "Hemos detectado que existe una gran preocupación de las industrias por resolver sus problemas de contaminación de aguas, pero muchas de ellas no saben por dónde empezar o se les hace más fácil tomar medidas a corto plazo sin considerar que podrían terminar gastando más", comenta.

- Lo paradójico es que, aunque esta firma cuenta con una experiencia de 50 años en el tratamiento de aguas residuales industriales y municipales, con 20,000 sistemas instalados en Estados Unidos, en la capital tapatía -sede de sus oficinas generales- no ha podido consolidar una cartera de clientes. En cambio, si está construyendo plantas en otros puntos de la república para firmas como Coca-Cola, Kimberly Clark, Pfizer, Ciba-Geigy y Colgate.

- Como sea, Morris ve en Guadalajara un mercado de gran potencial, sobre todo cuando juzga que de las 33 firmas especializadas en el tratamiento de aguas aquí instaladas, tan sólo "tres o cuatro" ofrecen una fuerte experiencia y un respaldo tecnológico.

- Agua que no has de beber, trátala
Si bien la inversión en un sistema de tratamiento de aguas parece un lujo que no todas las empresas pueden darse -menos en la actual situación económica del país-, no se puede negar que, a la larga, si se traduce en un ahorro sustancial. Ello, sin tomar en cuenta el enorme beneficio que representa la conservación de un recurso no renovable.

- De acuerdo con la experiencia de Morris, una planta de tipo industrial con capacidad para tratar 13 litros por segundo significa una inversión de $1 millón de dólares, siendo amortizada en cinco años. Ahora bien, si se estima que el costo del tratamiento de las aguas industriales varia de N$ 3 a N$ 6 nuevos pesos -dependiendo de su grado de contaminación- el ahorro salta a la vista, puesto que el precio del agua potable en la zona metropolitana de Guadalajara es de N$ 7 nuevos pesos el metro cúbico. Y para animar a los indecisos recuerda que existen incentivos fiscales para quienes inviertan en este tipo de proyectos, así como créditos "blandos" que pueden ofrecer tanto la banca internacional como el grupo que representa.

- Para demostrar que si hay un ahorro tangible qué mejor que dos ejemplos. Uno de ellos es el de Motorola de México, que en su fábrica de semiconductores de Guadalajara instaló un sistema de tratamiento de aguas residuales y rehusó de las mismas. Jorge Jaime, gerente de ingeniería de planta, explica que el sistema recicla un promedio de 7,000 metros cúbicos al mes (42% de los consumos industriales de la fábrica), los cuales son reutilizados en procesos como el estañado o el enfriamiento de equipos. A su vez, "el liquido que no se recicla es tratado, antes de verterlo al colector municipal, siguiendo los parámetros más estrictos que marcan las normas nacionales e internacionales".

- La inversión del sistema -$1.5 millones de dólares- se está pagando con creces, no sólo porque en Motorola han logrado reducir sus consumos de agua, sino también, como reconoce Enrique Aldeco, del departamento de ingeniería de planta, porque el costo del liquido tratado (N$ 6 nuevos pesos) es l2% más barato que del agua potable.

- Kodak Mexicana también ha hecho lo suyo en su planta de manufactura de la capital jalisciense, al poner en marcha diversos programas de tratamiento de sus aguas industriales y de reducción de los consumos del vital recurso. La medida más importante ha sido el arranque de una planta biológica de Iodos activados, la cual tiene una capacidad para tratar dos metros cúbicos por hora tanto de los efluentes industriales como sanitarios que genera la fábrica.

- El vicepresidente de relaciones públicas de la corporación, Guillermo Ruiz, detalla que la planta de tratamiento -cuyo costo total fue de $6.5 millones de dólares- es la primera fase de un programa de reciclaje de agua que operará a partir de este año, y por el cual los efluentes industriales y sanitarios podrán ser reutilizados en el enfriamiento indirecto de los equipos de fuerza que utiliza la fábrica. Con ello, asegura, "se logrará una reducción de 30 a 40% en el consumo de agua y se esperan ahorros de $350,000 dólares anuales".

- Aguas con el agua
Para el año 2000, 4,450,000 tapatíos estarán demandando 15,453 litros de agua por segundo. De ahí que sea urgente trabajar para crear una cultura tanto del ahorro como del uso eficiente del vital líquido. De lo contrario, como sentencia Macías, "vamos a sufrir las consecuencias, ya que los mantos acuíferos subterráneos se contaminarán y los acuíferos superficiales también sufrirán un deterioro".

- En principio, ante los pobres resultados obtenidos del Programa de Agua Limpia, el funcionario del SIAPA propone nivelar el costo del agua potable con el del tratamiento de aguas residuales. Es más, "si no se sigue viendo una respuesta favorable por parte de los industriales", advierte que el organismo que dirige tiene contemplado un aumento de tarifas, aunque ello vaya a "causar molestias".

- Morris le vuelve a dar la razón a Macías, agregando que la CNA también debe actualizar sus tarifas por el uso y la extracción de agua proveniente de mantos acuíferos, lagos y ríos. De cualquier forma, para el director de ventas del Grupo Davis no todo deben ser acciones coercitivas, porque "es muy fácil exigir y atemorizar". De igual modo, las cámaras industriales y los organismos gubernamentales "deben orientar al empresario dándole información de las tecnologías y de las compañías que puedan ayudar a resolver su problema", opina.

- Independientemente de las medidas que se tomen, convendría meditar la recomendación que hace Aldeco, de Motorola: "Es más fácil tratar de no contaminar que tratar de remediar".

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