No ahorre, invierta

En el último trimestre se incrementó en casi 10% el número de cuentas en fondos de inversión. ¿
Tania Lara Ortiz

Una vez más llegó el estado de cuenta del banco, pero esta vez, Nicolás Curiel, de 54 años, abrió el sobre como si estuviera a punto de dictar una sentencia: “Quiero saber cuánto estoy ganando y si otros pueden ofrecerme más”. El profesor de matemáticas tomó el reporte de su fondo de inversión en BBVA- Bancomer, subió al estudio de su casa y sacó la calculadora. En abril de 2004 invirtió 240,000 pesos en el fondo BMERAHO e hizo varios depósitos por un total de 360,000 pesos. Su saldo final era de 655,200 pesos, o sea que en 20 meses había ganado 55,200 pesos. Un monto nada despreciable pero que equivalía a un rendimiento anual de 5.52%, una cifra que le pareció baja porque había escuchado que otros fondos de renta fija ofrecían rendimientos superiores a 8%. Se le presentaban varias posibilidades: ¿y si visitaba al asesor financiero del banco para cambiar su portafolios y lograr rendimientos más altos?, ¿y si acudía con otras operadoras o distribuidoras de fondos para comparar lo que podían ofrecerle?

- En opciones tales como las cuentas de ahorro, los clientes obtienen 0.25% anual un rendimiento mucho más bajo que el índice de la inflación (3.5%). En noviembre pasado los pagarés a 28 días del banco más grande alcanzaban 1.3% anualmente, pero sólo para inversiones mayores a un millón de pesos. Por otro lado, para recurrir a la Bolsa Mexicana de Valores se requiere contar con mayores capitales e implica mucho riesgo para quienes carecen de conocimientos bursátiles. La otra alternativa es hacer aportaciones voluntarias a la administradora de fondos para el retiro, pero se trata de un sistema más caro que la mayoría de los fondos de inversión: la comisión mínima de administración que cobra una afore es de 1.53%, mientras que en las operadoras de fondos pueden ser de décimas y hasta de centésimas de punto.

- Nicolás se convenció de que un fondo de inversión era la mejor estrategia para hacer crecer su dinero. “Son una alternativa muy rentable y con riesgos bajos que permite que el dinero no se deteriore en el tiempo porque le ganan a la inflación”, explica Juan Musi, director de Asesoría Patrimonial e Institucional de Prudential Apolo, una operadora de sociedades de inversión. Pero, ¿cómo buscar la mejor opción para el perfil de Nicolás? En septiembre existían en el mercado 447 fondos con 1.05 millones de cuentas que presentaban un saldo promedio de 458,000 pesos, según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

- De chile y dulce
Los fondos de inversión ofrecen opciones de renta variable y de renta fija. Los primeros incluyen en sus portafolios acciones, obligaciones, valores y otros títulos representativos de una deuda a cargo de un tercero, y los segundos, conocidos como instrumentos de deuda, contienen valores y documentos gubernamentales, bancarios y corporativos. “Hay de chile, de dulce y de manteca”, señala Luis Moyano, director de Promoción de Actinver. “Los fondos permiten invertir en diferentes instrumentos, y con esto cumples con la máxima de no poner todos los huevos en la misma canasta. Además cubren necesidades de corto, mediano y largo plazo”.

- Cada fondo es diseñado por un conjunto de expertos para disminuir el riesgo y optimizar el rendimiento de los clientes; la distribución de sus activos está cuidadosamente seleccionada para amortiguar cambios inesperados en la inflación, las tasas de interés o el tipo de cambio. El rendimiento máximo que han ofrecido los fondos de renta fija en el último año ha sido de alrededor de 12%, mientras que en fondos de renta variable ha sido de 50%, aunque siempre con el riesgo de perder capital ante un cambio económico brusco.

- A pesar de las alternativas que existen en el mercado de fondos, para Isaías Morales, coordinador de Economía de la Empresa en la UNAM, “no hay mucha tela de donde cortar”. El catedrático, después de analizar más de 50 sociedades de inversión, llegó a la conclusión de que “los rendimientos difícilmente son espectaculares” y que son escasos los fondos que logran beneficios de más de 40% al año. “En México el mercado es muy chico y angosto”, agrega.

- El universo es limitado porque muchos mexicanos prefieren ahorrar en cuentas y pagarés que aseguran de antemano un porcentaje fijo de intereses. “La gran diferencia es que en los fondos no sabes cuánto vas a ganar”, explica Pablo Mancera, director ejecutivo de Gestión, de Santander.

- Sin embargo, el número de inversionistas en fondos de inversión crece día a día: en el último trimestre aumentó 9.43%, de acuerdo con la CNBV. “Hay una diferencia entre hablar de ahorro y de inversión. La mayoría de la gente ahorra y pocos hacen su dinero productivo”, opina Raúl Castro, director de la carrera de Administración en la Universidad La Salle.
 
Estirar el dinero
Cuando Verónica Sánchez, una publicista de 25 años, supo que sería víctima de un recorte en octubre, decidió depositar el cheque de su liquidación. Acudió a una sucursal bancaria donde preguntó por el rendimiento de un fondo de largo plazo en dólares; la respuesta que obtuvo fue 4%. Salió de ahí y a unos pasos hizo la misma pregunta en una sucursal de HSBC, donde le mostraron un fondo en dólares a 36 meses, con un rendimiento histórico de 6%. No lo pensó más. “Quise alejarme del dinero para no gastarlo y por eso escogí un fondo que no tiene disponibilidad inmediata”. Para facilitarse las cosas sólo invirtió en un fondo, no diversificó su dinero. “No quise complicarme la existencia”. Dos meses después se pregunta si su decisión fue buena. “Ella se está cubriendo del riesgo de una devaluación, pero antes de eso debió preguntar cuáles eran las posibilidades de que el peso se devaluara. Si son altas, estaría haciendo lo correcto. Pero si no lo son, se está perdiendo mejores oportunidades de rentabilidad en el corto plazo”, explica Isaías Morales, de la UNAM.

- “El inversionista debe entender cuál es la composición de su portafolios, qué plazos y características tiene, para que después entienda por qué no obtuvo los rendimientos esperados”, señala Álvaro de Garay, catedrático del Tecnológico de Monterrey y especialista en riesgos financieros.

- En cambio, Sandra Corona, una contadora de 32 años con el objetivo de ahorrar 10% de las ganancias de su nuevo negocio, consultó a un asesor de la distribuidora Skandia y éste le hizo diferentes preguntas: si tenía alguna deuda pendiente, si la casa donde vivía era propia o rentada, en cuánto tiempo deseaba disponer del dinero, qué rendimiento esperaba y qué tan tolerante era al riesgo. Con experiencia en otros sistemas de ahorro aprendió a no aceptar cualquier cosa que le ofreciera el ejecutivo sino a pedir lo que se ajustara a sus planes de ahorro y expectativas de rendimiento. “Es muy importante cómo te aborda. Qué te ofrece y qué aceptas”, aconseja.

- “Lo primero”, advierte Marten Andersson, director general de Skandia, “es definir su horizonte de inversión. Saber cuándo va a necesitar el dinero; si eso no está definido, es imposible empezar a elegir fondos”. El consejo clave es evadir a los vendedores que no preguntan qué necesita el cliente. “El asesor es como el médico que debe escuchar y preguntar para saber dónde le duele y qué recetarle”, añade Luis Moyano, de Actinver.

- Prevenir los riesgos
Quien invierte en fondos debe elegir entre arriesgar más para obtener mejores ganancias o sacrificar esos beneficios a cambio de cubrirse contra la inflación, el incremento en las tasas de interés o la volatilidad en el mercado de valores. “Es como una carrera de autos: uno puede apostar por el coche que corre más rápido y otro prefiere el que tiene mayor estabilidad en las curvas. Si alguien quiere rendimientos altos, debe comprar en mercados donde haya alta volatilidad y especulación, y por lo tanto más riesgos. Otros quieren correr más despacio, pero minimizar el riesgo”, explica Morales, de la UNAM.

- Como todos los instrumentos financieros tienen factores de riesgo, en general se recomienda combinar esquemas de renta variable y de renta fija, es decir, inversiones en dólares, euros y acciones de la Bolsa con instrumentos de deuda. “Si hago una cartera diversificada de bonos gubernamentales y privados, a una inversión de un año, la posibilidad de perder capital es lo más remoto”, explica Musi, de Prudential Apolo.

- Por ejemplo, las inversiones en acciones de empresas (renta variable) tienen riesgos de crecimiento del mercado, de credibilidad financiera, fallas e imprevistos, y esto puede compensarse comprando bonos del gobierno como certificados del tesoro (CETES) y unidades de inversión (UDIS). Pero el valor de los CETES puede verse afectado por un aumento repentino en la inflación o las tasas de interés, así que el inversionista debe contar en su portafolios con UDIS, un indicador financiero relacionado con el Índice Nacional de Precios al Consumidor, o bien tener CETES de corto plazo para que en un momento de cambio pueda deshacerse de esa inversión sin comprometerse con el largo plazo. “Mientras exista mucha volatilidad y fluctuación en las tasas de interés, recomiendo mantenerse en inversiones de corto plazo que sean de alta liquidez”, explica De Garay. También están las inversiones en moneda extranjera. El déficit fiscal en la economía de Estados Unidos amenaza con devaluar el dólar. Si esto ocurre, lo mejor es protegerse con inversiones en euros, francos suizos o compras de oro y plata.

- Para que el cliente entienda los riesgos y rendimientos de cada opción depende de una adecuada asesoría profesional.

- ¿Con melón o con sandía?
Al final, Nicolás Curiel volvió a elegir un esquema de renta fija, tal como lo hace 96% de los inversionistas. “Al cliente hay que educarlo en el riesgo y explicarle qué está manejando”, recalca Castro, de La Salle. Con una oferta tan amplia, Nicolás prefirió confiar sus ahorros al banco Ixe. “Las grandes redes bancarias tienen 2,000 sucursales en todo el país. Y las operadoras no pueden competir contra eso”, resalta Pablo Mancera, de Santander. Por eso, la mayoría de los clientes de los fondos se concentran en la banca privada. “Los independientes no son ni 10% del negocio”, asegura.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

- Otros prefieren las operadoras y distribuidoras especializadas. “Una distribuidora pura no tiene fondos propios y no hay conflicto de interés al momento de recomendar y analizar una inversión”, defiende el director de Más Fondos. Su competidor de la distribuidora Skandia añade: “La red bancaria tiene conflictos de interés muy grandes. Ellos tienen márgenes de ganancia de sus productos en pagarés y cuentas de ahorro, y no tienen razones para mover al cliente a un fondo de inversión”. Por su parte, el directivo de Santander se defiende: “Eso no es cierto. El cliente no es tonto y si le ofreces poco se irá con otro competidor”.

- Nicolás Curiel eligió el fondo IXEFASE porque le ofreció un rendimiento histórico de 9.12%, con un portafolios de títulos bancarios, valores gubernamentales y certificados bursátiles. “Quiero que mi dinero trabaje solito”, asegura. Con esta idea, más de 90,400 nuevos ahorradores entraron a un fondo de inversión en el último año, con lo que se incrementó 9.43% su mercado. Muchos de ellos se preguntan lo mismo que Nicolás: ¿qué opción puede estirar más sus ahorros?

Ahora ve
Te decimos qué es la neutralidad en la red y por qué debe importarte
No te pierdas
×