Nueva sintonía

Al migrar estaciones de am a FM y con una nueva tecnología digital, la radio mexicana quiere recuperar anunciantes e impulsar un negocio de 4,500 mdp.
1069 picf013a  (Foto: Carlos Aranda/Monda Photo)
Leonardo Peralta

Sosteniendo el pliego con el acuerdo que habilitará las transmisiones de radio digital en México, el presidente Felipe Calderón y las cabezas del sector de las telecomunicaciones, como Mony de Swaan, presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), y Tristán Canales, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, posaron para la foto el pasado 16 de junio en Los Pinos.

Este documento que permitirá a las radiodifusoras en México transmitir en un nuevo formato digital llamado In Band On Channel (IBOC), culmina un proceso de más de 15 años para darle nueva vida a una industria que, pese a facturar más de 4,500 millones de pesos anuales (MDP), un poco más que la prensa diaria nacional, comienza a ser obsoleta. Y la amenaza de internet de robarle audiencia e ingresos publicitarios sigue creciendo.

Desde 1923, cuando inició transmisiones la primera estación comercial de México (la CYO en Monterrey), la radio ha sido fuente de negocio para empresas radiodifusoras de todos los tamaños, desde grupos como Radio Centro, uno de los radiodifusores más grandes de México que cotiza en Bolsa y  que en 2010 ingresó 907 MDP, hasta estaciones en provincia que viven de venderle espacios a pequeños comerciantes.

Hoy, el gobierno federal impulsa dos procesos para refrescar esta industria. Por un lado, la migración de los concesionarios de la banda de Amplitud Modulada (AM) hacia la Frecuencia Modulada (FM), pues los anunciantes ya no están interesados en la primera porque pocos radioescuchas la sintonizan y la calidad es mala. Por el otro, está la transición hacia la radio digital que atraerá más anunciantes por su calidad y por su capacidad de transmitir tres frecuencias por donde antes pasaba una, con lo que puede especializar el contenido. Una estación de rock podrá tener subcanales con distintos tipos de rock, por ejemplo.

Ambas acciones prometen abrir nuevas vías de ingreso para una industria cuyo eslabón más débil está en unas 200 empresas concesionarias con una o dos emisoras en el interior del país, cuyo modelo familiar de negocios no las protege de los cambios económicos, y que tras la crisis de 2008 buscan evitar ser absorbidas por las grandes empresas, como está sucediendo en la industria de las cableras.

Historias de frecuencias
De un universo de 1,235 estaciones comerciales que hay en México, 70% son operadas por una decena de grupos radiofónicos, como Radiorama, Grupo ACIR, Radiocima, Organización Impulsora de Radio (OIR) y Sociedad Mexicana de Radio (Somer), entre otras, de acuerdo con Gabriel Sosa Plata, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). El resto de las estaciones están dispersas en empresas familiares que luchan por sacar adelante el negocio.

Éste es el caso de la estación Stereo Mía en el municipio michoacano de Los Reyes de Salgado. Su director general, Eduardo Treviño, conocido como ‘Lalo' por los escuchas de su programa diario, enumera las dos ventajas principales de su estación desde que se fundó hace 36 años: su posición geográfica (está en medio de siete municipios) y su sello de local. "Aunque llegan señales de Uruapan o Apatzingán, somos la única estación de la región", dice.

Hace una década, la estación empezó a tener problemas. Estaban en 45% de la población de la zona, pero comenzaron a dejar de escucharlos. ¿La razón? Transmiten en AM.

En esa banda "la calidad del audio es menor, la señal es susceptible de interferencias y no tiene sonido estereofónico", dice Ernesto Reyes, director de Ingeniería en la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT).

Estas desventajas tuvieron consecuencias para Stereo Mía. "Nuestro sonido ya no era bueno para las audiencias jóvenes, acostumbradas al CD, y las agencias de publicidad dejaron de vernos como opción porque la calidad del audio no atrae a los radioescuchas", explica Treviño.

El mismo problema vive Sergio Reyna, director general de Radio Reyna, una estación de Dolores Hidalgo (Guanajuato), quien asegura que las agencias publicitarias dan instrucciones de no contratar espacios en estaciones de radio en AM sin siquiera preguntar sobre su alcance.

Así, mantener su principal fuente de ingresos, que son sus comunidades, se convirtió en una labor colosal. "Para vender espacios publicitarios el locutor debe pedirle al comerciante un patrocinio. Algo muy difícil porque las empresas de aquí no tienen buena mercadotecnia. Hay negocios con más de medio siglo de existencia que nunca han contratado un espacio comercial en medios", señala Treviño, de Stereo Mía.

Para colmo, la crisis de 2008 afectó sus ventas. De cada 100 pesos que llegaban a la caja de Stereo Mía, ese año sólo recibían 40 pesos, y tuvieron que mantener gastos fijos, como la electricidad para la planta de transmisión.

Un reporte solicitado por el Grupo Plural a mediados de la década pasada encontró que las 473 estaciones de FM obtuvieron 72% de los ingresos totales por publicidad en la industria radiofónica, mientras que 760 estaciones de AM captaron el restante 28%.

Salida estéreo
La situación empeoró a tal grado en AM, que en septiembre de 2008 la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), que regulaba la radiodifusión en México (hoy lo hace la Cofetel), publicó un acuerdo para facilitarles las cosas.

La SCT le ofreció a los concesionarios intercambiarles su concesión en AM por una en FM, al pagar una contraprestación a la Secretaría de Hacienda, y para mejorar su calidad de audio y con ello traer de regreso a las audiencias fugitivas y a los anunciantes renuentes. Dicha contraprestación varía entre 1,200 y 227,000 pesos, según Sosa, de la UAM.

Esta solución, que se puede implementar en casi todo el país salvo en zonas donde la banda FM está saturada, como el Valle de México, fue bien recibida por los concesionarios de AM. De 759 estaciones que la CIRT reportó en la banda de AM a fines de 2010, más de 500 han hecho la transición hacia FM.

Pero la transición representó un importante costo. "Pedimos autorización para pasar el año pasado y nos la dieron, pero un transmisor cuesta entre 30,000 y 40,000 dólares, una torre nueva, unos 400,000 pesos, y una antena, unos 20,000 dólares. Todo el proceso nos costará 1.5 MDP, y para estaciones de mayor potencia, el costo puede llegar a 3 MDP", dice Sergio Reyna, de Radio Reyna. Pero Treviño, de Stereo Mía, tiene más esperanza pues dice que con ese cambio podría subir hasta 30% sus ingresos.

Pero qué se puede hacer con los concesionarios de AM en zonas como el Valle de México donde no cabe una estación de FM más. Irene Levy, presidenta de Observatel, un observatorio de la industria de las telecomunicaciones, sugiere crear espacio ‘compactando' la separación entre las emisoras de FM de 800 Kilohertz en la mitad, con lo que podría abrirse el espacio para otras emisoras. Esta estrategia se empleó en el DF para insertar la estación de radio de la Universidad Iberoamericana entre dos estaciones comerciales.

Es un tema espinoso en la CIRT por las consecuencias que puede traer el agregar competidores a un mercado que consideran saturado. El presidente de la cámara, Tristán Canales, expresó el 16 de junio en Los Pinos su preocupación respecto de dicho proyecto, pero en la Cofetel no parece ser un tema prioritario. Según el comisionado Gonzalo Martínez Pous, en el órgano del que forma parte no han hablado de modificar la norma de separación entre estaciones.

Transición digital
La segunda herramienta empleada por el gobierno para darle oxígeno a la industria radiofónica es la digitalización anunciada por Calderón ese mismo día en Los Pinos. Con ella se pueden aumentar las fuentes de ingreso de los radiodifusores al tener más canales en el mismo espacio y darles mucho mayor calidad de sonido. Además, el radioescucha puede recibir información adicional en forma de texto e imágenes.

Desde los 90, la CIRT realizó experimentos con transmisiones digitales para analizar los estándares que entonces se desarrollaban, como Digital Radio Mondiale y Digital Audio Broadcasting. Reyes, de la CIRT, recuerda que colocaron una antena en la ciudad y se subían a un camión con radios para escuchar la calidad de la transmisión en distintos puntos.

El proceso para seleccionar la tecnología adecuada les ha llevado años porque, contrario a los sistemas de transmisión analógica, los estándares digitales son incompatibles entre sí, por lo que elegir un estándar de transmisión digital significa atarse a una sola tecnología y un solo proveedor.

En el caso de México, el Comité Consultivo de Tecnologías Digitales para la Radiodifusión, integrado por radiodifusores y expertos gubernamentales y creado por la SCT en 1999 para darle formalidad al proceso, decidió usar el estándar IBOC, desarrollado por un consorcio llamado iBiquity a principios de los 90 y aprobado en 2002 por la Federal Communications Comission, el regulador de las telecomunicaciones en Estados Unidos.

La adopción de México del IBOC tuvo dos razones: la sincronía con EU y que, contrario a estándares como DAB, no se necesitaba cambiar la frecuencia asignada, lo que hubiera requerido modificar las concesiones de los radiodifusores. En México seguían los experimentos, cuando en 2002 algunas emisoras del sur de EU comenzaron a transmitir en IBOC.

Carlos Hernández, director de Ingeniería de Uniradio, un grupo de cinco estaciones en San Diego y Tijuana, dice que "en la segunda mitad de la década pasada, las estaciones digitales comenzaron a transmitir en San Diego, por lo que tuvimos que ponernos a la altura". Para ello contaron con la ayuda de la SCT, que a partir de 2008 permitió que las estaciones mexicanas ubicadas a una distancia no mayor de 320 kilómetros de la frontera, transmitieran en formato IBOC.

La SCT estableció que la digitalización no era forzosa y que podrían convivir estaciones analógicas y digitales, además de que sólo sería necesario un trámite sencillo para empezar a transmitir en ese formato.

Como resultado, en 2008 Uniradio comenzó a emitir en formato digital. Hernández recuerda que instalaron el equipo e iniciaron las transmisiones en la frecuencia de XHTY, la estación La Invasora, y un año después sumó Pulsar en XHFG. Como experimento, Uniradio aprovechó las capacidades de IBOC para atraer más audiencia y a la señal principal agregó un canal de audio extra: música country en La invasora y éxitos pop del pasado para Pulsar.

Por lo pronto, las estaciones de AM se han concentrado en pasar a la banda FM, pues perciben la radio digital como algo lejano. "La gente de la comunidad me escucha con radios de pilas y estéreos de la década de los 80. Prefiero pasarme primero a la FM", dice Treviño, de Stereo Mía.

Incluso grupos más grandes aún no consideran la digitalización. José Laris, presidente de Radiodifusoras Asociadas (Grupo Rasa), una cadena de más de 50 estaciones, no puede dar una fecha para el inicio de las transmisiones digitales en su cadena, por ahora trabajan en la transición hacia la FM.

Pago por escuchar
En la Cofetel mantienen el optimismo de que la radio digital avance. "No hay fechas límite para la adopción del IBOC y los concesionarios sólo tendrán que hacer algunas declaratorias ante Cofetel en vez de licitar de nuevo sus concesiones", dice el comisionado Martínez Pous.

Pero requiere dinero. El director de Uniradio no dijo cuánto invirtió en la digitalización, pero un documento de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) indica que el transmisor puede costar entre 178,000 y 290,000 pesos, más la adaptación en equipos de producción, como consolas y sistemas de edición.

No queda claro cómo se amortizarán estos costos. Uniradio aún no comercializa los canales adicionales de audio por falta de audiencia y Laris, de Grupo Rasa, dice que "los modelos de negocio en la radio digital aún están por definirse". También hay temas técnicos por resolver. La Invasora y Pulsar tuvieron que cancelar enlaces en vivo para sus emisiones digitales, pues al procesar el audio se generó un atraso de varios segundos en la voz del locutor.

Existe otro problema no resuelto: todavía no se venden receptores para radio digital. Es necesaria una Norma Oficial Mexicana (NOM) que obligue a empresas de electrónica que operan localmente, desde importadoras hasta ensambladoras de aparatos, a incluir sintonizadores de este tipo. Según iBiquity, 17 marcas de auto ya traen sintonizadores digitales, pero la única forma de conseguir radios digitales es comprando un sintonizador en EU que cuesta 500 pesos.

El límite del cuadrante
¿Serán estos cambios suficientes para combatir la deserción de la radio?  Según IBOPE, en 2008 la población que escuchaba AM en el Valle de México era de 22.1% y un año más tarde era de 21.9%. Lo mismo pasó en Guadalajara y Monterrey.

Además, internet representa una creciente competencia. Datos de la Asociación Mexicana de Internet indican que más de 49% de los usuarios descarga música digital y 11% escucha radio por internet. El tiempo que pasa la gente en internet (4.1 horas diarias) supera al de radio (2.9 horas).

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Los radiodifusores se defienden. Sergio Reyna, de Radio Reyna, dice que su relación con la comunidad hace valiosa a su estación. "Vamos a las colonias y estamos con ellos, quizás el problema será para las estaciones automatizadas que sólo ponen música todo el tiempo". Por otro lado, Treviño, de Stereo Mía, señala que cuando comiencen a transmitir en FM harán cambios en la mayor parte de la programación y que será una oportunidad para relanzar la estación.

Para estimular la competencia y la innovación, la Cofetel está trabajando en abrir espacio para nuevos radiodifusores comenzando por Yucatán (véase recuadro en esta página), pero los pequeños radiodifusores deberán encontrar su viabilidad por ellos mismos. No por nada en las instalaciones de Radio Reyna, en Dolores Hidalgo, trabajan a toda velocidad para instalar el nuevo transmisor de FM, al tiempo que pretenden aprovechar un nuevo mercado con sus transmisiones por internet: los migrantes en Estados Unidos, ansiosos por enviar saludos a sus parientes en este lado de la frontera.

ASÍ FUNCIONA LA RADIO DIGITAL
El estándar IBOC permite emitir señales digitales en las frecuencias analógicas y desde las mismas plantas. Por donde antes pasaba una señal de audio, ahora pasan tres.
Análoga Digital
En una transmisión analógica, el ancho de banda asignado se usa para llevar un canal de audio. En una transmisión digital bajo el formato iboc, la señal análoga corre por en medio y dos digitales a los lados.
OREJAS EN ALTA DEFINICIÓN
El formato digital aumenta la calidad del audio y crece la variedad de servicios para los radioescuchas.
Mejor recepción. Si el receptor no puede recibir la señal digital, automáticamente cambia a un modo de recepción analógico para seguir captándola.
Servicios de texto. Con la señal digital de audio se pueden enviar SMS con el nombre de la canción, de los locutores, del programa y mensajes de interés público.
Servicios de imagen. Los receptores pueden mostrar pequeñas imágenes con las portadas del disco y anuncios comerciales.
Autoencendido. Si el usuario habilita esta función, el receptor puede encenderse por sí solo, como ante la alerta sísmica.
Mejora en la calidad. Una estación de AM en digital se escucha con calidad de FM. Una estación de FM se escucha con calidad de disco compacto.
FUENTES: Ernesto Reyes (CIRT) y Steven Johnson, iBiquity Digital Corporation.
ABRIR EL ESPECTRO
Es difícil dar con estaciones de radio independientes cerca de grandes ciudades. De acuerdo con el ex comisionado de Cofetel Rafael del Villar, esto se debe a un fenómeno llamado conurbación. “Se trata de estaciones en regiones cercanas a las ciudades que en lugar de servir a sus comunidades, irradian las ciudades vecinas más grandes para obtener más ingresos publicitarios”.
Para remediar esto, Del Villar pensaba lanzar un plan para licitar concesiones de radio “limitando su potencia para que sólo atiendan a las poblaciones donde radican”. La idea fue retomada por el presidente de la Cofetel, Mony de Swaan, quien dijo que “en julio próximo se someterá a consideración del pleno la convocatoria para licitar 20 estaciones de FM en localidades sin cobertura en Campeche, Tabasco, Yucatán y Quintana Roo”.
Será un proceso inédito en México. “Nunca se han licitado públicamente frecuencias de radio en el país”, señala el comisionado Gonzalo Martínez Pous.
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