Olimpiadas y más

Iridia, Óscar y Belem no quieren patrocinios efímeros. Ya hay marcas que apuestan por ellos.
Jorge Villalobos

“Ahora las empresas comienzan a llegar solas. Pero hay que ser muy selectivos”, afirma Horacio de la Vega, asesor de Spid-México, agencia que representa a los taekwondoistas Iridia y Óscar Salazar. A cuatro meses de la ceremonia en Atenas, donde lucieron una corona de laureles y una presea olímpica en el cuello, estos medallistas analizan con lupa las ofertas. La intención –a diferencia de lo que venía ocurriendo con los atletas en las justas olímpicas– es comenzar a hilvanar una relación empresarial de largo plazo. Una operación nada sencilla.

- El gran reto es que, de ahora en adelante, el patrocinio se desembolse años antes de la justa olímpica. Tarea titánica. “Lo común es que inviertan en un atleta cuando éste ya tiene una gran imagen”, precisa De la Vega, también director de Deportes y Relaciones Empresariales del Tec de Monterrey.

- Antes de agosto, la trayectoria de los hermanos Salazar y la ciclista Belem Guerrero era conocida por pocos. Hoy son héroes y también quieren ser rentables para las empresas a largo plazo. El caso de Ana Gabriela Guevara es punto y aparte.

-  ¿Quiénes son las empresas que   tienen la intención de establecer una relación permanente? Reebok tuvo el tino de acercarse a estos deportistas para patrocinarlos antes de las justas olímpicas. Christian Filli, gerente de Marketing de la segunda firma deportiva más importante en el mundo, reconoce que es difícil sostener los gastos de un atleta que incluyen, entre otras cosas, entrenamiento, equipo, becas y sueldos del entrenador y demás personal. Se invierte de uno a cuatro millones de pesos anuales.

- Los hermanos Óscar e Iridia Salazar recibieron de esta firma bonos de des- empeño, poco antes de Atenas, por $75,000 y $100,000 pesos, respectivamente. En la carrera por destacar toda ayuda es bienvenida. Óscar afirma que gracias a los patrocinios “estamos más dedicados al entrenamiento, podemos quedarnos más tranquilos y tener el equipo necesario”.

- Por su parte, Elena Méndez, madre y representante de Belem Guerrero, cuenta que TV Azteca también está interesada en otorgar patrocinios permanentes.

- ¿Qué es lo que obtiene una marca al ofrecer un auspicio? “El fin del patrocinio de toda empresa es la exposición de la marca”, dice Gisela Guerrero, directora de Relaciones Públicas de LG.

- La filial de la multinacional coreana gasta 27.5% de su presupuesto de publicidad en dicho rubro; es decir, cuatro millones de dólares repartidos entre distintos deportes, incluyendo una cantidad mensual –que no se precisó– otorgada a Iridia desde 2003.

- Hay varios tipos de auspicio y la inversión en cuestión es muy variable. Tratándose de un atleta mexicano de alto rendimiento, ésta puede alcanzar los seis dígitos en pesos, según el ejecutivo de Reebok.

- ¿Pero qué pasa tras el retiro o cuando los resultados no son los esperados? Hoy los patrocinios empiezan a cocinarse a largo plazo, aunque implique cierto riesgo para cualquier firma. Víctor Estrada (bronce en Taekwondo en Sydney), retirado tras la pasada justa olímpica –sin haber repetido medalla–, recibió también de Reebok un bono por la misma cantidad que Óscar Salazar.

- La firma seguirá apoyándolo, pero ahora el manejo de su imagen cambiará y se dedicará a pláticas y cuestiones de fomento al deporte.

- En el caso de Belem Guerrero, ya firmó un convenio con un empresario norteamericana que proveerá el equipo de ciclismo y mantendrá su vínculo con la televisora del Ajusco. También está en pláticas con Farmacias Similares y el banco estadounidense Wells Fargo.

- De la Vega se entrevista con varias firmas –que no revela, aunque Óscar menciona a Banamex– interesadas en los Salazar, pero se lo toma con calma: “Nos estamos dando el tiempo hasta enero de 2005 para cerrar las negociaciones”.

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