Pacto sexenal

Dos acuerdos multitudinarios en un año que busca consensos, exposición y más democracia. El últi

Si el 29 de septiembre algo trágico sucedía en el Castillo de Chapultepec, -se hubiera llevado a los empresarios que generan casi 80% del Producto Bruto -Interno de México. La convocatoria del sector privado mexicano fue abismal: -empresarios, académicos, actores, representantes de entidades empresariales y -organizaciones civiles.

- Las 12 cuartillas del Acuerdo Nacional (para la Unidad, el Estado de Derecho, -el Desarrollo, la Inversión y el Empleo) fueron firmadas por varios cientos de -personas tan disímiles como Hugo Sánchez, que incluso aceptó ser parte de la -Comisión de Seguimiento; Guillermo Prieto, presidente de la Bolsa Mexicana de -Valores; Juan Ramón de la Fuente, rector de la Universidad Nacional Autónoma -de México (UNAM), y hasta José Luis Soberanes, presidente de la Comisión -Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

- Todo empezó hace 10 meses con la reunión de varios empresarios y -representantes sindicales en una comida. Y terminó en un documento de 12 -páginas, que ya fue recibido por los actores políticos, y fue firmado por 328 -personas. Cinco objetivos estructurales (véase recuadro) que incluyeron puntos -tan diversos como la política fiscal (la cual debe contribuir a la -redistribución del ingreso), la liberación de la inversión productiva de la -capacidad de inversión del Gobierno o el aprovechamiento del conjunto de los -acuerdos comerciales firmados en el exterior.

- Lo llamativo de todo esto fue la Comisión de Seguimiento que reportará los -avances del cumplimiento de este acuerdo. Además de que funcionará como enlace -entre el grupo firmante y los actores políticos.

- Fue un acto cuyos detalles se cuidaron y mucho. El discurso fue leído por el -Premio Nobel de Química, Mario Molina, y estuvieron presentes al menos un -representante de cada ámbito de la sociedad: Carlos Slim y algunos -representantes del Grupo Monterrey como Lorenzo Zambrano de Cemex, Dionisio -Garza Medina de Alfa y Adrián Sada de Vitro, sindicalistas como el secretario -de la Confederación de Trabajadores de México, Joaquín Gamboa Pascoe, y -Francisco Hernández Juárez de la Unión Nacional de Trabajadores, escritores -como Ángeles Mastretta y Héctor Aguilar Camín; el corredor de autos Adrián -Fernández, el actor Javier López Chabelo y la periodista Carmen Aristegui, -entre otros.

- En representación del gobierno federal, Carlos Abascal, secretario de -Gobernación, ‘atestiguó la firma’ de este acuerdo.

- Pero que conste que no lo firmó “porque sólo era testigo de honor”, -dijo. “Los señorones y señoronas que vinieron aquí, no vinieron a perder su -tiempo, sino hacerse corresponsables, no es un montaje, aquí no hay nadie -obligado”.

- Fue un momento en que, como nunca, varios grandes empresarios que la mayoría -de las veces rehúsan hablar de política se pronunciaron. “Uno de los puntos -más importantes que incidirá que se logre el mismo, es la voluntad, la -eliminación de conflictos y la eliminación de individualismos para alcanzar -los objetivos”, afirmó Carlos Fernández González, presidente y director -general de Grupo Modelo. “Va a ser muy importante ver cómo se van -desarrollando las cosas en los próximos meses”.

- México está viviendo una etapa que algunos países europeos vivieron hasta -inicios de los 90 y otros de Latinoamérica a fines de esa década o inicios de -la presente. En apenas una semana se firmaron dos iniciativas. Una semana antes -del Acuerdo convocado en el Castillo de Chapultepec, Cuauhtémoc Cárdenas y el -ex embajador de México ante la Unión Europea Porfirio Muñoz Ledo formaban la -Coalición Ciudadana Nacional para la Transición Democrática con Justicia y -Equidad. Ambos políticos estaban distanciados desde hace ocho años. En -resumen, dos acuerdos nacionales, que si bien fueron convocados por grupos -relativamente disímbolos, es un síntoma de la necesidad en México de -consensos reales.

- En agosto, un mes antes de la firma en Chapultepec, Televisa reunió en -Bellas Artes a quienes ahora se les exigirá que refrenden el Acuerdo Nacional: -la mayoría de los ‘notables’ de la clase política del país y -gobernadores, legisladores locales y federales, ministros de la Suprema Corte, -secretarios de Estado, dirigentes de partidos, los precandidatos más destacados -de los principales partidos, intelectuales, artistas. “México nunca ha tenido -la oportunidad de refrendar su democracia”, dijo el historiador Enrique -Krauze, uno de los firmantes del acuerdo en Chapultepec. Pese a que en 1915 la -democracia estuvo a punto de tener esta oportunidad, ocurrió el asesinato de -Francisco Madero. “En 2006 tenemos la oportunidad, pero para eso necesitamos -un acuerdo, y este acto contribuye como otros actos ciudadanos a ello”, -agregó el director de Editorial Clío.

- Tendencia continental
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Varios analistas han comparado al encuentro con el Pacto de la Moncloa, el -acuerdo firmado en España en 1977, dos años después de la muerte del dictador -Francisco Franco. El pacto se acotó sólo a los partidos políticos para -asegurar la transición democrática y la modernización económica. Uno de los -firmantes en aquel acuerdo fue Felipe González hoy allegado a Carlos Slim, el -multimillonario empresario que convocó y se dice que comenzó a hacer rodar la -idea desde el año pasado. El acuerdo español fue exactamente al revés que el -firmado este año en el Castillo de Chapultepec: el consenso primero involucró -a actores políticos y luego fue seguido de un acuerdo social entre empresarios -y trabajadores. Y es que en México el Poder Ejecutivo y Legislativo no han -llegado prácticamente a ningún consenso estructural. Por ello, el pacto que -comenzó por la sociedad civil para luego las entidades anteriores refrendaran -la democracia. Las concertaciones tampoco son algo nuevo en Latinoamérica, aún -con diferentes rótulos (concertación, pacto o diálogo social). El mismo -Vicente Fox, que justo el 29 de septiembre pasado viajaba a Vancouver, impulsaba -en 2001 desde el pan un ‘Acuerdo político para el desarrollo nacional’ que -fue anunciado en sus inicios como ‘Pacto de Chapultepec’. Fue firmado por -los partidos políticos y tiempo después por el sector privado.

- En Brasil, Lula da Silva propuso un “nuevo contrato social”, que tomó -procedimientos similares a los utilizados en Italia, Holanda y Alemania para -realizar cambios estructurales. El presidente brasileño puso en marcha, en -febrero de 2003, un organismo integrado por 82 representantes de la sociedad -civil (integrado por los sectores privado, financiero, sindicatos, movimientos -sociales, cultura y personalidades ‘públicas’) llamado Consejo de -Desarrollo Económico y Social), cuya función es asesorar al ejecutivo en la -formulación de políticas, que luego deberán ser tratadas por el Congreso.

- En Perú, Alejandro Toledo lanzó en julio de 2002 un ‘Acuerdo Nacional, -que fue firmado por partidos políticos de representación parlamentaria y -organizaciones de la sociedad civil y de gobierno.

- Es de esperar que no se acaben las diferencias ni el revanchismo político. -Sin embargo, el acuerdo del 29 de septiembre pasado es un parteaguas en la -historia reciente de México. “Estamos atravesando tiempos excepcionales -(petróleo, remesas, deuda externa, turismo, superávit comercial con EU), esto -es temporal –dice uno de los extractos del documento firmado– y sería -irresponsable no capitalizarlo”. Ahora falta un clima de confianza entre los -actores políticos y su compromiso a seguir los objetivos del pacto. Y la -maduración cívica de todos los mexicanos para elegir en las próximas -elecciones y ejercer su derecho ciudadano.

- Opiniones de empresarios, a cargo de Alma López.

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