Palabra y sexo

-

Proponemos tres clásicos del género erótico-pornográfico que oscilan desde concurridos cuadros de collages sexuales, pasando por el sadismo light y el voyeurismo hasta el placer en solitario que se distinguen por su buena pluma y por una sensibilidad que, sin dejar de ser artística, piensa más en el sexo que en la belleza literaria.

- Giamiani
En la primera mitad del siglo XIX un joven libertino y talentoso escribe esta pequeña obra maestra, en la que los excesos sexuales se contrastan con un ambiente religioso que, supuestamente, sostiene los valores inversos a los que los protagonistas se empeñan en cultivar. La idea básica se llama -trasgresión. Los grupos donde se mezclan hombres, mujeres, objetos e incluso animales son menos importantes que la convicción, casi infantil, de no obedecer.

-

Giamiani, Alfred de Musset.
Colección Los brazos de Lucas, número tres.
Premia Editora/ La sonrisa vertical.

- Catálogo razonado
Una suerte de resumen de los pasajes eróticos en la obra de este autor mexicano. Quizá no fue el escritor más original, pero le hubiera gustado saber que, después de esta lectura, se le puede considerar el más perverso de los inocentes. Sobre todo, García Ponce aborda situaciones que son en sí mismas intensamente  inquietantes. Quizá inferior a su texto más acabado en el género -(Inmaculada, FCE), pero no por ello menos cachondo.

-

Catálogo razonado, Juan García Ponce.
Colección La red de Jonás.
Premia Editora. 1982.

- El amor en plural
La tesis no es novedosa, pero se plantea con un entusiasmo convincente y una imaginación descomunal. La idea básica es que es una tontería hacer el amor entre dos, cuando se puede tener sexo, simultáneamente, con otros. La novela explota el -voyeurismo, un sadismo light (se cuenta con la complicidad de la víctima) y una deliciosa fantasía que sugiere copular en todos lados. Un - in crescendo casi musical que contiene las escenas más imaginativas del género y va del placer solitario a concurridos cuadros.

-

El amor en plural,  Ange Bastiani.
Colección Los brazos de Lucas, número 18.
Premia Editora.

Ahora ve
No te pierdas