Para <i>greñuditos</i> primerizos

La empresaria descubrió la fórmula para que los niños pidan ir a sus peluquerías.

Greñitas llegó para quedarse. No fue fácil. A Roxana Arrambide le llevó tiempo convencer a los directivos de Plaza Universidad de que había tela –más bien pelo– de dónde cortar en este negocio. Y no sólo los convenció a ellos, sino a los pequeños clientes, que después de su primera vez, obligan a sus padres a que los lleven de regreso.

-

“En aquel entonces era difícil iniciar una compañía así, porque prácticamente las estéticas especializadas en niños no existían”, rememora. Pero la inquietud había surgido en la joven empresaria en uno de sus viajes a Nueva York, donde nació la idea que finalmente se concretó en una cadena de estéticas infantiles.

-

Con siete unidades y más de 70 empleados, la firma se ha convertido en un ejemplo dentro de su especialidad.

-

A decir de la entrevistada, algunos de los factores clave para que los niños se enamoren de Greñitas son la paciencia y el gusto por el trabajo que caracterizan al equipo de estilistas, cuyos clientes oscilan entre un mes y ocho años de edad. También interviene una dosis propia de inventiva, que se traduce en gestos como entregar diplomas, dar a los padres los primeros mechones de sus hijos en una bolsa, fotos del primer corte, obsequiar paletas y juguetes a los niños y, más recientemente, lanzar una línea de productos (champú, acondicionador y gel) que llevan el nombre de la cadena. “En algunas sucursales hemos llegado a realizar hasta 200 cortes y peinados al día”, se jacta.

-

Ahora, la entusiasta emprendedora arrancará una nueva aventura: expandir su marca a través de franquicias.

-

La cuota inicial será de $25,000 dólares, más la inversión para acondicionar el local, que costará entre $35,000 y $50,000 dólares, con un retorno estimado entre año y medio y dos años. El propósito en el corto plazo es cubrir el mayor número de plazas posibles en el país;  en el mediano, exportar el concepto a Sudamérica y Europa.

Ahora ve
No te pierdas