Petroquímica, el gigante dormido

¿Hasta cuándo seguirá la confusión acerca del marco institucional que norma la petroquímica? Ho
Jesús Reyes-Heroles G. G.

México ha desperdiciado oportunidades en la industria petroquímica por casi -un cuarto de siglo. En este periodo, el país pasó de exportador a importador -neto de petroquímicos, ya que las compras en el extranjero aumentaron de $708 -millones de dólares en 1994 a $2,705 millones de dólares en 2003. El -lamentable desenvolvimiento de esa industria responde a condiciones de mercado -y, sobre todo, a factores institucionales.

- Este tema ha adquirido relevancia durante los últimos meses debido a las -modificaciones de los estatutos del PRI en su 19 Asamblea Nacional, y a los -planteamientos de Cuauhtémoc Cárdenas en su propuesta Energía para el -desarrollo. Los nuevos estatutos abrieron la puerta para un debate sin ambages -sobre el sector energía en el PRI, permitiendo a sus congresistas, -eventualmente, negociar reformas al marco legal vigente, por demás restrictivo -para inversiones de los particulares. El documento de Cárdenas, líder moral -del PRD., señala que “la producción petroquímica... debe volver a ser... -uno de los ejes... de la política industrial del país... Pemex por su parte, -deberá establecer acuerdos de largo plazo para el abasto de insumos y fórmulas -de precios que fomenten la inversión privada...”. Este planteamiento fue -erróneamente interpretado como una propuesta de abrir el sector energético a -la inversión privada.

- Existe confusión acerca del marco institucional que norma la petroquímica. -A partir de la reforma de la ley en noviembre de 1996, quedaron definidos los -petroquímicos ‘básicos’, cuya producción está reservada a Pemex, -conforme lo establecido en la Constitución. La reforma dio certidumbre para -que, salvo esos productos, el resto de los petroquímicos (la mayoría) sean -producidos por particulares, nacionales o extranjeros, aportando hasta 100% del -capital de las empresas. El asunto por resolver es cómo definir los precios de -los petroquímicos reservados para Pemex, ya que la frontera entre básicos y -secundarios es artificial y sólo existe en México. En otros países las -empresas petroquímicas privadas no enfrentan límites a su integración -vertical, pues pueden producir ambos. En la medida que Pemex es el único -oferente de petroquímicos ‘básicos’ para los particulares que elaboren -secundarios, debe cotizar los precios correspondientes. Para algunos de esos -productos esa definición enfrenta una barrera hasta ahora infranqueable, pues -el mismo hidrocarburo, digamos etano o naftas, puede utilizarse como combustible -o insumo petroquímico. Sin embargo, su precio como combustible supera el que -las empresas petroquímicas pueden pagar en esa etapa de la cadena industrial. -Hasta ahora ni Pemex, ni la Secretaría de Energía, ni Hacienda, han encontrado -la manera de suministrar ciertos petroquímicos básicos, en especial el etano, -a los particulares interesados, ya que en los hechos la normatividad no permite -suscribir contratos de suministro a largo plazo con precios competitivos.

- El planteamiento del ingeniero Cárdenas, de que con la legislación vigente -es posible un mayor desarrollo de la industria petroquímica, es correcto como -él lo sugiere sólo en la medida que el gobierno defina los criterios que Pemex -pueda aplicar con toda transparencia para establecer el precio de los -petroquímicos básicos, en contratos a largo plazo que den certidumbre a las -inversiones. Mientras tanto, la petroquímica seguirá siendo otro gigante -dormido en México.

- El autor es presidente ejecutivo de Structura.
-Comentarios: jreyes@structura.com.mx

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