Pintura de explorador

Sergio Hernández

Nunca hace bocetos, jamás planea sus cuadros, trabaja directamente con las manos, despojado del apoyo de pinceles. Sobre las transparencias o densidades así creadas, Sergio Hernández esgrafía con delicado equilibrio para crear esos mundos que, si bien anclan orígenes en su Oaxaca natal, rebasan las influencias esperadas de Toledo o Tamayo, para proponer un lenguaje propio.

- “Para mí la pintura es esta identidad del lugar de donde vengo, pero es también esta otra cultura de la pintura, la de querer ir más lejos, encontrar creaciones en otras partes... La única manera de ser un pintor sólido consiste en aceptar la influencia de esta cultura, en defender esta identidad con imágenes”, dice el pintor.

- Las 85 obras ahí reunidas –pintura y cerámica– dan cuenta cabal del recorrido del artista, de su búsqueda incesante que lo lleva siempre por vertientes distintas, evadiendo cualquier asomo de reiteración.

- La selección de la muestra retrospectiva, en manos de Miguel Cervantes, también pintor e infatigable promotor de las artes plásticas, es depurada. Cabe destacar que más de la mitad de las obras nunca se habían expuesto en México, ya que gran parte pertenece a coleccionistas.

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