Pizza hecha en el camino

Un emprendedor de Wisconsin desafía a Domino&#39s con pizzas entregadas en sólo 15 minutos.
Hernán Iglesias-Illa / Nueva York

Hace varios años, Domino’s Pizza inundó Estados Unidos con la campaña: “Entrega en media hora o la pizza es gratis”. La idea fue un éxito, pero duró poco: Domino’s debió cancelarla después de que los choferes de sus camionetas, presionados para llegar a tiempo y con las pizzas calientes, empezaron a acumular accidentes y choques. Domino’s Pizza tarda hoy entre 45 minutos y una hora en entregar sus productos a domicilio.

- Cuando los fanáticos estadounidenses de la pizza se estaban acostumbrando a esperar mucho tiempo desde la llamada telefónica hasta el timbrazo milagroso, un emprendedor de Fond du Lac, una ciudad de 42,000 habitantes de Wisconsin, en el norte del país, creó Super Fast Pizza, una empresa que entrega pizzas calientes y crocantes en 15 minutos y que tiene hablando y maldiciendo a sus competidores y a la industria alimenticia de Estados Unidos.

- ¿Cómo hace Super Fast Pizza para hacer sus entregas en tan poco tiempo? Llevando la montaña a Mahoma: su fun-dador Scott Matthew compró ocho furgonetas Chrysler Sprinter, las equipó con seis hornos cada una, generadores de electricidad y terminales de internet inalámbrica y las lanzó a las calles de su ciudad. Cuando el centro de telemarketing recibe un pedido, envía un mensaje a la camioneta que esté más cerca de la casa del cliente; el chofer-cocinero de la Sprinter mete las pizzas elegidas en los hornos y se enfila hacia el lugar. Matthew apunta que nunca tardan más de 20 minutos. Las ventajas para los consumidores son principalmente dos: las pizzas llegan mucho más rápido que con los servicios de la competencia y, además, lo hacen bien calientes, “con el queso fundido todavía burbujeando”, como le gusta decir a Matthew. Las desventajas, sin embargo, también son dos: por un lado, sólo hay 10 variedades de pizza, y no se pueden hacer combinaciones de ingredientes; por otro, el sabor, según quienes la han probado, sitúa a las Super Fast Pizza a mitad de camino entre la pizza congelada y la que se puede conseguir en un restaurante especializado. “Pero nuestro peperoni sabe a pepperoni”, dice Matthew, a quien se le ocurrió la idea de la empresa después de que una noche de invierno, a principios de 2004, se fue a dormir hambriento y enfadado porque ninguna empresa le pudo asegurar el envío de una pizza en menos de una hora.

- La existencia de Super Fast Pizza ha tomado por sorpresa a la industria alimenticia de Estados Unidos, que, después del fracaso de Domino’s Pizza –y de un experimento con hornos-camionetas de Pizza Hut a fines de los 80–, pensaba que el problema de la pizza tibia y lenta era insoluble. Matthew es el primero que lo intenta en la era de internet: los clientes piden sus pizzas en línea y sus furgonetas viajan por la ciudad permanentemente conectadas, haciendo mucho más eficientes sus desplazamientos y el ahorro de gasolina y nuevos vehículos. Mientras muchos desean que Matthew y su empresa no se expandan nunca más allá de Fond du Lac, Super Fast Pizza ya tiene planes para iniciar su servicio en Milwaukee (para el que necesitaría, según Matthew, 50 camionetas a un costo, ya equipadas, de $60,000 dólares cada una) y ha atraído el interés de inversionistas para inyectar dinero en su empresa o para comprar franquicias locales. “Mucha gente va a subirse a este carro. Es una gran idea”, dijo el empresario inglés David Roberts, que lleva más de una década en el mercado de pizza a domicilio y ha iniciado contactos con Super Fast Pizza. Matthew, que tiene 47 años y ya había creado otras empresas antes, prefiere ir despacio: “Hemos tenido muchas ofertas y acercamientos. En algún momento vamos a empezar a sumar más gente. Por ahora, aceptamos donaciones en nuestra página web”.

Ahora ve
No te pierdas