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Carlyle llega con la cartera abierta, adquiere Cinemex y tiene en la mira otras compras.
Bárbara Anderson y Alberto Bello

La historia de Carlyle Group está llena de suspicacias. ¿Qué tenían en -común Bush padre y la familia Bin Laden? Carlyle. ¿Qué fondo de capital -privado está ligado al sector estadounidense de la defensa y tiene entre sus -consejeros al ex secretario de Estado James Baker? Carlyle. ¿Qué inversionista -estadounidense tiene –sospechosamente, dicen los amigos de la intriga– de -socio en México a un ex secretario de Energía, pese a que se trata de un -sector en el que prácticamente no hay hueco para el capital privado? Carlyle.

- Fundado en 1987, el fondo (con un capital global de $18,000 millones de -dólares) debe su fama oscura a sus nexos con la industria militar y, a que -tenía en la nómina al ex presidente George Bush, a James Baker y al ex primer -ministro británico John Major, entre otros. Y para rematar contaba entre sus -inversionistas a la familia Bin Laden.

- Sin embargo la primera acción de compra en México es mucho más cándida, -no de película sino de cine verdadero, para desánimo de los amantes del bestseller -El Código Da Vinci. Todo empezó en Nueva York. Los fondos de capital -estadounidenses Bain, Spectrum y Carlyle se juntaron para pagar $1,500 millones -de dólares –$450 millones en efectivo y el resto en deuda– por Cinemex y -las filiales de Estados Unidos, España y Corea de la cadena de exhibición -Loews.

- Es la segunda vez que Cinemex pasa a manos de un fondo. Onex Corporation y -Oaktree Capital Management, los vendedores, habían pagado $300 millones de -dólares en 2001 a los fundadores: Miguel Ángel Dávila, Adolfo Fastlitch y -Mathew Heyman, tres egresados de la escuela de negocios de Harvard a los que -apoyaron varios fondos de capital en 1994. La valuación de la cadena en la -venta actual no se hizo pública, pero 20% del flujo operativo del grupo -adquirido corresponde a Cinemex.

- A menos de seis meses de llegar a México, con Téllez y el banquero de -inversión Joaquín Ávila (ex Santander y ex Lehmann Brothers) al frente, -Carlyle cierra su primer acuerdo. Usualmente un fondo tarda al menos un año en -cerrar su primera operación. “La compra de Banco Mexicano me llevó más de -nueve meses de negociaciones continuas –dice Ávila–. Es sorprendente que en -tan poco tiempo abriéramos oficinas y cerráramos un acuerdo”.

- De caza
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Los fondos de capital privado –los que compran participación en una -compañía con el fin de capitalizarla, mejorar su gestión, y venderla -posteriormente con tasas de rendimiento de entre 20% y 40%– disponen en -México de alrededor de $2,250 millones de dólares para invertir, -aproximadamente $1,000 millones sólo en bienes inmuebles mexicanos. El poder de -compra de estos fondos es en realidad mucho mayor, ya que en la operación -típica más de la mitad del acuerdo se paga con deuda.

- Varios motivos contribuyen a hacer de México un pequeño paraíso del -capital privado comparado con el resto de la región. 70% de los recursos para -Latinoamérica de monstruos como JP Morgan ($600 millones de dólares), Advent -($200 millones) o Darby ($150 millones) terminarán en México, dado que en -Argentina y en Brasil “no se está haciendo nada”, apunta Roberto Charvel, -director de un Fondo Inmobiliario en Prudential México y titular de un curso -sobre fondos del ITAM.

- La estabilidad macroeconómica explica en parte tanto interés. Muchos fondos -de pensiones estadounidenses –los inversionistas institucionales más -poderosos del mundo– incluyen a México en su estrategia para Norteamérica, -que cuenta con mayores recursos de los que se destinan a Latinoamérica. En -febrero se cerró, por ejemplo, la que se considera la mayor operación de -capital privada en México. G Acción vendió un portafolio de propiedades -industriales y oficinas por alrededor de $300 millones de dólares a LaSalle, -representante de Calpers, el fondo de pensiones públicas de California, y de -inversionistas institucionales europeos y canadienses.

- El problema, que hace que no haya cristalizado una verdadera explosión de -operaciones, es la falta de “salida” de los fondos, es decir, la venta de la -participación del fondo en una empresa a otros inversionistas. Pero esa -preocupación ya desapareció: no dudan que los fondos de pensiones mexicanos -(Afores) podrán en un futuro adquirir acciones, lo que permitirá colocaciones -de empresas ya capitalizadas, y por tanto con alta calificación de sus niveles -de deuda, una exigencia del régimen de inversión de las Afores.

- Otro factor, según Ávila, es un cambio de mentalidad en el empresariado -mexicano, que ha encontrado obstáculos para pelear en un mercado abierto hace -una década. “Hace cuatro años era impensable creer que un empresario -mexicano iba a entregar el control de su empresa. Pensaban que una fuerza -mágica iba a rescatarlos –el gobierno–. Ya se dieron cuenta que el mundo -global no es una broma”.

- El cambio cultural incipiente tiene un lema, según Luis González Nieves, -abogado de Solórzano, Carvajal, González y Pérez-Correa: “prefieren tener -un menor pedazo de pastel, si el pastel es mayor”.

- ¿Quién es Carlyle?
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Aunque sus inversiones están muy concentradas en sectores vinculados a la -seguridad nacional (industria aeroespacial, logística, telecomunicaciones), la -designación en 2002 de Louis V. Gerstner, ex presidente ejecutivo de IBM como -presidente del Consejo, supuso un giro. Hoy Carlyle maneja 23 fondos de capital -privado en más de 20 países del mundo, y sus intereses diversos se notan en la -distribución de los $2,600 millones de dólares que invirtió el año pasado: -compró empresas fabricantes de etiquetas de identificación por -radiofrecuencia, sacó a las bolsas locales a un banco de Corea y a una agencia -de viajes china, adquirió la principal línea de transportación marítima de -contenedores estadounidenses, convirtió en condominios una propiedad en Miami, -entre otras operaciones. En 2003 obtuvo $2,300 millones de dólares de -utilidades, con una tasa interna de rentabilidad bruta de 35%. Un sueño para -muchos.

- La compra de Cinemex, en la que, como Bains, aportó $170 millones de -dólares (Spectrum puso $110 millones), es su primera operación -latinoamericana.

- “Ningún otro fondo en México hubiera podido llevar adelante esta -operación de $1,500 millones de dólares”, presume Téllez. La oficina de -México participará como socio, pero aún no ha definido en qué proporción.

- El grupo fundado en 1987 por David Rubenstein, Daniel D’Aniello y William -Conway, sólo adquirirá participaciones mayoritarias. “La mayoría de los -fondos buscan hoy en día el control porque conocen que en México los derechos -de los accionistas minoritarios son pobres”, explica González Nieves. Sólo -lo hará en empresas con flujo de operación positivo.

- La estrategia mayoritaria de Carlyle no responde únicamente a la deficiente -legislación mexicana –algo que se está intentando resolver a iniciativa de -Nafin, que está impulsando una nueva ley–. “Al entrar con la mayoría se -alinean los intereses”, explica Ávila. “El señor que maneja la compañía -sabe que si cumple con sus metas no habrá problemas; Y nosotros sabemos que si -no lo hace, podemos reemplazarlo”.

- Los 40 ojos de Carlyle
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La compra de una cadena de cines se salió un poco de las expectativas que -había despertado la llegada de Carlyle con Téllez al frente. En su etapa a la -cabeza de la Secretaría de Energía, Téllez fue elogiado –incluso en las -páginas del The Wall Street Journal– por su liderazgo en la -estabilización del mercado petrolero, junto con la OPEP, Noruega y Rusia, tras -el hundimiento de precios a finales de los años 90. Su propuesta de apertura -del sector eléctrico se topó con un Congreso mexicano hostil.

- En el mundo del capital privado mexicano la trayectoria del ex secretario no -deja lugar a dudas: Carlyle le va a apostar al sector, según varias fuentes. -Ávila lo niega. “Siendo México la décima economía del mundo, las -oportunidades de negocios se dan en todos los sectores”.

- La participación de México consistió en apoyar la revisión de las cuentas -y los planes de negocios. Pero, según Téllez, actualmente están viendo 40 -oportunidades en México. “No nos metemos en empresas que arrancan, y sólo -adquirimos empresas con EBITDA (ingresos antes de intereses, impuestos, -amortización y depreciación) positivo”. Y la inversión mínima será de $30 -millones de dólares.

- El paso de Téllez hasta finales de 2003 por la dirección del Grupo Desc, -diversificado en la industria automotriz, bienes raíces y alimentación, le da -una visión general. “Carlyle tiene algunas de las empresas de autopartes más -grandes del mundo –dice Téllez– y yo, por mi trabajo en Desc sé bien -cuales son las posibilidades, cuales son rentables y cuales no”. ¿Más -sectores? “Hay un gran potencial enorme en salud, porque de la gente en los -niveles medios, del séptimo decil en adelante, 90% se va a instituciones -privadas”. Otras áreas donde Carlyle es fuerte son logística y empaques. Una -cualidad del fondo es que comparte entre todas sus oficinas el conocimiento y -capital humano. “En casi todas nuestras operaciones hemos hablado con nuestros -colegas de EU”.

- La oficina de México ha recibido instrucciones para invertir en empresas que -están atacando el mercado hispano de EU. El incentivo es claro: el ingreso -personal disponible de los hispanos es de $450,000 millones de dólares, dos -terceras partes del PIB de México. “Nos interesan tanto empresas mexicanas -que quieran penetrar en el mercado de Estados Unidos, como exportadoras”, dice -Téllez.

- En el fondo, la idea del Tratado de Libre Comercio de América del Norte -moviliza las oportunidades. “Entramos al TLCAN como ráfaga, tuvimos una -ventaja potencial muy grande, y una macroeconómica muy interesante: un tipo de -cambio bajo”, reflexiona Téllez. La paulatina depreciación del tipo de -cambio, la entrada de China a la Organización Mundial de Comercio y el efecto -de la recesión de la economía estadounidense, que México sufrió más que -Estados Unidos, ha pintado un nuevo mundo: “hay que tener empresas más -capitalizadas y meter mucha inversión a logística y distribución. Ahí es -donde nosotros les podemos aportar”.

- Lo cierto es que el número de operaciones cerradas por los fondos de capital -privado en México ha sido bajo. El hecho de que Carlyle, uno de los grupos -líderes globales abra su oficina, con personajes tan notorios, puede detonar el -sector, según los especialistas, y tal vez, algún día, una película.

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