Se apagan los proyectores

Oscuro panorama de muchas salas cinematográficas de Cotsa.
Lucía Pérez-Moreno
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El aspecto de los cines Pecime, Ariel, Tlatelolco, Latino, Jalisco, Villa Coapa y otros 20 más que pertenecieron a Compañía Operadora de Teatros (COTSA) es decadente. Algunos llevan cerrados más de un año y su futuro es incierto. En 1993, el gobierno arrendó COTSA junto con el paquete de medios a la recién creada empresa TV Azteca. A la fecha es difícil establecer el monto de los activos de COTSA pues la información varía de fuente a fuente. Banamex-Accival afirma que había 46 cines y en el Fideicomiso Liquidador de Instituciones y Organizaciones Auxiliarles de Crédito —Fideliq, dependencia de la Secretaría de Hacienda que ahora administra los cines— dicen que el paquete original incluía 35. Lo cierto es que la venta de los inmuebles fue duramente criticada en México, por lo que el gobierno decidió colocarlos en un fideicomiso por cinco años. Gracias a esta medida, se pudieron mantener encendidos los proyectores y, sobre todo, evitar la especulación con los terrenos. El propio gobierno calculó en 1993 que, de vender todo el paquete junto, los nuevos dueños podrían obtener utilidades por más de $400 millones de dólares. Al vencer el plazo, el gobierno anunció que dividiría los activos de COTSA. Esto a pesar de que en 1993 había firmado un contrato con TV Azteca dándole derecho de tanto para adquirir sus propiedades. Muchas empresas se han interesado en los cines, entre ellas Cinemex, Cinemark y Organización Ramírez. La familia Saba Raffoul mantuvo también pláticas con la Secretaría de Hacienda.

- Del paquete original, hoy quedan 26 salas en manos de la Tesorería de la Federación, de acuerdo a fuentes del Fideliq. Allí afirman que el gobierno capitalino compró, el 15 de agosto, los cines Futurama, París y Bella Época en $9 millones de dólares. El municipio de Guadalajara compró el Variedades; en Monterrey el Lírico fue vendido a un particular y en San Luis Potosí se donó un cine al gobierno estatal. Otros, como el Chapultepec, ubicado en Paseo de la Reforma, salieron inexplicablemente del paquete. En Fideliq afirman que la enajenación de estos cines avanza lentamente. Aseguran que habrá otras subastas y se venderán incluso aquellos que enfrentan juicios de desalojo. Sin embargo, hay otras versiones sobre este tema. De acuerdo a un informe de la Casa de Bolsa Banamex-Accival, los cines, así como unos 80 edificios que también eran parte de COTSA ya fueron vendidos a Ardoma, una subsidiaria de Salinas y Rocha que a su vez es parte de Elektra. Banamex-Accival afirma que Ardoma capitalizó $325 millones de dólares de cuentas por cobrar de COTSA como pago por 71% de la empresa. Más aún, opina que como parte del plan de expansión de Elektra, la mayoría de los edificios y cines de COTSA serán convertidos en tiendas de ropa y electrodomésticos. Muchos se preguntan si allí donde antes se proyectaban películas de Pedro Infante y María Félix ahora se venderán licuadoras. Una fuente de Elektra se limitó a decir que "no todo lo que dicen los analistas es cierto". Lo único real es que el desenlace se presenta de película.

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