Speedy cibernéticos

¿Hay que ser gigante para convertirse en multinacional? En realidad se puede ser ratón y ganarle a
Gabriela Ruiz

Hace seis años, dos hermanos compartieron un sueño: abrir su propio -negocio. Detectaron una necesidad tecnológica en el mercado: el acceso a la Red -a buena velocidad y bajo costo. Asunto resuelto. El producto se llama NKSUIT, un -software que permite tener internet de alta velocidad inmediata con una -conexión telefónica normal, tan sólo con optimizar el flujo de datos. El -sueño de los hermanos Luis y Jacobo Derechin se ha hecho realidad, pero -después de un viacrucis. Hoy se encuentran concluyendo un nuevo producto que -será lanzado en diciembre o enero y del que no pueden revelar nada, pues la -patente se encuentra en trámite.

- “Ya no es necesario el ancho de banda. Puedes tener velocidad como si la -aplicación estuviera en tu máquina local a través de internet”, explica -Luis, socio y fundador de JackBe, refiriéndose a NKSUIT. Estaban convencidos de -que podían crear esta opción que no existía, pero necesitaban financiamiento. -Recurrieron a diversas instituciones financieras para echar a andar el sueño. -Tocaron puertas hasta que llegaron a la conclusión de que la comunidad -financiera no estaba lista para arriesgar capital en dos jóvenes con ideas -descabelladas. Pensaron que la falta de dinero no era pretexto para deshacerse -de sus convicciones. La testarudez rindió frutos.

- Hoy exportan su tecnología a Estados Unidos y a Sudamérica. Cuentan ya con -oficinas en el Distrito Federal, Washington y Florida. Ahora el sueño es crecer -para conquistar el mercado europeo. Se encuentran sondeando oportunidades en el -viejo continente y proyectan abrir una filial en dos o tres años.

- Actualmente 15% de sus ventas provienen de Estados Unidos y otro 15% de -Sudamérica; proporciones que planean incrementar a 40% y 25% (respectivamente) -del total en dos años. En Europa, JackBe proyecta vender 25% y el restante 10% -en Latinoamérica, incluyendo México.

- Lograr niveles de crecimiento de 300% en un año no implicó protagonizar un -cuento de hadas. Más bien –en algunas ocasiones– los intentos los llevaron -a tener pesadillas. Luis y Jacobo enfrentaron muchos obstáculos para conseguir -que su sueño se materializara.

- ¿Pero cómo se les puede ocurrir que los mexicanos puedan ser -desarrolladores de tecnología?. “El principal obstáculo es que la gente te -crea y que tú mismo también creas como emprendedor”, contesta Luis. Hoy los -hermanos Derechin están en proceso de obtener patentes en México y Estados -Unidos. El siguiente paso es patentar en la Unión Europea.

- Ándale, ándale
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Los emprendedores se dieron cuenta que viven en un país donde la mayoría -quiere ser empresario, no emprendedor. Para lograr ser directivo, hay que -empezar a ser empleado para luego llegar a jefe de los jefes. Cambiar el estigma -es donde está el problema, según los Derechin, que tienen su empresa en el DF.

- “Una de las principales dificultades es saber que tienes algo excelente y -que la gente te dé la oportunidad de mostrarlo. Sabíamos que cuando los -clientes potenciales vieran lo que traíamos era más que suficiente. Llegabas -con la persona y no confiaban en una empresa mexicana generadora de tecnología -armada por dos chavos de nuestra edad”, narra Jacobo, de 32 años.

- La segunda complicación radicó en encontrar financiamiento. El fondeo vino -primero de sus ahorros y de amarrarse el cinturón. La esposa de Luis, creyó en -el proyecto y lo apoyo manteniendo su casa. Los padres les prestaron un -departamento para usarlo como oficinas. “Compramos las computadoras a 12 meses -sin intereses pagando con tarjetas de crédito. Empezamos con gente que aceptó -ganar menos”, relata Luis, de 35 años.

- Los primeros clientes de JackBe confiaron en el proyecto porque se percataron -de que no había otra opción. Como empresas medianas de todo tipo de rubro, no -tenían posibilidades de invertir mucho dinero en ampliar la infraestructura de -todas sus firmas para tener conectividad. “Nos vieron como la única solución -para sus problemas”, explica Jacobo.

- Una vez que contaron con una cartera de clientes pudieron obtener una ronda -de financiamiento con dos fondos: Intel y Darby Technology Bench, con $2.5 -millones de dólares. Actualmente están en el proceso de levantar más recursos -en algunos fondos de capital de riesgo en Estados Unidos. El NKSUIT puede ser -aplicado en negocios de todo tamaño. Desde pequeños comercios hasta grandes -corporativos en los que el precio del desarrollo completo puede llegar hasta -$50,000 dólares. La comercialización va por cuenta de JackBe.

- Los fondos de capital no les permiten revelar montos de inversión, ya que se -encuentran en negociaciones. El financiamiento se invertirá en mayor apertura -de oficinas en regiones claves de Estados Unidos, particularmente en el sureste -y oeste del país. “El capital de riesgo en México, con toda la pena y dolor -del alma, es muy difícil (de obtener)”, lamenta Luis.

- “La gente cree que el dinero nos lo llevamos a la bolsa, no que es capital -de trabajo que se invierte en la misma empresa”, dice. La creatividad -financiera y tecnológica está rindiendo frutos. Hoy JackBe cuenta con cerca de -20 clientes de alto nivel que incluyen bancos multinacionales en México, -sudamericanos y europeos, importantes tiendas detallistas y algunas -farmacéuticas. Se trata de corporaciones como Citibank, Accival, Tupperware y -Cemex.

- Órale gato gringo
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Sin sentarse en sus laureles los Derechin han decidido recientemente -solicitar otra patente. Se trata de un nuevo producto que optimiza las -aplicaciones Web, distinto al que se ofrece en el mercado. Prefieren no -dar detalles antes de su lanzamiento en dos o tres meses, ya que aún se -encuentra en desarrollo.

- Los Derechin no hablan de sus empleados porque dicen que trabajar en una -empresa pequeña implica que todos son emprendedores. “Hubo días en los que -yo quería dejar esto, pero el grupo al que ya le vendiste la idea no te permite -dejarlo”, añade Luis.

- Actualmente cuenta con 35 empleados en total. Empero, al principio, los dos -se hicieron cargo hasta de la limpieza. Luis terminó su licenciatura y Jacobo -no concluyó la suya en Sistemas. Los hermanos son un claro ejemplo del -espíritu emprendedor que no le teme al riesgo. Desde niños, cuando su familia -vivía en San Diego, cruzaban la frontera para comprar dulces típicos -mexicanos. La mercancía la vendían a los niños gringos de la escuela.

- “Mi carrera viene de la vida más que de la educación universitaria. -Siento que tengo doctorados en barrer, trapear, limpiar escusados; cosas que no -vas a aprender ni en Harvard ni en Wharton”, aclara Luis.

- Los Derechin consideran que ser emprendedor implica mucho riesgo e -incertidumbre. El esfuerzo ha cristalizado. Cuentan que en una comida navideña -hicieron carne asada para todos los empleados. Veían como entraba gente. De -pronto se dieron cuenta de que su idea loca le estaba dando de comer a 70 -personas entre colaboradores y sus familias. “No hay más que tener fe y -constatar que, lo que tenías en la cabeza, se hizo realidad y que el cliente lo -está utilizando para diferenciarse de su competencia”, concluye Jacobo.

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