Supermercados en descuento

Es escenario es lúgubre: la recesión ha frenado el crecimiento de las tiendas de autoservicio. Só
Jorge A. Monjarás Moreno

La devaluación como enfermedad y el encarecimiento del crédito (con la consecuente debacle en la demanda interna) como "medicina" cancelaron los proyectos de crecimiento de las grandes cadenas de tiendas de autoservicio. Ni siquiera las asociaciones con extranjeros mejoran el panorama para empresas como Cifra, Gigante y Comercial Mexicana, lideres del sector. Lo que es más, sus socios foráneos saben que es tiempo de aguantar la respiración y resignarse a, cuando más, mantener los niveles de ventas de 1994.

- Un elemento positivo para los autoservicios es que absorberán parte del mercado que (éste sí en grandes cantidades) perderán las tiendas departamentales. Ese suéter de Liverpool se quedará mucho más tiempo en el anaquel que aquella camisa en Wal-Mart. En lo relativo a alimentos y bebidas, el consumidor seguirá comiendo (es la noticia), pero la mezcla de productos importados será mucho menor.

- Aunque los efectos más desastrosos de la crisis no se sintieron en los primeros dos meses de 1995, nadie espera milagros. Es claro que las utilidades sufrirán un severo impacto, y empeorarán al agregarse las pérdidas cambiarias y financieras de las grandes cadenas. No se trata de problemas de liquidez, aclaran, sino del efecto "en libros" de la devaluación.

- Al mismo tiempo, las grandes empresas comerciales están sirviendo como "amortiguadores" de la inflación. Entre sus proveedores corre como reguero de pólvora la noticia de que los afiliados a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) están solicitando acuerdos con la Secretaria de Comercio y Fomento Industrial (Secofi), si es que se busca un aumento de precios. La recesión es para todos, parece ser el mensaje en el sector comercial.

- El pelicano, a dieta
"El programa de recuperación económica anunciado por el gobierno es completamente recesivo", reconoce Francisco Martínez de la Vega, director de administración y finanzas de Comercial Mexicana (CM). Aunque al momento de la entrevista (a finales de febrero) esta cadena no había "notado" lo peor de la crisis, entre sus filas se sabia ya que el futuro significa una reducción de la demanda interna. La proyección de CM es de una disminución en ventas "a tiendas iguales" de 5% para finales de 1995, en términos reales. "Teníamos mucho tiempo sin ello -señala Martínez-, esta crisis definitivamente va a impactar."

- El drama se aprecia más en lo que fuera su proyecto de crecimiento. A mediados de 1994 la empresa todavía tema en mente aumentar en 33 el número de sus tiendas, incluyendo nueve "clubes" de mayoreo Price Club y nueve de los "supercentros" estilo europeo -Mega-, en 1995.

- La cruda realidad hoy es que sólo tres tiendas Comercial Mexicana, dos Price Club y un Mega se agregaron a los existentes, y esto por ya estar en construcción, aunque se espera que esta pequeña expansión tal vez evite la caída en ventas totales para la cadena. Respecta de los resultados de operación, Martínez espera que no haya cambios, a pesar de que la crisis privilegiará los productos con márgenes pequeños. "Cualquier deterioro en margen inicial lo pensamos compensar con eficiencia en gastos de operación", afirma. Esto implicará una reducción de personal: la empresa justifica que el número de empleados "está muy ligado a las ventas".

- Algo que también caerá -obvio- es la proporción de productos importados en sus tiendas. "Teníamos un programa grande de importación directa, y ya habíamos adelantado 1995. Hemos cancelado y ajustado en algunos casos. Aún con el tipo de cambio actual sigue habiendo productos viables, pero hay que ahorrar divisas a nivel país", señala Martínez.

- La tienda más sensible a esto sería Price Club, hasta con 55% de productos importados. Aquí la proporción seguirá siendo muy alta, aclara, pero también se ha trabajado mucho en el desarrollo de proveedores nacionales, para que se adapten al tipo de empaque de mayoreo.

- Pero el mayor problema de Comercial Mexicana son sus finanzas. De los $208 millones de dólares que tiene en compromisos externos, la cadena deberá pagar $77 millones en 1995. Martínez no ve problema en su flujo de caja, pero si advierte que la situación económica impacta "los libros". La pérdida cambiaria en 1994 fue de N$476 millones de nuevos pesos y hasta N$80 millones más se sumarán en 1995 debido al alza en los intereses, para no hablar de otros N$50.7 millones en posiciones accionarias.

- Todo esto llevó su resultado de operación de N$279.5 millones de nuevos pesos a pérdidas netas por N$220.6 millones. Así, dos de las tres grandes cadenas quedaron en números rojos en 1994: mala posición para enfrentar el presente año. Con el mes de marzo reflejando ya caídas en el poder adquisitivo y una fuerte inflación, los resultados del primer trimestre para Comercial Mexicana probablemente no salgan del rojo, y no se puede hablar de recuperación sino hasta el tercer trimestre.

- Pero la tienda, con un pesado índice de liquidez de 0.77 veces, necesita desesperadamente seguir vendiendo, o volver a las medidas de otros tiempos: manejar espléndidamente las tesorerías para buscar, en dinero, lo que su propio negocio no puede darle: utilidades.

- Cifra: mejores cifras
񓟫 se caracterizará por una severa contracción de la demanda por parte de los consumidores y una ausencia de crecimiento económico, lo cual impactará en los resultados de la empresa", informa Gilberto Pérez Alonso Cifuentes, director general corporativo de Grupo Cifra, la cadena de autoservicios que menos sentirá el impacto de la crisis.

- Al contrario de su competencia, esta corporación ha crecido en los últimos años prácticamente a partir de dinero propio y de sus asociaciones con grupos extranjeros. Esto significa que casi no tuvo pérdidas financieras por el tipo de cambio que mellaran sus utilidades en 1994. Pero tampoco quiere decir que no haya problemas.

- El 24 de enero pasado Cifra-Wal Mart anunció que interrumpía sus proyectos de expansión para 1995, "hasta que la economía muestre señales de mejoría". Este receso pone en espera la apertura de tiendas de mayoreo Sams Club, 12 supercentros Wal-Mart, ocho Bodegas y dos Superamas, entre otras. Si la cadena creció de 264 a 331 tiendas y restaurantes en el difícil 1994, todo indica que será imposible seguir este ritmo en el presente año. Sólo algunas de las tiendas mencionadas abrirán sus puertas.

- Como resulta obvio, la proporción de productos de importación descenderá del 20% que se guardaba hasta hace unos meses, pero Cifra espera que su enfoque en productos básicos le permita seguir creciendo. En 1994 sus ventas y utilidades avanzaron 11 y 5%, respectivamente, como resultado de un nuevo método de consolidación, dice la empresa. Ahora sólo torna en cuenta la participación de Cifra en cada una de las tiendas y negocios; sin esta consideración, las ventas totales habrían avanzado 20%.

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- El panorama para la controladora de Aurreras y Superamas es el menos negro del sector. Además de su "bendita" solidez financiera, el consorcio tuvo en 1994 el sexto año consecutivo de reducción en gastos de operación en comparación a ventas, lo cual ha permitido transmitir al consumidor en forma de precios bajos los ahorros obtenidos". Estar a la cabeza en la conversión tecnológica parece rendir importantes resultados y podría terminarse el año perdido de 1995 con crecimientos en ventas, al entrar en operación al 100% sus 67 nuevas tiendas.

- Aunque Cifra admite posibles reducciones en personal en su "búsqueda de productividad", no prevé despidos masivos tras haber incrementado en 7,000 empleos su planta durante 1994. Aunque suene extraño, la empresa anuncia ahora su asociación con Dillards para coinvertir en la expansión hacia México que esta cadena de tiendas departamentales planea llevar a cabo, al parecer contra viento y marea. Esta nueva carta marca la conquista de nuevos mercados por parte del grupo que preside Jerónimo Arango, como si la entrada de Liverpool al terreno de los supermercados, de la mano de K-Mart, hubiera merecido una contestación.

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