Trabajar sin salir de casa

El teletrabajo ahorra costos y mejora la vida familiar. ¿Sirve para todos los empleados?
Silvia Ansorena Coyne

Cuando entrevistamos a Susana Maldonado, directora de Comunicación de Oracle México, contestó desde su domicilio. “Sí, claro que podemos hablar del teletrabajo en México. De hecho, en estos momentos estoy hablando desde mi casa”.

- Desde que se integró a la empresa hace 18 meses, Mal-donado compagina la oficina con la casa, acomodando su tiempo para cumplir con un trabajo que se evalúa por objetivos y no por número de horas. “Son todo ventajas”, dice la ejecutiva. Ella ya no concibe cómo sería su vida laboral con un horario estricto de oficina. Madre de dos hijos pequeños, laborar fuera de la oficina le permite ser mejor mamá sin que su trabajo se resienta. “Por ejemplo –comenta– un día tenía una posada de mi hijo en la escuela y me salí de la oficina a las 3:30 horas en lugar de a las seis. Disfruté de la posada, volví a casa, chequé mi correo por si tenía algo urgente, acosté a los niños y ya después continué trabajando un rato”. Para evitar el tráfico de la ciudad, esta teletrabajadora acordó con su jefa salir del trabajo dos horas antes y continuar desde su casa en la temporada decembrina.

- Un estudio de la Universidad de Wharton señala que la incorporación de la mujer a las compañías es un motor del teletrabajo, porque rompe el modelo tradicional de la mujer en casa, mientras que las empresas necesitan retener el capital intelectual femenino, que en muchas ocasiones corta sus aspiraciones profesionales por la maternidad.

- Maldonado considera que hacer su trabajo en un lugar móvil, el envío de información desde cualquier parte y en cualquier momento, ha mejorado su calidad de vida laboral y personal. Oracle le ayuda con el pago mensual de la conexión de banda ancha de internet, herramienta indispensable para su trabajo.

- Sin traslados, sin horarios
“El teletrabajo está cada vez más presente en las grandes corporaciones, como IBM, donde 70% de sus empleados disfrutan de esta fórmula de flexibilidad”, dice Nuria Chichilla, profesora de la escuela de negocios IESE de Navarra. No obstante, Chichilla subraya que el teletrabajo necesita una cultura empresarial, que significa no controlar lo que hacen los empleados, sino sus resultados.

- En México, esta cultura contagia a ciertos empleados y otros la resisten. Alejandro Ferrero, director de Consultoría de Oracle, expresa: “En general nos cuesta a los latinos trabajar por objetivos, es algo que apenas se empieza a entender. Además, hace falta infraestructura mínima para poder trabajar de esta manera”. En esta compañía, el teletrabajo se desarrolla de dos formas: de manera interna, con la oficina en casa, y externa, que es trabajando directamente con los clientes.

- “Podemos hacer un aprovechamiento muy grande de nuestros gurúes técnicos –comenta Ferrero– en vez de trasladarlos y que pierdan tiempo en el viaje, el trabajo se puede hacer a distancia en dos horas. Menos trayectos son menos costos”. Para este ejecutivo, no siempre es factible el teletrabajo. Los gerentes tienen responsabilidades que se pueden medir por resultados. Además, ellos se conectan desde una oficina, desde un aeropuerto, desde su propia casa o desde un hotel.

- Los puestos que interactúan con sus similares en otros países son candidatos a utilizar esta forma de trabajo. La teleconferencia es más fácil desde la casa cuando el país con el que tratan tiene un horario diferente al del que se encuentra.

- El lugar ya no es una limitante y con la tecnología aumenta la eficiencia de un trabajo global.

- Caras desconocidas
Uno de los pilares del trabajo en una empresa es la sociabilización de los empleados: son sus colaboradores, confidentes, ayudantes y asesores durante más de 10 horas al día y la fortaleza de estos vínculos mucha veces rinde muy buenos resultados en las empresas, ya que el involucramiento suele ser mayor entre grupos muy afines. Pilar Flores es consultora de Business Intelligence en Oracle, una línea de soluciones para gestión de negocios, financiera, de planeación y de análisis. Desde hace siete años Pilar entró en la empresa, y lleva 18 meses inmersa totalmente en casa. Para ella, es innecesario pisar la oficina, pero una vez a la semana la visita para ver a los compañeros o tratar algún asunto que requiere un cara a cara. Eso sí, ella está convencida de que no volvería al horario convencional de nueve a seis porque lo siente como volver a manejar un coche estándar después de un cómodo automático.

- Su gran reto en esta nueva etapa, es la autodisciplina. “Por ejemplo al principio comía un sandwich mientras trabajaba, algo que además de estorbarme en el trabajo, engorda”. Su rutina diaria comienza a veces antes de las nueve de la mañana, ya que tiene una conferencia web a las siete, continúa con una visita a algún cliente para comenzar a trabajar en alguna línea de proyecto y sigue con otra visita por la tarde con otro cliente para checar que un proyecto arrancó correctamente.

- No trabaja menos, pues las desveladas y desmañanadas son frecuentes en una forma de laborar que no atiende a horarios sino a objetivos que hay que cumplir a tiempo. Aunque sí reconoce una desventaja: “No nos conocemos en persona a veces. También pasa que tienes un trato muy informal por teléfono con alguien y cuando lo conoces cara a cara ves que ya es mayor y que quizá el trato debería haber sido diferente”.

- Nuria Chinchilla, del IESE, advierte otros peligros. “Con eso de que la flexibilidad se tiene en casa, uno no se despega de la computadora”.

- El miedo a no saber desconectar, unido a la satisfacción de formar parte de un grupo son, según los expertos, las principales razones de que “la mayoría de la gente prefiera teletrabajos parciales”, apunta Chichilla.

- Todo por ahorrar
En Sun Microsystems, el arranque del teletrabajo se produjo con el objetivo de ahorrar $100 millones de dólares anuales en rentas y mantenimiento de sus oficinas en todo el mundo.

- Para ello desarrollaron dos opciones de trabajo: la oficina flexible con horarios escalonados y el teletrabajo. Para empezar la adaptación, uno o dos días de la semana son trabajo en casa y el resto en la oficina. La estrategia dio resultado y Sun ahorró $97 millones de dólares en el  último año fiscal. ¿Dónde se logró el ahorro? En la reducción de pagos de renta en metros cuadrados, el mantenimiento de las instalaciones y el consumo de electricidad.

- Héctor Ornelas, director de Recursos Humanos de Sun México, se encarga de implementar en nuestro país el teletrabajo: los empleados compran una línea de llamadas e internet en sus hogares que paga Sun. “El problema es que la infraestructura telefónica de algunas zonas no es buena y no se puede instalar internet de alta velocidad”, dice Ornelas.

- La oferta de Sun ha tenido buena aceptación entre los empleados. Si bien en México todavía la gente tiene hábitos muy arraigados como levantarse a cierta hora, transportarse y llegar al lugar de trabajo, la posibilidad de eliminar horas de tráfico por llegar a la oficina a las 10 en lugar de a las siete es tentadora. En este tiempo, el empleado puede contestar  correos electrónicos desde su casa, enviar algún reporte y esperar hasta que el tráfico disminuya.

- El área de Contabilidad es el piloto en esta nueva era de trabajo a distancia. Las 15 personas del departamento se turnan para faltar a la oficina un día a la semana. El segundo paso para Sun será ahorrar en metros cuadrados y crecer en oficinas flexibles. En el futuro, el trabajador no tendrá un espacio fijo asignado y conservará las herramientas de conexión remota.

- Pero no toda la empresa se puede manejar desde la casa de cada uno de los empleados. Las áreas más susceptibles de entrar en el trabajo remoto son Ventas, Soporte Técnico, algunas secciones de Marketing y Contabilidad, donde ya funciona la prueba piloto.

- Cambio de rutina
Las firmas de tecnología son pioneras en el trabajo virtual, pero no son las únicas. “Toda empresa tiene algún proceso que puede ser elaborado desde fuera, incluso aquéllas de manufactura donde la contabilidad no requiere estar en el sitio de la obra”, dice Sergio Torres, director general de la consultora Mercer. El experto acepta que en comparación con las compañías en Estados Unidos, a las empresas mexicanas les falta organizar el tema. Existe un vacío legal porque una firma puede despedir a un teletrabajador si durante tres días no acude a la oficina.

- Pero la tendencia crece en el mundo. Gardner Group afirma que arriba de 100 millones de personas en todo el mundo teletrabajaron en 2003 y que en 2008 aumentarán en 50 ó 60%.

- Mercer aconseja a las empresas educar al trabajador y enseñarle autodisciplina. “Si todos estamos acostumbrados a salir de casa, tomar un café, manejar hasta la oficina y de pronto nos vemos trabajando en pijama, hay que retomar ciertos ritos para comenzar a trabajar. Elaborar una rutina como caminar después del desayuno, vestirse adecuadamente, y comenzar la jornada laboral”, explica Torres.

- Un buen teletrabajador es una persona que en la oficina es ordenada, eficiente y tiene sentido de la responsabilidad. 
 
Que alguien me vigile
“El principal freno al teletrabajo no es el grado de desarrollo tecnológico, sino la cultura organizacional. En España, se asocia el compromiso con la empresa con horas de pertenencia. El teletrabajo, conlleva un grado de individualismo que cuesta mucho aceptar en ciertas culturas”, dice Salvador Aragón, profesor de negocios del IESE de Navarra.

- En este sentido, Juan Martínez Soto, psicólogo del trabajo con 37 años de experiencia, opina que el trabajador mexicano sin nivel gerencial, “necesita que lo supervisen, le gusta, requiere este estímulo. Al mexicano, además, le gusta el cara a cara y el tener con quien platicar”.

- En México la gente prefiere hacer las cosas ‘en pandilla’, algo que contrasta con el individualismo estadounidense.

- Para Martínez Soto, “trabajar en casa se presta a una menor concentración, a la poca seriedad de escuchar el camión en una llamada de trabajo y a la distracción de los hijos”.

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- Para evitar este riesgo, Salvador Aragón recomienda “formar a los directivos para que aprendan a dirigir desde la distancia, a medir por objetivos, a ayudar a la gente a gestionar su tiempo, a controlar el estrés, a conciliar la vida personal con la laboral y a que no estén todo el rato trabajando. También, a superar todas las tentaciones que tienen en casa”.

- De hecho, el profesor del IESE reconoce que “el teletrabajo tiene desventajas desde el punto de vista de la socialización, porque no crea espíritu de equipo y hace que trabajemos de forma aislada. Para evitarlo, la tendencia es un teletrabajo mixto y con freelances que realmente sean teletrabajadores”.

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