Trabajo ¿dónde estás?

El periplo completo de un postulante altamente capacitado, buscando empleo en México. Su crónica p
Ali Hauser

Ali Hauser es profesional, joven, con capacitación en el exterior, manejo de varios idiomas y mucho interés por continuar su carrera en México. No debería costarle, después de todo ostenta las características necesarias para una rápida inserción laboral. Pero su búsqueda se ha convertido en una tarea titánica, aún sin final feliz.

- En primera persona, Hauser cuenta cada uno de los pasos (y atajos) tomados para poder conseguir una plaza.

- Su crónica fue analizada por dos especialistas (uno en empresas y otro en recursos humanos) para saber cuáles fueron los errores que le impidieron encontrar una nueva colocación. Éste se inclina por la falta de compromiso, aquél por no haber comenzado por su red de contactos. Para el buscador, la situación lo convierte en una víctima de su sobrecapacitación.

- Si se siente identificado, conozca a tiempo cuáles son los pasos que debe seguir con el fin de no volver a fallar.

- Mientras tanto, Ali Hauser sigue buscando empleo.

- El aterrizaje
Aeropuerto Benito Juárez, marzo 2003. Luego de siete años vuelvo de Europa, donde acumulé experiencia profesional, hice una maestría y perfeccioné mis cuatro idiomas. Si bien el regreso siempre es complejo, después de los últimos meses de desempleo en Francia, México representa un lugar de oportunidades por su tamaño y por la cantidad de actividades que quedan aún por realizar.

- Desde 1997 a 2003 fui gerente internacional de una juguetera francesa, ejecutivo de cuenta en el área de intercambio de mercancías en Londres, ingeniero de negocios en internet y productor independiente de cine en París.

- Primera oportunidad
A los 10 días de haber llegado, consigo una entrevista en la Coordinación de Biotecnología del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP). El puesto consiste en vincular el proceso de investigación con las necesidades del sector, estableciendo procesos y mecanismos para instrumentar un sistema nacional de innovación. Buena plaza.

- Decido seguir el proceso de contratación que dura un mes y entrego todos mis documentos (carta de recomendación, currículum, publicaciones). Tengo la impresión de volver al mundo académico.

- En el transcurso, surge otra oportunidad de trabajo que requiere de aptitudes en relaciones institucionales. El objetivo es llevar a cabo una actividad de cabildeo en favor de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones e Informática (Canieti). Empiezo a invertir mi tiempo en esta opción y mantengo la primera posibilidad abierta.

- El proceso en la Canieti se intensifica. Paso cuatro entrevistas. La esperanza de un puesto ligado a las relaciones públicas y el hecho de avanzar en el procedimiento de selección me llevan a dejar de lado la oferta del IMP.

- A pesar del entusiasmo, y después de librar varios obstáculos, soy derrotado en la recta final por otro candidato. En suma, pierdo ambas opciones.

- Primera moraleja: más vale pájaro en mano que 100 volando.

- La búsqueda web
Amplío mi estrategia de búsqueda de empleo y me inscribo en diferentes portales laborales de internet. Paso largas mañanas reseñando mi experiencia en páginas de la Red. Así transcurren los días y me inclino por una oferta para consultor financiero. La empresa Metrade me introduce al mercado de divisas. Esta experiencia dura poco: 10 días son suficientes para percatarme del enorme riesgo que corren los clientes y la reputación del ejecutivo de cuenta. Declino la propuesta.

- Prosigo con mi consulta en línea. “Ejecutivo de cuenta, ambiente convivial”, reza la oferta de trabajo. La empresa resulta ser AOL Time Warner. Me llaman a una entrevista. Me entusiasma la posibilidad de entrar al mundo del entretenimiento. Mal asunto, el puesto consiste en vender enciclopedias y productos derivados del Grupo. Opto por retirarme del juego y crece mi ansiedad.

- Segunda moraleja: si no sientes desde el principio que las cosas están bien, aprende a escuchar a tu instinto.

- Mi red personal
Pongo en marcha otra fuente de oportunidades: mi lista de conocidos. Ya no llamo para mandar mi currículum y decir: “Para cuando te enteres de algo.” Ahora el tono es más directo: “Hola, estoy buscando trabajo, ¿puedes ayudarme?”

- Consigo una oportunidad de trabajar para los organizadores del Festival Internacional de Cine de Morelia. La idea es conseguir patrocinadores. Desgraciadamente, llego tarde a la repartición del pastel, pues los presupuestos ya han sido asignados. Hay voluntad, pero el momento es erróneo. Continúo la búsqueda.

- Así van apareciendo nuevas posibilidades. Súbitamente me encuentro en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) defendiendo mi currículum para un puesto dedicado a combatir los abusos comerciales por internet. Después de una primera entrevista, me indican que otras personas entrarán en contacto conmigo. Ha pasado un mes y no tengo noticias, pero me entero que la Profeco esta liquidando a su personal.

- Otro contacto me sugiere enviar mis papeles a la Secretaría de Economía. Después de tres semanas de espera y seguimiento, consigo una entrevista para el área de negociaciones internacionales. La conversación es amena. Mi interlocutor aprecia mi experiencia y mis idiomas. El entusiasmo es fugaz: al final del encuentro me entero que habrá que esperar entre tres y seis meses.

- Tercera moraleja: es indispensable mantenerse visible y dar seguimiento para que las personas lo tengan a uno en mente.

- La firma ante un documento
Me llaman a casa de Producciones Tragaluz, que inicia su nueva película. Necesitan a una persona que se haga cargo del levantamiento de fondos y la presencia de patrocinadores en la cinta. Estoy contento y empiezo a elaborar mi estrategia para contactar posibles candidatos. Dos días después me contactan para avisarme que no hay trato, pues el director tiene otras ideas de financiamiento en mente.

- Cuarta moraleja: no empieces a trabajar mientras no hayas firmado un documento.

- Lo importante es exportar
Así prosigo mi búsqueda hasta encontrar una posibilidad de colaborar como free lance en la revista Expansión. Ante esta oportunidad, me doy cuenta que una buena manera de empezar es, simplemente, describiendo mis aventuras laborales.

- Quinta moraleja: no dejes de mover las piernas. Si empiezas queriendo exportar alfombras es probable que termines exportando bananas. Lo importante es exportar o dicho de otra manera, mantenerse activo.

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