Un alumno, una PC

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Tania Lara Ortiz

Regalar libros de texto ya es cosa del pasado. Los niños hoy necesitan computadoras para estudiar. Esto lo sabe Miguel Pichardo, director general de Únete, que estudió la primaria en la escuela Antonio Caso, cerca de la cervecería Modelo, en el Distrito Federal y, curiosamente, una de las primeras escuelas a las que le tocó llevar computadoras gratis.

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En el último reporte de la ONU (2004), México quedó fuera de los 25 países con mejor acceso digital. Para ser considerado en esta lista, nuestro país necesita que todos los habitantes tengan un nivel mínimo de educación que les permita usar la tecnología. En México, se calculan 15 millones de cibernautas, apenas 14% de la población. La falta de escuelas y telecomunicaciones para 60 millones de mexicanos en la pobreza, nos aleja de la competencia global.

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Por eso, la fundación Únete lleva seis años donando computadoras a escuelas públicas, a través de contribuciones de firmas como Intel, Microsoft, Televisa, Ford y la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD). Junto con los gobiernos estatales, estas empresas han invertido $700 millones de pesos en la donación de equipos para 2,450 escuelas de educación básica. Aunque es un gran logro, este número de escuelas sólo representa 2% de las 120,000 primarias y secundarias públicas del país.

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“No sólo son computadoras. También les damos conexión a internet, capacitación a los profesores, materiales didácticos y soporte técnico”, declara Miguel Pichardo, director general de la Fundación Únete. Para él, los resultados han sido sorprendentes. “En las escuelas donde donamos 20 máquinas, los padres de familia se juntaron para comprar 12 computadoras más”. El director ha visto la instalación de 25,000 equipos en seis años, unas 10 computadoras diarias.

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Únete ya midió en un estudio los beneficios de su plan. “Aumentó la matrícula escolar, bajó el ausentismo, subió el promedio general de los estudiantes y se desarrollaron más actividades en equipo”, cuenta Pichardo.

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Con estos antecedentes, el Banco Mundial y el BID desean que Únete comparta su experiencia con otros gobiernos como Costa Rica y Guatemala.

ÚNETE
Brigitte Lindig
Te. 52 50 89 99
www.uneteya.org

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