Un jugador con cartas pequeñas

¿Tiene $1,000 pesos que no sabe dónde invertir? Llame a esta empresa tapatía. A pesar de un ambie
Guadalupe Rico Tavera

Sin la infraestructura de las casas de bolsa y mucho menor a la de los grandes grupos financieros, Lloyd ha mantenido una trayectoria ascendente en los últimos años hasta llegar a ubicarse como la administradora de fondos de inversión que más cuentas maneja y la operadora independiente (no pertenece a ningún banco) más grande de México. De hecho, una de cada cinco personas que participan en el mercado de las sociedades de inversión lo hace en esta entidad financiera de origen jalisciense.

- La firma fue fundada por Allen W. Lloyd, un estadounidense que en los años 50 se estableció en Jocotepec, Jalisco, población ribereña al lago de Chapala. Dueño de un pequeño hotel, que administraba al lado de su esposa Martha O’Rourke Manjarrez (de origen mexicano, viuda y con cuatro hijos), Lloyd detectó la necesidad que sus compatriotas y los canadienses avecindados en la zona tenían de un servicio financiero personalizado y en su idioma. Animado por este hallazgo, en 1960 cambió el hotel por una oficina de inversiones en Guadalajara. Cinco años más tarde abría la primera sucursal de Allen W. Lloyd y Asociados en el poblado de Chapala.

- A la muerte del fundador, su hijastro mayor, Terrance O’Rourke Manjarrez, se hizo cargo de la empresa en 1970. Después de algún tiempo, la firma inició una etapa de diversificación que la llevó a hacer presencia en diversos giros y conformar un grupo actualmente integrado por 12 compañías –si bien el corazón del negocio, aclara el director general de Operadora de Fondos Lloyd, Ricardo O’Rourke Manjarrez sigue siendo la administración de sociedades de inversión–.

- Allen W. Lloyd y Asociados se convirtió en casa de bolsa en 1976, y 12 años más tarde fue autorizada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para constituirse en operadora de fondos –la primera en su género en el país–. Hasta entonces, Lloyd había centrado su atención en clientes estadounidenses y canadienses, protagonistas centrales en su crecimiento dada su familiaridad con estos instrumentos de inversión.

- Las cosas dieron un giro hace cinco años, con la decisión de la firma de ir también tras los inversionistas mexicanos, aunque sin descuidar a sus tradicionales clientes extranjeros. Un reto difícil, reconoce Federico Rangel Durán, director de sociedades de inversión de Operadora de Fondos Lloyd, sobre todo porque había que ganarse la confianza de un  inversionista que, en general, no sabía mucho acerca de inversiones en fondos. Todo parece indicar que la integración de un portafolio de productos con montos pequeños de inversión, rendimientos atractivos, consistentes y de bajo riesgo, aunado a la calidad del servicio, jugaron un papel central para vencer el reto. Los resultados de 1999 fueron elocuentes: mientras que las cuentas y los activos de los mexicanos crecieron 82 y 86% respectivamente, las de los extranjeros aumentaron, en ese mismo orden, 17 y 31%.

- Con la cobertura de ambos segmentos Operadora de Fondos Lloyd desbancó en 1999 a Grupo Bancomer del primer lugar en el manejo de cuentas. Entre sus tres sociedades de inversión en deuda (Awlasa, Loyplus y Felloyd) y una sociedad de inversión común (Awlloyd), sumaron 77,910 clientes en ese año, un avance de 61% respecto a 1998 y una participación de mercado cercana a 20%.

- Pero Lloyd no es todavía la mayor concentradora de activos del sector. Pese a que en este renglón el año pasado cerró con un avance de 65% en relación a 1998 (al subir de $3,514 millones de pesos a $5,795 millones), su porción de mercado es de 3.15%, lo que la ubica en la décima posición entre todas las administradoras de fondos. En crecimiento sí que va adelante. Entre diciembre de 1993 y diciembre de 1999, la cartera de clientes de Lloyd se incrementó 1,061%, contra un aumento de 99% en conjunto en el mercado. En el renglón de activos la diferencia es todavía mayor; los suyos se elevaron 2,769%, en tanto que los del resto de las operadoras lo hicieron en 249%.

Como bola de nieve
El espíritu de las sociedades de inversión es permitir el acceso al mercado de valores a pequeños y medianos ahorradores. Nadie ha cumplido con ese objetivo como la operadora tapatía, la única en aceptar $1,000 pesos como monto mínimo de inversión. “Sin duda alguna fue la  iniciadora de la pulverización de las cuentas o de la democratización”, comenta Carlos de Laborde Yturbe, director general de Covaf, la primera entidad valuadora del país. - La ventaja de la democratización, dice Mario Collignon Orozco, director de promoción de Lloyd, es que con $1,000 pesos el pequeño inversionista tiene acceso a una gama de instrumentos que diversifican su riesgo. Además, “tiene la oportunidad de obtener el mismo servicio y rendimiento que quien invierta $500,000 pesos”.

- Para la operadora, administrar un gran número de cuentas pequeñas le da mayor estabilidad, apunta Rangel, porque “cuando tienes 70,000 u 80,000 clientes no se te van a ir todos, pero si tienes 100 clientes de $100 millones de pesos y, se te va uno, te pone a temblar”. Según un analista del sector, la estrategia también sirve de gancho para atraer más recursos: su premisa es: “les aceptamos desde $1,000 pesos, sabiendo que lo que queremos es ganarnos la confianza de los clientes, con la certeza de que posteriormente nos confiarán el resto de sus recursos.” Para Irina Schönberg, analista de Standard & Poors (S&P), la flexibilidad en los montos de inversión ha sido un factor clave para que Lloyd esté colocada como líder en el manejo de cuentas.

- Pese a ser la más accesible, no es la operadora que ofrece las mayores ganancias. “Pero es de las más consistentes del mercado”, aclara O’Rourke, quien asegura que las sociedades de inversión en instrumentos de deuda que maneja Lloyd han reportado en forma constante rendimientos reales, lo que ha permitido al inversionista incrementar su poder adquisitivo.

- Ante las tasas de interés cada vez más magras que ofrecen las cuentas bancarias, los clientes de la operadora tapatía perciben con toda claridad que su dinero ha salido ganando. “Yo tenía depositados en Bancrecer $4,500 pesos y me daban 7% de interés anual, pero en Lloyd voy a ganar dos veces más”, dice Rocío, una estudiante de preparatoria que siguió el consejo de sus familiares –también clientes de la operadora–, de mover sus ahorros a Awlasa. Miriam, estudiante de derecho que hace un año abrió una inversión de $10,000 pesos, confirma los buenos resultados: “invertir en un banco es muy mala opción porque en vez de darte te quitan; en cambio, en Lloyd la tasa de interés es mucho más alta”.

- Hay razones indirectas que también mueven a los noveles inversionistas, como los recientes escándalos suscitados en torno a las cajas de ahorro –en uno de los cuales estuvo involucrada la Caja Popular Puerto Vallarta–, hacia las administradoras de fondos. “A lo mejor no he ganado mucho, pero al menos mi dinero está seguro”, opina Daniel, quien en los últimos dos años ha invertido $20,000 pesos. Es también el caso de Laura, una empleada que desde noviembre maneja una cuenta de $10,000 pesos. “Aquí sí estamos seguros de que el dinero no se va a perder”, afirma.   

- De Laborde, como director de una valuadora que día con día determina el precio de la acción de los fondos de Lloyd, explica que la clave de ese buen desempeño es su administración experimentada y transparente. Un especialista del mercado añade un par de cualidades: “constancia en los objetivos” pero, sobre todo, “visión de largo plazo, pensando siempre en los clientes como razón y objetivo del negocio”. 

- De hecho, ha mejorado la calificación de la calidad de activos del portafolio y la administración operativa de las tres sociedades de inversión en deuda, dice Collignon, al pasar de la categoría  “A” (bueno) a “AA” (alto); mientras tanto, el riesgo de mercado se ha mantenido en el nivel 1, que expresa la menor sensibilidad a las condiciones cambiantes del mercado. “Como calificadora internacional –señala Schönberg, de S&P–, puedo decir que Lloyd siempre ha cumplido con su calificación, lo que para nosotros es un indicador de que sigue su estrategia y sus parámetros de inversión”. 

- Además de su red de sucursales, formada por 14 oficinas ubicadas en puntos que permiten captar  inversionistas nacionales y  extranjeros (Guadalajara, Ajijic, Chapala, Puerto Vallarta, Distrito Federal, Querétaro, San Miguel Allende, Tijuana y Nuevo Laredo), los entrevistados coinciden en que otra clave del éxito de Lloyd ha sido su servicio personalizado y estrecha comunicación con los clientes. “Eso también nos diferencia de otras operadoras –afirma el director de sociedades de inversión–, porque la mayor parte de ellas tienen un concepto de atención telefónica al cliente”.

- Rangel acota que, sin sustituir el servicio personalizado y de alta calidad, Lloyd ha incorporado a su infraestructura “la tecnología de atención en volumen que podría tener el mejor de los bancos en México”. De esta suerte el cliente puede recibir atención como lo prefiera, por correo, Internet o teléfono, ya sea a través de un sistema de información automática o de un centro de recepción de llamadas, el cual arrancó en marzo con un número 1-800 y 20 operadores para la recepción de consultas foráneas.

- De acuerdo con expertos, la suma de estas facilidades ha terminado conquistando a muchos inversionistas, cuya experiencia con la operadora tapatía transmiten a otros clientes potenciales, creándose así una dinámica de recomendación de boca en boca. “Esta fórmula ha sido lenta, pero exitosa en la medida en que la confianza de la gente es el mejor argumento de promoción”, dice Rangel.

Más grande, ¿más fuerte?
El grupo ha programado para septiembre el lanzamiento de Lloyd Max (un fondo agresivo para personas físicas, con un horizonte de inversión a mediano plazo y un monto mínimo de $500,000 pesos). La compañía estima que terminará el año con un ritmo de crecimiento similar al de 1999. La meta no parece difícil de alcanzar, puesto que al cierre de enero la operadora reportaba 84,803 cuentas y activos por $6,300 millones de pesos. Además de que sus directivos no perciben que puedan presentarse nubarrones políticos y económicos que ensombrezcan el panorama. Por el contrario, confían en el potencial de las sociedades de inversión en México, alentadas por el desarrollo que han alcanzado en otros mercados. En Estados Unidos los fondos de inversión representan 65% del Producto Interno Bruto (PIB) y 160% de la captación bancaria, en tanto que en México apenas equivalen a 3.5 y 18% de esos indicadores, respectivamente. - Ese rezago, más el hecho de que los fondos de inversión se han convertido en una alternativa “aceptada y codiciada en el mundo entero”, hace pensar a De Laborde que ya llegó la hora de que el mercado mexicano dé el gran estirón. La principal fuente de ahorro y crecimiento en el mundo son los esquemas de inversión colectiva y, en especial, el de sociedades de inversión”, coincide otro de los especialistas consultados.

- Pero, ¿qué clase de competencia representan de los grupos financieros? No son rivales de cuidado en el terreno de la captación tradicional, según el director de sociedades de inversión de Lloyd, pero sí en el de los fondos de inversión, precisamente porque han reaccionado a los buenos resultados que han tenido las operadoras independientes.

- En este tema los expertos tienen menos coincidencias. Para algunos la independencia administrativa y operativa de Lloyd, así como la especialización y experiencia que ha acumulado en el manejo de fondos de inversión, le da claras ventajas sobre los bancos. Pero otros piensan que el número de oficinas de la operadora tapatía resulta insuficiente para competir con las gigantescas redes de sucursales que han tejido los grandes grupos financieros.

- Este año en Lloyd contemplan la apertura de sucursales en León, Culiacán, Mazatlán y Los Cabos o Cabo San Lucas, adelanta el director general de Lloyd, con la idea de formar un corredor financiero orientado a la costa del Pacífico mexicano. Una cobertura más amplia, reforzada con estrategias de captación, podrán ayudar, a juicio de O’Rourke, a cumplir el objetivo de sumar un millón de clientes en cinco años.

- El proyecto es ambicioso, pero la pregunta es si el volumen de cuentas le permitirá colocarse a la cabeza también en manejo de activos. La idea no es tan descabellada, opina un analista que pidió no ser citado en este artículo, puesto que la cantidad es importante para aumentar activos. De cualquier forma, advierte, “Lloyd debe planear a conciencia y contar hoy con la infraestructura necesaria para poder enfrentar este y todos los retos que el mercado les demande”.

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