Víctor Borrás: Habrá subsidios para l

Durante muchos años se dedicó a financiar vivienda residencial desde la banca privada. Hoy tiene e
Samuel García

Usted dijo: "El Infonavit funciona, pero está lejos aún de ser una organización que enorgullezca a la sociedad a la que se debe." Explíquenos.
El Instituto de Fomento Nacional para la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit) ha venido otorgando créditos a lo largo de su historia, lo que es su razón de ser. Pero creo que los mexicanos esperan mucho más de él: calidez en el servicio, mayor preocupación por el derechohabiente, mejores casas, transparencia en la operación y una solidez que aún no tiene.

- Cuanto entré al Infonavit fue importante darle continuidad a lo que se estaba haciendo; ese fue mi trabajo en los primeros tres o cuatro meses. A partir de allí, en paralelo, comenzamos a introducir cambios con el fin de llegar a lo que el usuario espera.

- La imagen pública del Infonavit no es la mejor. ¿A qué se debe?
La razón fundamental es la falta de información del derechohabiente. Él tiene derecho a un crédito y en muchas ocasiones no lo sabe y menos en qué condiciones; eso permite que los intermediarios abusen de la situación.

- ¿Con el programa de financiamiento a la vivienda no se corren riesgos como los de las carreteras o la banca de desarrollo?
El programa para este año contempla $50,000 millones de pesos para financiar 275,000 viviendas y tiene los controles para garantizar que la inversión estará bien hecha. Esto se debe a transformaciones que hemos realizado en los últimos 12 meses: tenemos un método de centralización de pagos, un proceso para asegurar que las viviendas estén terminadas al otorgar el crédito y un mecanismo que asegura su calidad a la entrega; se iniciaron trabajos para dar información sobre las opciones habitacionales a través de la bolsa inmobiliaria y se han hecho cambios en las convocatorias que aseguran más transparencia en el otorgamiento de créditos.

- ¿Descarta una situación similar a los "rescates" con fondos públicos del pasado?
Sí. En el Infonavit hemos perfeccionado la manera de asignar financiamiento, asegurándonos una alta probabilidad de pago. Efectivamente, la cartera que se ha generado en 28 años sufrió la crisis de 1994 y existen problemas de vencimiento. Pero hay que recordar que, a pesar de las dificultades, no hubo ningún rescate ni compra de deuda a la institución. Estamos trabajando en sanear esa situación a través de recuperar o castigar la cartera vencida. Tenemos la seguridad que podemos cubrir todas esas eventualidades sin necesidad de ningún salvamento externo.

- Existen alrededor de 35,000 empresas en el país que evaden sus obligaciones con el Infonavit, ¿por qué?
Esta evasión significa 5% del total de las firmas que cotizan en el Instituto. Es una fuga de pequeños negocios, sobre todo, que están en el límite entre formalidad e informalidad. Estamos intentando recuperar esos recursos y nuestro enfoque es que el empresario perciba los beneficios que reciben sus trabajadores con las aportaciones que realizan. Un dato interesante es que en la actualidad 56% de nuestros ingresos corresponde a las aportaciones patronales, pero el otro 44% proviene ya de recuperación de cartera.

- ¿Cuál es el impacto del desempleo en la cartera del Instituto?
Es evidente que afecta. Sin embargo el Infonavit tiene dos amortiguadores: el primero es una tasa de interés más baja que la bancaria, y el otro es la facultad para manejar por la vía fiscal el cobro de créditos. Nuestra recaudación se realiza con cargos directos a la nómina, recolectados a través de los patrones. Sólo 30% es cobranza directa a los trabajadores que han dejado un empleo formal y están laborando por su cuenta o en el campo informal.

- Usted ha admitido la existencia de corrupción en el Infonavit, ¿puede dar cifras?
Tenemos entre 20 y 30 denuncias, civiles y penales, por este motivo. El problema debe ser atacado desde dos frentes: hay que combatirlo de manera radical, haciendo las denuncias y, en segundo lugar –que es el que realmente elimina la corrupción de tajo–, se debe instrumentar una operación más simple y accesible a los derechohabientes. Estamos trabajando en ello a través de tres proyectos: uno, hacer accesible información y trámites por medio de internet; dos, la puesta en marcha de un centro telefónico a mediados de este año, que respaldará a Infonatel; tres, facilitar todo el proceso de atención en oficinas en un solo mostrador.

- ¿Cuál ha sido el principal problema para el financiamiento a la vivienda en México?
La desconfianza. El negocio hipotecario es de gente "cuadrada", de mucha ortodoxia. En el pasado abusamos en este mercado de lo contrario, lo que hizo más grave la crisis de 94; eso generó recelo para volver de manera franca al mercado.

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