¿A dónde irá Seat?

La española deshoja la margarita para ver en qué país de América Latina producirá sus autos. M?
Bárbara Anderson

Carlos López Willars se reclina en el sillón ejecutivo de la oficina más importante de Seat en México, y se regodea al ver los números de la filial: ha logrado que el negocio a su cargo sea el segundo más importante para la marca española fuera de Europa, y el primero en Latinoamérica. Todo esto a escasos tres años de haber pisado tierra azteca.

- “Cuando hicimos la planeación para traer la marca al país en 2001, no esperábamos estos volúmenes de venta. Ha sido una buena sorpresa”, afirma.

- Desde su llegada en el año 2001 hasta el cierre del año pasado, la firma vendió más de 80,000 unidades, casi el doble que la francesa Peugeot, que llegó un año antes al país. Tan sorprendidos están los directivos del corporativo que decidieron que México sea la punta de lanza para relanzar la comercialización de Seat en toda Latinoamérica.

- El primer guiño de que el país marca la tendencia en la región es que los modelos, los cambios y los equipamientos especiales a los vehículos que pide México para su mercado serán la gama oficial para el resto de los países. Por otra parte, la pauta sobre la publicidad de la empresa en toda la región, también es decisión mexicana.

- Pero los planes españoles no se agotan en la mercadotecnia. A mediados de febrero, en la casa matriz de Martorell (Barcelona) se puso en marcha un plan llamado simplemente “Latinoamérica”, dentro del cual se comenzó un análisis de factibilidad para montar una línea de producción de este lado del Atlántico. Un equipo interdisciplinario se encarga de estudiar todos los pros y los contras del proyecto.

- Las razones que tiene la empresa no son pocas: un mercado hispano que demanda cada día más vehículos, un gran interés de incursionar con sus modelos en Canadá y Estados Unidos, y la necesidad de buscar alternativas para dejar de fabricar parte de la producción en euros, una moneda cuyo costo cada vez se aleja más del poder de compra latinoamericano.

- “Se está estudiando si es factible producir desde México u otro destino latinoamericano. La decisión se anunciará antes de fin de año”, confirma López Willars. Y, en un tono cauteloso, agrega: “cuando uno comienza a analizar estas inversiones, lo primero que rescata son las fortalezas. En este sentido México tiene, por ejemplo, una de las principales plantas”.

- Se refiere a las instalaciones de Volkswagen, la matriz de la que seat forma parte. Y es que la línea de montaje se levantaría en algunas de las plantas de la firma alemana en la región. Las otras tres opciones, además de la fábrica poblana, son alguna de las dos plantas que tiene la empresa alemana en Brasil y la que tiene en Argentina.

- “Dado el mercado, la demanda y los tratados comerciales que posee, México tiene muchas más ventajas que los demás países en esta elección”, considera Miguel León, profesor de Producción y Operación del Ipade y especialista en el sector automotriz.

- Hay muchos factores que determinan la apertura de una planta: el costo de la mano de obra (que es 5% del valor final de un vehículo), la logística, la cadena de valor (la disponibilidad de proveedores del sector), el entorno económico, los tratados comerciales, los beneficios fiscales y el costo de los materiales y servicios.

- “Sin duda, en la competencia con Brasil y Argentina, México está mucho más fortalecido porque es una economía más estable, desde el punto de vista financiero, que las otras”, afirma el economista argentino Raúl Hermida, especialista en competitividad regional.

- Esto sin contar una palabra clave en logística: ubicación. “México sería un lugar ideal por una  sencilla razón: está cerca de los mercados de mayor consumo como Estados Unidos, Canadá y el propio México”, dice Enrique Ochoa, socio líder de industria automotriz de PricewaterhouseCooper.

- Pagar el traslado de vehículos armados desde el sur a México involucra no sólo costos de transporte sino también gastos financieros, ya que las empresas deben financiar los stocks de unidades en el país donde se producen y luego sumar el traslado. “El tiempo y la logística son dos de los factores que más afectan a las utilidades en este sector”, agrega Ochoa Báez. “Son los factores que tuvieron en cuenta Toyota y Ford para decidir sus dos recientes inversiones en México”, agrega.

- Pero muchas veces, la última palabra la tienen los gobiernos. Cuando llega  la fecha de anuncio, las terminales hacen una gira por cada país y ciudad recibiendo las mejores ofertas estatales: beneficios, apoyos fiscales, entrenamiento de personal, terrenos gratis y servicios subvencionados.

- El euro culpable
La apreciación del euro ha puesto a los directivos de Seat, lápiz rojo en mano, a hacer ajustes para lograr mantener la competitividad, sobre todo fuera de Europa.

- Entre 2002 y comienzos de este año, la moneda europea aumentó su valor frente al peso mexicano 85.8%. El fenómeno cambiario puso freno de mano al crecimiento que Seat experimentó en las ventas recién llegado a México, y de esto no se ha recuperado. Luego de duplicar sus ventas en su segundo año en el país, las unidades colocadas en el mercado cayeron 12% en 2003. Este 2005 confían en crecer 5% sus ventas, pero no será suficiente para alcanzar las 25,116 unidades que vendieron en 2002.

- La estrategia en México es parte de una serie de ajustes que realizan a nivel mundial. A este proceso, que demandó unos ocho meses de trabajo, se le llamó “realineamiento de producto”, y ya mostró sus primeros resultados: a nivel mundial, las ganancias netas de Seat crecieron 7.7% el año pasado, y la venta en unidades aumentó 6.1%.

- “No sé de cuánto fue el ahorro, pero en nuestro caso nos permitió que los precios el año pasado subieran al ritmo de la inflación de México. No nos movimos al ritmo del euro sino al de las otras marcas que están aquí”, agrega el director de Seat México.

- El ajuste de números se notó en el precio final. Mientras en España un Seat Altea Stylance Standard cuesta en $328,687 pesos ($22.436 euros) en nuestro país se vende a $235,724 pesos. Sin embargo, esto no evitó que la marca fuera desplazada por Renault y Toyota. Estas firmas obligaron a Seat a ocupar el noveno lugar en ventas en México durante 2004, siendo que los tres años anteriores había ocupado el séptimo lugar.

- Sin duda, fabricar autos con costos en pesos (mexicanos o argentinos) o en reales brasileños, le dará un baño de rentabilidad a la firma. Lo cierto es que Carlos López Willars, sentado en su oficina de Puebla, prevé que este año Seat México crecerá y si su olfato no lo traiciona, venderá casi 24,000 coches.

- Pero no es lo único en lo que tiene fe. “Si se concreta lo de la planta, y ojalá sea en México, tenemos muchas oportunidades en Estados Unidos y Canadá”.

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