¿Cómo quitar el polvo?

El equipo económico de transición presenta con entusiasmo su propuesta de banca social pero el pro
Isabel Sánchez

En su afán de revivir el sistema financiero, Vicente Fox se ha metido en un problema: ofreció a los industriales y a las familias que volverán a tener crédito –y más barato– y a los banqueros les garantizó la estabilidad y crecimiento de la economía con bajas tasas de interés.

- Para cumplir su promesa, el equipo del presidente electo deberá desanudar el lazo que tiene sujeto al sistema financiero desde 1995, lo que parece una hazaña similar a desatar el nudo gordiano del Asia Antigua (que era elaborado con tal complejidad que no se podían descubrir los dos cabos).

- Hallar y jalar alguno de los cabos es el reto que enfrenta Fox para revivir un sector estratégico que se redujo al mínimo en el último quinquenio y no ha contribuido al ciclo económico.

- La tarea es compleja si se considera que el desplome del crédito de la banca comercial al sector privado alcanza poco más de 70% respecto de los niveles de 1994, de acuerdo con el Banco de México.

- La propuesta del equipo de transición del próximo gobierno es reformar el sistema financiero con el fin de promover el círculo virtuoso del ahorro, inversión y crecimiento económico.

- En reuniones privadas, Fox pidió a la banca dar un primer paso y reducir sus márgenes de intermediación, para que el crédito pueda volver a fluir –actualmente, las tasas activas son siete veces más caras en México que en Estados Unidos y Canadá–.

- Empero, los banqueros responden que eso no es posible, hasta que la inflación baje a tasas similares a las de los principales socios comerciales.

- Por su parte, el futuro mandatario de México sí se ha comprometido a reducir la inflación a tasas anuales de 3% –aproximadamente la de Estados Unidos– para el 2003, lo que contribuirá a la recuperación de los salarios, la disminución de las tasas reales y la expansión del crédito.

- Los partidarios y los detractores de Vicente Fox están de acuerdo en algo: si no logra reactivar rápidamente al sistema financiero, el presidente electo no podrá cumplir la promesa de 7% de crecimiento económico para su cuarto año de gobierno.

- Cirugía mayor
La propuesta del equipo de transición consiste en cambiar la estructura del sistema financiero y sustentarlo en tres grandes pilares: la banca comercial y organismos auxiliares de crédito; el mercado de valores y las aseguradoras y fondos de pensiones.

- Pero lo inmediato de su programa es empezar por las microfinanzas y llevar a todo el país el modelo de cajas de ahorro y microcréditos que desarrolló Fox cuando fue gobernador en Guanajuato.

- Hay consenso entre banqueros, industriales y los próximos responsables de la política económica en impulsar una profunda reestructura de la banca gubernamental, que ponga bajo dos paraguas –uno para el comercio exterior y otro para proyectos nacionales– toda la infraestructura y organismos que existe actualmente.

- Todo eso suena muy bien, pero los resultados no se palparán en el corto plazo. Los banqueros consideran que aun si se tiene bajo control las variables macroeconómicas, tomará dos años tener un sistema en el que el crédito comience a fluir.

- Pero los industriales sentencian que ya no hay tiempo y que se necesita el crédito ahora mismo.

- Bajar costos a toda costa
El problema es: ¿cómo empezar a desatar el nudo? El presidente de la Asociación de Banqueros de México, Héctor Rangel Domene, dice que lo primero que puede hacer Fox es contribuir a abaratar los costos de operación de la banca, con dos medidas inmediatas para que entren en  vigor el 1 de enero de 2001: unificar los organismos de supervisión y revisar el régimen fiscal de la banca, que actualmente la obliga a absorber el Impuesto al Valor Agregado que no puede trasladar a sus clientes.

- El equipo de transición que encabeza Miguel Hakim ve con buenos ojos la propuesta de los banqueros de compactar los organismos de supervisión. Es más, en los círculos financieros él se perfila como presidente de la supercomisión supervisora.

- La lógica de mantener grupos financieros –ha dicho Fox a los banqueros– conduce a reunir las actividades de regulación y supervisión en solamente un ente autónomo, que además sea financiable. “Se requiere de una mejor coordinación entre los órganos rectores del sistema financiero.” Actualmente los órganos supervisores son: 1) Banco de México, 2) Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), 3) Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB) y en algunos casos la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

- Sin embargo, hay voces que alertan contra la fusión de todos esos organismos en una supercomisión.

- El priísta Ángel Aceves Saucedo, ex presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados en la LXVII Legislatura y primer ombudsman financiero en México, afirma tajante que aun cuando se agrupen los organismos supervisores en una institución, lo aconsejable es mantener como contrapeso a la Condusef, una separación similar a la que existe en los países europeos.

- Los cambios en supervisión y regulación, considera Rangel Domene, pueden realizarse en dos etapas: primero, poner a todos los organismos de supervisión que existen debajo de un mismo paraguas; luego, en función de las modificaciones a la ley que se tengan que hacer, crear un organismo único, autónomo, con su junta de gobierno.

- El perredista Jorge Calderón, también miembro de la Comisión de Hacienda en la anterior Legislatura, consideró un error unificar los siete órganos de supervisión en uno solo, en aras de recortar burocracia.

- Pero Rangel justifica la propuesta: si se simplifica la supervisión, en el corto plazo podríamos tener más crédito, más barato, y un servicio más eficiente de parte de la banca, al eliminar “cuellos de botella”, costos excesivos e impuestos inflacionarios.

- Aceves cree que es necesario pensar muy seriamente esa propuesta y hacer los cambios en forma gradual. “En la medida que prospere la autorregulación, debe rediseñarse la supervisión, considerando –como se ha visto en otros países– que cada institución requiere atención específica, pues los problemas con una institución bancaria o bursátil son muy diferentes a los de los seguros”.

- Los directores de bancos se sorprenden de la propuesta de la ABM. Adolfo Lagos, de Banca Serfin, dice que pasar de siete organismos a uno es extremo. “Lo correcto es ir en esa dirección, disminuir el número de organismos que supervisan a las instituciones, pero gradualmente.”

- Entre las propuestas que la banca planteó a Fox en una reunión realizada en el Club de Banqueros, destacan reformas a cinco áreas prioritarias: estado de derecho, regulación, régimen fiscal, fomento al ahorro y reestructura de la banca de desarrollo.

- El presidente de la ABM dice que también señalaron al presidente electo que para destrabar el sistema financiero es necesario un sistema judicial moderno, preparado, eficaz, que imparta la justicia con prontitud y equidad, y por supuesto, que erradique la corrupción y la impunidad en todos las entidades de la República, porque en el tema del crédito las querellas se desahogan en los sistemas judiciales estatales.

- ¿Competir o complementar?
Una parte importante del plan foxista es transformar la banca de desarrollo para complementar las actividades del sistema financiero.

- En este punto, la ABM propone concentrar en dos instituciones –una para el comercio exterior y la segunda para proyectos nacionales– los recursos que actualmente maneja una gran diversidad de organismos y fideicomisos del Estado. Además, que la banca gubernamental deje de operar en primer piso, es decir, que ya no otorgue créditos directamente.

- En la lectura que hace Calderón, “los asesores tecnócratas que proponen a Fox eliminar la banca pública olvidan que esas entidades de fomento tuvieron un papel decisivo en los últimos 70 años de desarrollo económico del país”.

- Por su parte, los industriales piden crédito barato, no les importa si proviene del sistema financiero comercial o del de fomento. “La tarea más importante de Fox es replantear la banca de desarrollo y crear una banca de compensación”, opina el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Raúl Picard del Prado.

- Pero el presidente de la ABM asegura que actualmente las instituciones privadas enfrentan una competencia desleal: “La banca de desarrollo se pone a prestar dinero a los mismos acreditados que tienen capacidad de obtener créditos en la banca comercial; la banca gubernamental no tiene, por ejemplo, el costo del IPAB, no tiene el coeficiente de liquidez que impone el Banco de México, está en condiciones privilegiadas de diferencia bis a bis con la banca comercial, y eso es inequitativo.”

- En el caso de Canacintra, las tres demandas específicas para los organismos financieros de desarrollo son: que proporcione a la industria fondos de garantía, capital de riesgo y que se abra un sistema de compensación. “El sistema de compensación –explica Picard del Prado– quiere decir que la institución de fomento va a compensar lo que cuesta de más para que los industriales mexicanos puedan estar en los mercados internacionales.”

- “Si es tasa de interés, que el banco ayude con la tasa de interés. Si es energía eléctrica, costo de materia prima, que nos compense en lo que reactivamos el volumen. Y demandamos pago de garantías para ventas al gobierno federal.”

- Rangel Domene plantea que la reorientación de los vínculos entre la banca de desarrollo y la banca comercial puede hacerse a través de esquemas de garantías, que induzcan a esta última a tomar mayores riesgos en ciertos sectores que se quiera priorizar, como la pequeña y mediana empresa, el campo o la vivienda.

- En este punto también hay voces de alerta. Enrique Vilatela Riba, director general del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), considera que de aceptarse la propuesta de los banqueros de separar la actividad crediticia de proyectos al exterior y al interior, se rompería la posibilidad de ligar la cadena productiva. “Lo ideal es tener una institución que pueda ver ambas partes, como lo hace ahora el grueso de Bancomext, que permite trabajar desde el inicio en la creación de proveedores, que a su vez son proveedores de otros más grandes y a su vez son proveedores de las exportadoras.”

- Los industriales demandan que, aun cuando se cree un solo banco de fomento interior, en el caso del comercio exterior se debe apoyar a la industria en capacitación y negociación, de tal manera que los exportadores reciban un respaldo integral.

- Según Vilatela, dejar un organismo o varios especializados en la banca de desarrollo, es una cuestión de forma. Para él, el tema de fondo es que la misma responda a las necesidades de las empresas, y sea un instrumento de política económica; para eso se requiere una banca fuerte, pero flexible a los cambios.

- Será determinante saber si las instituciones financieras de desarrollo suspenderán sus operaciones de primer piso, como lo piden los banqueros. “Todo depende del proyecto y del mercado. Si las empresas requieren apoyo de primer piso, la banca de desarrollo debe estar en el primer piso”, afirma el titular de Bancomext.

- ¿Populismo financiero?
Pero el anuncio más fuerte del equipo de Fox camina por otro sendero, por el de la banca social. Promete que los mexicanos que no puedan acceder al sistema financiero contarán con mecanismos de microcréditos y banca popular.

- Norberto Roque Díaz de León, encargado de diseñar este programa, explica que la próxima administración de gobierno pretende facilitar la creación de infraestructura de instituciones financieras, atendiendo con énfasis las microfinanzas, y que para ello contará con recursos de organismos multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.

- Ex secretario de Desarrollo Económico del gobierno de Guanajuato, Roque puntualiza que la operación de esas microfinancieras corresponderá a la sociedad, cuya instrumentación a detalle y propuestas de cambios necesarios a las leyes se encuentran en proceso de elaboración.

- Los banqueros, en cambio, marcan su distancia de esa propuesta y recomiendan a Fox mantener separada la banca social de la privada.

- Luis Niño de Rivera, director de Dresdner Bank México, advierte: “Debe cuidarse mucho que no se convierta en un subsidio, que verdaderamente sean créditos que se recuperen y fomenten la cultura empresarial y la cultura del pago y no al revés.”

- Roque responde que el programa de banca social será de complementación de los servicios financieros, con una orientación incluyente a las oportunidades de acceso al ahorro y al crédito, como una vía para detonar el potencial de la microempresa, que hoy en su inmensa mayoría recurre al agiotaje. “Las tasas que hoy deben pagar en el agio muchos emprendedores llegan a 25% mensual, a veces incluso mayores”.

- Explica que la banca comercial sólo atiende a un reducido número de clientes (10 millones de personas) a escala nacional, y precisamente por su tamaño y número, la microempresa, los negocios familiares, los artesanos, los trabajadores independientes, se encuentran mayoritariamente excluidos de estos servicios.

- En este punto, el priísta Ángel Aceves da sus ingredientes para que funcione la receta foxista:  “La riqueza no se crea por decreto ni por buenas intenciones”. Por ello, recomienda al equipo de Fox trabajar en un punto de equilibrio en la banca popular. “Se dará un extraordinario servicio a la gente y no se verán obligados a recibir subsidio o a tener que cerrar”, como lo demuestran ejemplos de mucho éxito en la banca social de otros países.

- El presidente de los banqueros sugiere mantener separada la banca social de la comercial, porque la banca privada está diseñada para trabajar con otros costos de operación, con otros objetivos, “es difícil que se pueda hacer en la misma institución”.

- El plan de acción focalizado en microfinanzas es una propuesta que no tiene los alcances suficientes para reactivar al sistema financiero en su conjunto, de acuerdo con los críticos del PRI y el PRD.

- En el mejor de los casos, según coinciden banqueros y autoridades, llevará dos años reanudar el circuito de intermediación crediticia.

- Rangel Domene dice que hasta el 2003, cuando se alcancen tasas de inflación similares a las de los socios comerciales, bajarán los márgenes financieros.

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- Los simples ciudadanos y los industriales no pueden esperar tanto. Raúl Picard puso los puntos sobre las íes: “La industria ya no tiene tiempo. La industria ya está tocada, está afectada (…) No podemos esperar más, llevamos seis años sin crédito. Para nosotros es importante en esta etapa detonar el consumo interno.”

- Tarea difícil, desanudar el nudo gordiano del sistema financiero.

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