¿La nueva banca?

Tres grupos se reparten 60% del mercado bancario mexicano. Sus directivos ASEGURAN que Esto apenas a
Alberto Bello y Santiago Pérez

Encandilados por los focos, los dirigentes de los tres principales grupos financieros del país –BBVA-Bancomer, Banamex y Santander Serfin– sonríen, se arreglan la corbata, bromean. “¿Qué van a decir cuando nos vean en casa?”, dice uno. “O en la Comisión Federal de Competencia”, se ríe otro.

- Las tres agrupaciones mantienen una guerra feroz por algunos mercados de México y desde sus sedes en Bilbao, Nueva York y Santander compiten por Latinoamérica. Aun así, los directivos que manejan 60% del mercado nacional accedieron a compartir con Expansión un almuerzo informal sobre sus instituciones, el sector y sus retos.

- La banca no es popular en ninguna parte del mundo; pero en México no cesan las críticas, sean del banco central, los clientes, las organizaciones empresariales o la Cámara de Diputados. Y eso que es uno de los pocos sectores clave de la economía nacional que no tiene estructura de monopolio o duopolio.

-  Por esto Jaime Guardiola, de BBVA-Bancomer; Manuel Medina Mora, de Banamex, y Marcos Martínez, de Santander Serfin, decidieron hablar juntos. Son tres férreos competidores que apuestan por una nueva imagen en un sector que se ha reestructurado radicalmente en los últimos cuatro años. Un proceso paralelo a la transformación económica de un país que ven listo para despegar.

- México se ha convertido en una de las principales arenas de los pesos pesados de la banca global, reflejando el entorno competitivo de un mercado con alto potencial de crecimiento.

- “El país ha cambiado, la intermediación financiera se está transformando dramáticamente y, por tanto, la banca ha cambiado”, dice Manuel Medina Mora, director general de Banamex y presidente del organismo que agrupa a todas las empresas del sector.

- A unos días de su reunión anual en el puerto de Acapulco, la agrupación se prepara para adoptar un nuevo nombre: Asociación de Bancos de México. Una imagen más institucional que elimina la palabra “banqueros”, en un país que se ha abierto al mundo tanto en lo económico como en lo político.

- Ha transcurrido casi una década desde que la devastadora crisis desatada por la devaluación del peso en diciembre de 1994 arrasara con la mayoría de los 18 bancos que operaban en aquel entonces. Pocos han sobrevivido en un sector que se ha consolidado con menos de 10 participantes de importancia. Todos tienen orígenes diversos, pero un elemento clave en común: una sólida base de capital.

- Hace menos de cuatro años, los gigantes españoles Santander Central Hispano y Banco Bilbao Vizcaya Argentaria consolidaron sus posiciones en el país al asumir el control de Serfin y Bancomer, respectivamente. En 2001, Banamex pasó a formar parte del monstruo estadounidense Citigroup, la empresa de servicios financieros más grande del mundo.

- Los titanes de la banca global han inyectado en México más de $25,000 millones de dólares, un monto equivalente a una tercera parte de la deuda externa del país. Muchos ven en ello un signo de confianza.

- El sector se capitaliza, se globaliza y también se institucionaliza. Ahora, en lugar de ser bancos en el sentido estricto de la palabra, las principales firmas actúan mucho más como grupos financieros.

- “Esos son los fundamentos de la nueva etapa”, afirma el director general de Banamex, rompiendo el hielo en una charla informal celebrada con un almuerzo de por medio en la sede de Banamex.

- Por primera vez en tres décadas la estabilidad económica parece haber llegado para quedarse. En 2001 las tasas de interés cayeron a un dígito, un catalizador de importancia en la transformación del sistema financiero local y de la economía mexicana en su conjunto.

- Un nuevo ahorro
Al haber estabilidad y caer las tasas de interés, “los mexicanos ahorramos en forma muy distinta”, observa Medina Mora, el líder del segundo banco mexicano, con una participación de mercado de 22% en términos de activos.

- El número de cuentas de ahorro en México se incrementó 135% en los últimos siete años, llegando a casi 35 millones a fines de 2003. Pero la composición del ahorro también se ha diversificado ampliamente, ya que las Afore y los fondos de inversión son participantes dinámicos en el mercado.

- El ahorro financiero ahora representa más de 50% del producto interno bruto; es decir, equivale a la mitad de la economía mexicana.

- “La competencia viene ahora –dice Marcos Martínez, director de Santander Serfin, el número tres de la banca mexicana, que controla más de 12% de los activos totales del sector–. Si el día de mañana le va a México como esperamos, habrá una explosión interna que resultará en un crecimiento exponencial, nunca antes visto, en necesidades de crédito y en materia de depósitos. Estamos apostando antes de que empiece”, concluye ante el asentimiento de sus rivales.

- Jaime Guardiola, el catalán que asumió la dirección de BBVA-Bancomer el año pasado, confía en los efectos de la estabilidad macroeconómica. “Nuestro costo de fondeo en pesos a tasas equivalentes irá bajando. Es decir, es una secuencia que se producirá y la competencia nos irá llevando a márgenes ridículos”, prevé el directivo, cuyo banco lidera el mercado mexicano con una participación superior a 25% en términos de activos. Tiene con qué respaldar su convicción: BBVA acaba de aumentar su apuesta por México al ofrecer $4,100 millones de dólares a los accionistas minoritarios de BBVA-Bancomer para controlar 100% del grupo financiero local.

- ¿Y el crédito?
La justificación sobre los cuantiosos montos de inversión que México ha captado de los grandes bancos globales no sólo se encuentra en la rentabilidad, también en las prometedoras perspectivas de crecimiento en un país donde la mayoría de la población es joven.

- La suma total de los créditos en México apenas representa 8% de su economía, comparada con 100% de España y 130% de Estados Unidos. En América Latina, el mismo rubro en países como Colombia equivale a 30% de su producto interno bruto, mientras que en Chile asciende a 70%.

- “Significa que hay un potencial de crecimiento –interpreta Guardiola–. Es ridículo pensar que no queremos dar crédito si hemos venido a darlo. Eso es lo que va a justificar el retorno de las inversiones.”

- De hecho, este renglón está dando señales de vida, con una expansión de 6% en los últimos 12 meses. Pero el desempeño por segmentos ha sido dispar. La cartera de consumo se disparó 40%; el sector hipotecario presentó crecimiento por primera vez desde 1995, al aumentar 11%; pero los préstamos a las empresas cayeron 4% durante el mismo periodo. Los proveedores continúan siendo quienes dan mayores facilidades crediticias a las compañías locales.

- “La banca no sirve al desarrollo económico”, dijo en una reciente conferencia el ex secretario de Hacienda, David Ibarra.

- Poca inversión... y deuda pública en pesos
El verano pasado, la Asociación de Banqueros anunció que estaba dispuesta a otorgar $174,000 millones de pesos en préstamos. “Llegó la demanda de familias con una fuerza impresionante. Consumo en todas sus formas: tarjetas de crédito, préstamos personales y créditos automotrices”, narra Medina Mora.

- Lo que falta, opina, es inversión empresarial. La inversión fija bruta, el indicador más importante para medir los niveles de inversión de las empresas en el país, ha caído de manera consistente en años recientes y es un elemento clave para generar demanda de crédito. Un dato que contrasta con las ventas de los establecimientos comerciales, que sostienen el consumo.

- Además, las principales firmas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores también han aumentado la distribución de dividendos. En lugar de invertir, muchas compañías prefieren repartir el dinero disponible a sus accionistas.

- ¿El problema es el crédito? “No, es la inversión empresarial –asegura Medina Mora–. Ojalá hubiera sido el crédito, porque hubiera sido fácil de resolver. Pero es más serio. Esto es la pérdida de competitividad del país, que lleva a las empresas a decir: ‘mejor no invierto en México, sino que me llevo mi maquiladora a China’.”

- La deceleración económica en Estados Unidos, que recibe más del 80% de las exportaciones mexicanas, no ayudó. Tampoco que el gobierno mexicano continúe captando una gran parte de recursos de la banca mediante la emisión de deuda –un papel que da mayores garantías para los bancos–.

- La insuficiente recaudación de impuestos y la estrategia de reducir el endeudamiento externo generan un efecto adverso en la colocación de crédito a escala local. El gobierno federal absorbe recursos al hacer mayores colocaciones de deuda denominada en pesos.

- ¿Hay competencia?
Gran parte del fenómeno responde a que las generaciones traumatizadas por las crisis aún no se animan a endeudarse. Pero ya “hay guerra en el mercado hipotecario”, sostiene Guardiola.

- Medina Mora, cuya institución acaba de lanzar hipotecas a tasa fija de 13%, lo apoya: “Hay guerra, y apenas empieza la demanda.”

- El mercado corporativo –protagonizado por las grandes compañías que cotizan en Bolsa– es de los más competidos: en él, los bancos con operaciones comerciales contienden con los que participan en la banca de inversión. “Incluso los que no están localizados en México”, sostiene el directivo de BBVA-Bancomer, que piensa que la competencia futura llegará también al mercado de las empresas medianas.

- En primer lugar, los grupos financieros están enfocados a desarrollar la industria. “Todos queremos una cancha, y en eso trabajamos juntos –afirma Martínez, de Santander Serfin–. Pero que sea buena, que sea profesional.”

- “Por eso a veces puede parecer que somos menos competidores”, explica Guardiola.

- La guerra alcanza también a los departamentos de Recursos Humanos. “Seguro, y no creo que sea insano –continúa–. Es bueno para nuestros ejecutivos que sepan que tienen su precio en el mercado.”

- Martínez, de Santander Serfin, acaba de captar a alguien que conoció durante su paso por Banamex. “De ahí fue a Bancomer y de allí a Banorte. Lo acabamos de contratar.”

- —Y seguro que cada vez viene mejor— revira Guardiola.
—Claro, creo que es bueno para el sistema— dice Martínez.
—El equipo que tenemos nosotros, en su espina dorsal, está formado por gente que lleva en Banamex 17, 18 años en promedio —agrega Medina Mora—. Es gente que ha estado en todas las crisis económicas del pasado reciente, es un equipo con una cohesión impresionante.
—Yo estoy muy satisfecho y muy contento de la experiencia que he vivido —confiesa Martínez—. Pero también te puedo decir que si hubiera seguido en Banamex, algo habría hecho que me hubiera tenido contento con mi carrera profesional.

- Medina Mora asiente: “Yo creo que se trata de capitalizar las oportunidades que se te presentan en la vida.”

- Piropos al café
Es la hora de la sobremesa. El directivo de Banamex no ha perdido el tono institucional, de cabeza del sector. Guardiola y Martínez, cuyas instituciones tienen una rivalidad histórica en su país natal, España, se muestran más abiertos.

- El primero de ellos destaca las virtudes de Santander como “retador de los dos grandes: activo en precios, con buena base de clientes y agresivo, particularmente en el sector empresarial y en la banca de particulares”.

- De Banamex, continúa, “envidiamos todos el tamaño del corporativo, su posición muy fuerte en el Distrito Federal y en tarjetas de crédito, así como su marca, muy bien construida”.

- Martínez piensa que sus rivales son bancos “impresionantemente bien formados”, que tienen de todo: clientes, profundidad de mercado y que no están dormidos.

- A la hora de la evaluación mutua, Medina Mora dice que tiene enfrente a dos formidables competidores: “Ambos son bancos que tienen visión de largo plazo, ambos han encontrado sus mercados naturales en el mundo. [Santander ha] hecho un trabajo estupendo con la empresa mediana y pequeña, creo que tiene una vocación muy clara y definida en ese segmento, además muy buena capacidad de innovación y agresividad.”

- A BBVA-Bancomer lo ve como un banco que “entiende muy bien sus productos en mercados masivos”. Particularmente por su oferta insignia en el rubro de cuentas de ahorro: el Libretón.

- En lo que coinciden los tres es en que pocos mercados en México tienen la intensidad de competencia que el bancario. Comparado con España o Estados Unidos, es un sistema que ha penetrado “brutalmente” la economía, dice Medina Mora.

- El servicio y las fusiones
Guardiola llegó recientemente al país tras dirigir el Banco Francés, de BBVA, en Argentina. Su primera sorpresa consistió en comprobar que hay millones de tarjetas de débito, por ejemplo, que sólo se utilizan para retirar efectivo del cajero automático. No se emplean para hacer compras. “Existe la paradoja de que en un supermercado, el usuario va al cajero, saca dinero y va a la fila para pagar en efectivo, en vez de hacerlo con su tarjeta de débito”, observa.

- “¿Cómo culturizamos al país para que utilice este plástico como medio de pago? –se pregunta el ejecutivo de BBVA-Bancomer–. Eso es para nosotros una prioridad.” Tan sólo en su institución se llevan a cabo más transacciones en caja que en todo el sistema financiero español. El efecto en el servicio es automático: largas filas de usuarios que no son clientes.

- “Tenemos unas oficinas magníficas en México, en los mejores lugares, y las utilizamos en operaciones banales [como pagos de electricidad y teléfono]”, afirma el ejecutivo catalán.

- Los tres grupos se han transformado radicalmente en los últimos tres años, un proceso donde las fusiones operativas han jugado un papel fundamental.

- “Todos en nuestras casas somos expertos en fusiones”, dice Guardiola.

- “La fusión de Bancomer con BBV-Probursa tuvo el problema de poner un bancazo en la plataforma de uno pequeño”, cosa que no sucedió con Banamex, que absorbió las operaciones locales de Citibank.

- “Tener experiencia diversa ayuda. Pero no hay un modelo para ir fusionando –sentencia Martínez, de Santander Serfin–. Nosotros, por ejemplo, llevamos dos fusiones en México. [En la primera] teníamos más un banco de inversión y mayorista, Santander Investment, y otro en red, Mexicano.”

- La segunda incorporación, con Banca Serfin, tenía una problemática muy distinta: una cuota de mercado y una red mayores. “Dos años se pasaron los analistas y los periodistas preguntándose si no estábamos locos.”

- “Estuvieron por separado un rato”, apunta Medina Mora al margen.

- Martínez contesta: “Ganamos y no perdimos.” En realidad, Santander y Serfin nunca compitieron entre sí, según el directivo. “Teníamos redes independientes, pero el día uno reunimos las áreas mayoristas: tesorería, banca corporativa y banca de inversión.”

- Un vez fusionados, los tres grupos financieros comenzaron también a ver más allá de sus fronteras. El mercado hispano en Estados Unidos, por ejemplo, es percibido por muchos como una mina de oro.

- La convergencia con Estados Unidos
Alrededor de 20 millones de personas de origen mexicano viven al otro lado de la frontera norte. Se estima que sólo la mitad de ellas tienen una cuenta bancaria.

- El año pasado, los emigrantes nacionales enviaron cerca de $13,300 millones de dólares en remesas a sus familiares en México, un alza de 35% frente a 2002, que superó por primera vez lo que el país captó en inversión extrajera directa en el mismo periodo.

- El potencial de este mercado se reflejó en una transacción de envergadura 12 meses atrás, cuando Bank of America compró una participación de 25% en Santander Serfin por $1,600 millones de dólares.

- BBVA-Bancomer es uno de los líderes en la transferencia de dinero desde la unión americana, al haber participado en el envío de $5,620 millones de dólares en remesas a México el año pasado. Pero no tiene red propia al otro lado de la frontera.

- El que envía dinero es bancarizable, tiene capacidad para consumir productos financieros, considera Guardiola. El cliente receptor de las remesas, en cambio, “es de muy difícil bancarización”.

- “Nosotros pensamos que el negocio está allá –revela el ejecutivo de BBVA-Bancomer–. Ahora hemos lanzado Envío de dinero, que es una tarjeta de débito para la recepción de remesas. Creemos que sólo 15% va a ser capaz de consumir ese producto, que evita el ir a una oficina, porque no hay cultura financiera.”

- El panorama se está abriendo. “Los mercados latinos en Estados Unidos tienden a no estar bancarizados, y por lo tanto, van a demandar productos que no tiene la banca de la unión americana”, apunta Medina Mora.

- El proceso también implica cambiar políticas, como permitirle a un mexicano abrir una cuenta con la matrícula consular. Se da otro fenómeno paralelo: este colectivo tiene movilidad social sin necesidad de integrarse culturalmente. “Hay lugares donde el dueño es mexicano, el capataz es mexicano, todos son mexicanos –asevera Guardiola, de BBVA-Bancomer–.  Es un fenómeno de reconquista por la vía demográfica de todos los territorios que pertenecieron a México.”

- Se trata un fenómeno de globalidad que ha borrado la visión local de la banca mexicana. Una de las primeras señales de convergencia económica de Norteamérica.

- “La migración de mexicanos a Estados Unidos no necesariamente va a ser un fenómeno de corto plazo –dice Medina Mora–. Hay muchos más jóvenes en México, muchos más viejos en Estados Unidos. Más ahorros aquí, más necesidades de crédito a futuro. Esa es la visión que tenemos en Banamex de México y de Citigroup en Estados Unidos: economías complementarias.”

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- Los estados del norte del país tienen mayor sincronía con los del sur de Estados Unidos que con los del sur de México, según el directivo. “Se están volviendo regiones económicas naturales y, en ese sentido, la actividad económica tiende a converger.”

- Tras dos horas de conversación, los directivos salen en desbandada hacia sus siguientes compromisos. ¿La banca dejará las primeras planas de los periódicos? Ellos están convencidos de que así será. Y lo reiteran: vinieron para quedarse... y participar.

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