¿Quién pone los pesos?

El PRI reculó en el IVA para todo y afloraron los intereses sectoriales. El CCE llamó al orden y (
Norma Lezcano

“No se vale lo que están haciendo –ceño fruncido y paso apurado, el -dirigente del Consejo Nacional Agropecuario se aprestaba a mediados de noviembre -a ingresar a la sede de su entidad, sobre la calle Sánchez Azcona, en la -Colonia Narvarte de la capital–. Por cada millón de pesos del PIB se generan -76 empleos en el campo contra 13 de la industria, y ahora nos dan en la torre -apoyando un impuesto que va a ser terrible para los pequeños productores.”

- El depositario de la queja de Armando Paredes, presidente del CNA, era un -colega empresario del sector servicios, dueño de un importante restaurante -sobre Presidente Mazaryk, en la colonia Polanco del Distrito Federal. Ambos -venían de compartir un encuentro con legisladores del PRI. “No te apures –dijo -antes de despedirse–, la partida no está terminada y así como van las cosas -los mercados también van a empezar a definir.” A los pocos días, el dólar -comenzó su escalada.

- Los mercados financieros ya habían comprado que hubiera modificaciones -fiscales con IVA de 10%. La negativa del PRI y la posterior impugnación de la -proreformista Elba Esther Gordillo al frente de su bancada sembraron la -incertidumbre. Sobre la recta final de noviembre el peso se depreció 4%. Para -entonces, la lucha política y empresarial por la reforma fiscal ya había -entrado a su fase más candente. Un nuevo impuesto de 10% a la producción, -intermediación, comercialización e importación (IPI), el que motivaba las -quejas de Paredes, asomó de entre los papeles del PRI –supuestamente de la -pluma de Tomás Ruiz, subsecretario de Ingresos en el sexenio anterior– entre -el alborozo general, para vivir el rechazo posterior de quienes lo habían -aplaudido.

- De acuerdo, pero sin firma
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El Estado necesita recaudar $70,336 millones de pesos adicionales, según la -Secretaría de Hacienda. El punto delicado es quién pone el dinero y cómo se -reparten los costos.

- El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), entidad que aglutina a la mayoría -de las principales cámaras del sector en México, se ha convertido en -cuadrilátero. En él, las compañías nacionales, en un reflejo condicionado -por las propuestas y contrapropuestas que se generan en San Lázaro, viven una -pugna interna. Nadie quiere perder por no haberse sabido mover a tiempo.

- El menú para todos cocinado en el Consejo proponía la ampliación de la -base de contribuyentes, una reducción en el gasto corriente, la eliminación de -las exenciones y los regímenes especiales y un IVA generalizado de 10%, “además -de la reforma energética”. El supuesto consenso se diluyó con el paso de los -días. El tránsito hacia una nueva posición corporativa común no ahorro -disputas.

- “Desde que el PRI demostró que no está decidido a asumir el costo -político de generalizar el IVA y comenzó a ensayar fórmulas alternativas para -cubrir los hoyos fiscales –apunta una fuente próxima al Consejo–, se -destapó la disputa interna empresarial que estaba en stand by, a la espera de -saber hasta dónde se la iba a jugar el poder político”.

- Unidos por el espanto
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Mientras 75,000 personas se alistaban a marchar en contra de la reforma -fiscal hacia el Congreso de la Unión, las 12 entidades empresarias reunidas en -el CCE, se manifestaron el 27 de noviembre en conferencias de prensa -simultáneas en más de 30 ciudades de la república.

- El objetivo fue claro, advertirle al gobierno: “Ya no hay tiempo que perder”, -tal como lo dijo Héctor Rangel Domene. Juntos para la foto y mostrando un -frente común, los empresarios ratificaron su intención de que se vote un IVA -generalizado, con “la posibilidad de una tasa diferencial para alimentos y -medicamentos de 6%”, según admitió tímidamente Rangel.

- Sólo 24 horas antes, Carlos Slim Helú, en una conferencia de prensa -individual, como un auténtico fuereño del poder privado mexicano, había dado -su aval a la iniciativa priísta. “Decimos lo mismo que Slim, pero preferimos -el IVA generalizado”, subrayó José Luis Barraza, de la patronal Coparmex, en -un intento por no disentir con el hombre fuerte de Telmex, sin ocultar por -dónde cabildea el CCE.

- En diálogo con Expansión, Armando Paredes, del CNA, reconoció que su -apuesta y su lucha dentro del CCE es llevar hasta el final la jugada por la -generalización del IVA. El IPI sería el plan B, al que, llegado el caso, no le -dirán que no sus colegas empresarios.

- ¿Serán ustedes los que terminen pagando los costos? “Ni lo sueñen, -cuenten con que todo lo trasladaremos a los precios. Nosotros no vamos a -absorber nada. Esto es un impuesto más que impactará en el consumidor final.”

- Las definiciones de Paredes parecieron congelar las expectativas de Vicente -Yañez Solloa, de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y -Departamentales (ANTAD), quien minutos antes había destacado los buenos -resultados de su sector en el mes de octubre. Los autoservicios y tiendas -departamentales aumentaron sus ventas en 7.9% respecto de un año atrás; una -realidad que podría revertirse si los precios aumentan como consecuencia del -IPI y el régimen de exención para alimentos.

- Como representante de los intereses del sector financiero, Rangel Domene –ex -presidente de la Asociación de Banqueros de México (ABM)– apostó desde el -inicio a ficha segura: un sistema impositivo simplificado que garantice las -expectativas positivas de los mercados e inversionistas externos. Un -razonamiento común, en todas sus aristas, con el que prima en la Secretaría de -Hacienda. Por ello, el presidente del CCE se daba como seguro ganador.

- Mientras, las casas de Bolsa alertaban sobre que el país enfrenta el peligro -de modificar las expectativas de los inversionistas, lo que podría provocar una -fuga de capitales. Palabras mayores de un sector que puede revertir uno de los -mejores indicadores con que cerrará la economía mexicana este año: el índice -de riesgo país. El EMBI+ de la calificadora JP Morgan llegó el 21 de noviembre -último a 210 puntos base. Todavía la cuarta parte del de Brasil.

- “El PRI enfocará sus esfuerzos al proceso electoral de 2006”, declara la -correduría desde su cuartel general en Nueva York, sumándose al coro de -advertencias del sector financiero; en lo que resta del sexenio, dijo, “es -improbable que se haga un nuevo intento para lograr una verdadera reforma fiscal”.

- El CCE no sólo es la caja de amplificación de los intereses del sector -financiero. La industria también defiende su parte.

- El factor Polevnsky
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Desde el comienzo de la discusión de la reforma en el seno del CCE, Yeidckol -Polevnsky, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de la -Transformación (Canacintra), apoyó un IVA en alimentos y medicinas de 4 o 6% y -una drástica reducción del ISR, lo que para el sector financiero significa un -atentado contra el equilibrio fiscal. Con el recrudecimiento del cabildeo -legislativo, y el no menos activo de los empresarios en el Congreso, comenzaron -a trascender estas posiciones. Los legisladores del PRI tomaron nota para -elaborar sus contrapropuestas.

- Caída la posibilidad de generalizar el IVA, el debate se enfocó en quién -financiará la diferencia. Hacienda sigue reclamando el faltante –algo así -como $40,000 millones de pesos, en el escenario más optimista–. De la -combinación que se aplique entre IVA, ISR, IEPS e IPI resultará el nivel de -financiamiento para el fisco y la dimensión del sacrificio que deberá hacer -cada sector.

- Cadenas en pie de guerra
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“Para incrementar la recaudación de impuestos, asignamos una alta -probabilidad a que los productos gravados con tasa 0% de IVA sean movidos a un -régimen de exención de impuestos”, sostiene un análisis sobre la reforma -elaborado por Santander Serfin. Si tal fuera el caso, el comerciante no podría -pasar el impuesto al consumidor final y tampoco acreditarlo. Más bien, debería -absorberlo como un costo.

- Esta medida sería negativa para todas las cadenas de autoservicio y su -magnitud dependería en gran medida de la mezcla de ventas de la empresa y de su -margen de EBITDA [las ganancias antes de pago de intereses, impuestos, -depreciación y amortización]. En función de esa hipótesis, Santander opina -que Wal-Mart sería la mejor posicionada para enfrentar el cambio fiscal, -mientras que Gigante estaría en el último lugar.

- Ante la diferente posición en que se encuentran sus representados (entre los -que no está Wal-Mex), ANTAD está en deliberación permanente y no se arriesga -a definir una posición. “Condicionamos el apoyo a una reforma integral”, es -la única definición oficial.

- El clima en la organización está que arde porque, además, no hay una -postura común sobre la eliminación de la exención de impuestos que hoy día -gozan los vales de despensa. Un mercado de unos $30,000 millones de pesos al -año, que representa 15% de las ventas totales de algunas cadenas.

- También está el factor agroalimentario. Para el CNA, el IPI de 10 % -provocaría un incremento en los precios al consumidor de alimentos y bebidas de -entre 7 y 10%. “Se está castigando a la producción formal”, acusa César -de Anda, presidente de la Comisión Fiscal del organismo.

- El sector considera que con esta salida se está penalizando al pequeño -productor. El 60% de las unidades agropecuarias en el país tiene un promedio de -2.1 hectáreas, siendo la media nacional de ocho hectáreas, lo que no favorece -la generación de economías de escala. Este golpe de gracia no se lo esperaban. -Menos aún que Canacintra y el propio titular del CCE (aunque no así el -responsable de su Centro de Estudios Económicos, Mario Rodarte) apoyaran la -creación del nuevo impuesto.

- Los industriales, lo propio
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“No es lo ideal ni algo que hubiéramos propuesto, pero es un paso adelante”, -declara Héctor Rangel Domene ante la idea de gravar adicionalmente a la -producción. Esa postura, sumada a la de Canacintra, dejó al sector -agropecuario aislado, siguiendo una lucha solitaria.

- “Las empresas, para recuperar su IVA, tardaban mucho tiempo; ahora, con -este impuesto, lo podrían hacer de inmediato”, defiende la presidenta de la -Canacintra, Yeidckol Polevnsky.

- Eso sí, ante la pregunta de si igualmente Canacintra apoyaría el aumento -del IEPS para la cerveza, el alcohol y los cigarros, la directiva responde: “No, -no podemos aceptarlo, sería la sentencia de muerte para esas industrias.”

- ¿Y el dinero?
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La cobija sigue siendo insuficiente. Faltan entre $40,000 y $50.000 millones -de pesos. No contar con esos recursos sería realmente complicado para el futuro -de la economía de México.

- El gasto público en los países comprendidos en la Organización para la -Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) alcanza en promedio 36% de su -PIB, mientras que en México sólo llega a 22%. La disponibilidad de recursos -para educación, salud, política social, fomento económico y desarrollo -tecnológico es cada vez más limitada.

- Y mientras los cabildeos políticos y privados avanzan, la deuda pública -interna también sigue su raid. Al cierre de septiembre pasado llegó a -$851,214.8 millones de pesos ($77,383 millones de dólares), su máximo -histórico.

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- Unidos por el espanto de un dólar por arriba de los $11.50 (cuando el 49.7 % -de los pasivos totales de las empresas que cotizan en Bolsa se encuentran en -moneda extranjera), la posibilidad de un cuarto año de estancamiento, un nuevo -repunte de las tasas de interés y de que prosiguieran las pérdidas en el -comercio de más de $100 millones de pesos que genera cada marcha que se -moviliza en contra del gobierno, los empresarios pusieron su mejor sonrisa y -mostraron un frente común.

- La pugna interna sigue en marcha, puertas adentro.

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