¿Sirve comprar noticias online?

Algunos medios cobran por el contenido o lo restringen a los suscriptores. ¿Vale la pena pagar?
Antonio Puertas

Es oficial: por fin dejé de ser un adicto a las actualizaciones de noticias vía correo electrónico. Ahora, cada vez que quiero saber qué está pasando en el mundo, abro mi navegador y consulto dos o tres sitios en la Web o enciendo la radio, que es más barata y, como reza el célebre eslogan, ni me exige tener la vista fija, ni me obliga a leer alucinantes encabezados que siempre empiezan con un verbo, según lo manda una oscura máxima regiomontana inspirada en un manual de estilo que al parecer es también una declaración de odio al idioma de Cervantes.

-

Hace ya varios años, cuando la fiebre de internet invadía todos los negocios, era inevitable suscribirse a los más diversos newsletters. Incluso, varios profetas cibernéticos declararon la inminente muerte de la prensa escrita y el amanecer de los medios online. Varias lunas y generaciones de microchips después, los diarios siguen tan campantes pero sus versiones en línea padecen severos recortes de presupuesto que se reflejan fielmente en sus contenidos y en sus métodos de distribución.

-

Quizá el mejor ejemplo de esta transformación es Reforma.com, el sitio Web del diario fundado hace poco más de una década. Luego de que por años los contenidos de ésta y otras páginas de sendos diarios se ofrecieran gratuitamente, la empresa decidió restringir el acceso sólo a suscriptores y, eventualmente, hasta dejó de enviar sus newsletters. El ejemplo de Reforma, que sigue la pauta del Wall Street Journal en Estados Unidos, fue copiado también por la revista Letras Libres.

-

Algo debe suceder en Monterrey pues, desde hace algunos meses, otros diarios con sede en esa misma ciudad (me refiero al Diario de Monterrey, Milenio y anexos) decidieron restringir parcialmente el acceso a sus páginas. Según advierte el sitio, sólo los suscriptores pagados pueden acceder a todo el contenido; lo malo es que no aclaran qué contenido es gratuito y cuál está restringido.

-

Ante la súbita escampada de noticias vía e–mail, mi curiosidad –siempre sedienta de novedades– me hizo visitar y suscribirme a otros newsletters. Los resultados que obtuve son mixtos, pero hay buenas noticias: es posible obtener contenidos de gran calidad en internet sin tener que pagar un peso. El mejor ejemplo entre los medios impresos es el sitio web del New York Times, que aprovecha mejor su presencia de mercado y aplica una fórmula más inteligente: todos sus contenidos del día y de hasta una semana antes son gratuitos para usuarios registrados; para acceder al catálogo histórico hay que pagar. Si tuviese que rescatar un solo sitio que exige pago a cambio de tener permiso de consultarlo, sin duda me quedaría con la página de The Economist (www.economist.com).

-

Por otra parte, mi bolsillo agradece la existencia de sitios como Google y Yahoo! que incorporan contenido noticioso de primer nivel en páginas especiales (news. google.com y my.yahoo.com). Lo mejor de todo: sus titulares comienzan siempre con un sustantivo, como lo manda la vieja regla. Para quienes tengan dudas lingüísticas, o sospechen estar infectados por el malhadado vicio de los anglicismos o quieran saber más del idioma que hablan, recomiendo visitar los sitios de la Real Academia Española ( www.rae.es) o la curiosa “Página del idioma español”  ( www.el-castellano.com).

*Periodista independiente, especializado en temas de tecnologías de información. Para cualquier pregunta, sugerencia, crítica o reclamo puede dirigirse a la dirección electrónica: apuertas@expansion.com.mx.

Ahora ve
No te pierdas