¿Vender la residencia a los &#39mojados

El Nobel Gary Becker propone que Estados Unidos venda los permisos de inmigración.

El economista Gary Becker no tiene que esforzarse para ganar el centro de la escena internacional. Allí ha estado desde que heredó a los alumnos de Milton Friedman –otro Nobel de Economía, 1975– y se convirtió en el nuevo padre espiritual de los “Chicago Boys”.

- Su prolífico pensamiento económico es el que mantiene atrapada a la opinión pública. Se hizo famoso por llevar la economía a terrenos como el crimen y la familia. En su tesis doctoral, analizó las razones de la discriminación racial y sexual en la contratación laboral.

- En su obra Crimen y castigo, homónima a la novela decimonónica de Fiódor Dostoievsky, investigó la racionalidad del delincuente mediante el cálculo de probabilidades de los beneficios y costos del crimen.

- Ahora, Becker vuelve al ruedo con una propuesta desafiante para frenar la inmigración ilegal, una situación a la que se enfrentan cerca de un millón de mexicanos cada año, en la frontera con Estados Unidos. “No hay muchas buenas maneras de resolver este reto”, afirma. “Creo que la mejor opción es aumentar substancialmente el número de inmigrantes legales”. ¿Cómo? Becker lo explica en una entrevista que mantuvo con Expansión, donde también fundamentó sus razones para pedir la legalidad de las drogas.

- Usted ha propuesto recientemente que el gobierno estadounidense venda sus derechos de inmigración. ¿Podría explicar en qué se basa esta idea?
Los países ricos están actualmente sometidos a una presión fuerte para aumentar la cantidad de inmigrantes que permiten entrar a sus países; por una variedad de razones, entre las que se encuentran la inmigración ilegal y el envejecimiento de sus poblaciones. Además, los procesos migratorios son complicados y confusos. Como soy un reconocido libremercadista, la gente cree que yo debería estar a favor de la inmigración ilimitada de personas, como era en el siglo xix. Este sistema sería mi favorito si estuviéramos en ese siglo, cuando el gasto del Estado era ínfimo. Pero, ahora, los Estados gastan en un montón de cuestiones; entonces, la cosa se complica. Viendo esta situación, la mejor alternativa al actual sistema de cuotas (para entrar a Estados Unidos) es el viejo método de repartir un bien popular y escaso. Esto es, ponerle un precio y despejar el mercado. Así, por un costo razonable, que podría rondar los $50,000 dólares, Estados Unidos daría todos los derechos de residencia a quienes estuvieran dispuestos a pagarlo y cumplieran una serie de requisitos.

- ¿No es mucho dinero para la mayoría de los inmigrantes?
Para los no calificados, quizá. Pero los trabajadores calificados podrían tomar un préstamo y repagarlo en poco tiempo si consiguen un buen empleo. Sería importante que el gobierno desarrollara para los inmigrantes un plan de préstamos similar al que reciben actualmente los estudiantes.

- Legalizar las drogas
Becker no es sólo un fanático de la racionalidad en la economía, sino también en las cuestiones privadas, a las que ha aplicado modelos económicos. Su último trabajo, publicado en diciembre pasado, se titula La teoría económica de los bienes ilegales: el caso de las drogas. En él, urge al gobierno de Estados Unidos a legalizar el tráfico de estupefacientes y transformarlo en un mercado similar al de cigarrillos, en el que el Estado desalienta el consumo por medio de  impuestos altos.

- ¿Por qué dice usted que legalizar las drogas beneficia a todas las partes implicadas?
El mejor argumento a favor de la legalización es que el sistema actual no está funcionando. Es muy costoso, tanto en policías como en prisiones y sistema judicial. Hasta hay algunos países luchando guerras civiles por culpa de la droga. La batalla que le dio el gobierno de Estados Unidos en las últimas dos décadas ha supuesto grandes costos para la sociedad, con unos resultados realmente modestos en términos de reducción del consumo. Entonces, tiene que haber otra manera de cumplir estas metas.

- ¿Un sistema legal con muchos impuestos?
Creo que si se legalizan las drogas y se le pone un impuesto  alto al consumo, eso hará subir el precio y, por lo tanto, bajará el consumo. Esto es así para todos los productos, no importa cuán adictivos sean. Es más, los cigarrillos son más adictivos que casi todas las drogas. Hay estudios sobre lugares en los que, en un momento determinado, el precio de las drogas subió, y el consumo descendió. Con el impuesto se eliminan las disrupciones sociales causadas por el sistema actual, y al mismo tiempo se reduce la cantidad de consumidores. Todo esto de una manera inteligente y transparente.

- ¿Y el riesgo de que aparezca un mercado negro?
Bueno, ése es un riesgo que hay que asumir. También en el tabaco hay pequeños mercados negros, pero en general los consumidores compran los productos legales. La legalización haría más eficiente la persecución de los vendedores ilegales, porque serían muchos menos que los que hay ahora.

- Usted dice en su ensayo que la legalización beneficiaría a los jóvenes de menos ingresos. ¿Por qué?
Por una variedad de razones. Si uno mira a los distribuidores, a los vendedores y a los consumidores va a ver que la mayoría son jóvenes pobres. Gente que es duramente castigada por el sistema judicial estadounidense. En la actualidad, casi 40% de los presos federales tiene que ver con drogas. La gran mayoría de ellos viene de hogares y barrios de bajos ingresos, que es donde la droga es vendida y consumida.

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