¿Y dónde está el dinero?

En 2003 habrá financiamiento para pequeñas y medianas empresas.
Louise Guénette y Marina Delaunay

El empujón inicial
Si estás por lanzar un negocio, más vale que estés bien conectado. Los mayores financiamientos para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) en 2003 no se dirigirán hacia las compañías nacientes. “El capital de riesgo sigue en pañales –dice Kiyo Kajihara, coordinador de Desarrollo Empresarial en el programa de administración del ITAM–. Para echar a andar un negocio todavía hay que beneficiarse de relaciones familiares con dinero o conocer un empresario rico.”

-

El panorama no es desolador. Hay incubadoras que ayudan a desarrollar buenas ideas hasta tener un prototipo, señala Patricia Pineda, coordinadora ejecutiva del programa de Financiamiento a la Micro y Pequeña Empresas del gobierno del DF. Pero no hay crédito para la compra de activos. La banca comercial exige un mínimo de seis meses de funcionamiento, afirma.

-

En noviembre de 2002, el gobierno capitalino suscribió un convenio con GMAC, la financiera de General Motors, y el Instituto Politécnico Nacional.

Éstos crean los proyectos y Pineda reserva $5 millones de pesos de su presupuesto de $45 millones para prestar hasta $300,000 pesos a 100 de los más prometedores.

-

Para los que ya caminan
Con el año 2003 vienen más créditos para las pequeñas y medianas organizaciones establecidas. “La banca [comercial] regresa lentamente”, asegura Luz Stella Lozano, directora de Productos Electrónicos en Nacional Financiera. Pero lo hace con un impulso de la banca de desarrollo. Las instituciones como Nacional Financiera (Nafin), Fira y, en menor medida, el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) son responsables de entre 85 y 93% del crédito que llega a este tipo de empresas, dice la funcionaria. Por lo tanto, las metas agresivas de la primera han de tener un impacto notable en el mercado; el incremento que presupuestó para 2003 es de 40%.

-

El año anterior Nafin canalizó $40,000 millones de pesos a las PYMEs, a través de los bancos comerciales, sea con programas de fondeo o garantías.

-

A partir de 2003, le da énfasis a su programa de cadenas productivas. El producto inicial, de factoraje, ofrece liquidez a los proveedores con el pago anticipado de los montos que facturan a grandes empresas. Lozano ya amplió el sistema para otorgar financiamiento a pedidos. Además introducirá en 2003 financiamiento a los pequeños distribuidores de grandes fabricantes.

-

La institución también extiende su programa de garantías. Éste complementa los productos para PYMEs de la banca comercial, respetando las características, requisitos y tasas que éstos fijan. Participan BBVA-Bancomer, Banorte, Bital y Banamex, aunque este último no opera mucho, según informa Lozano. El programa es clave para fomentar el crédito. Como bien dice Roberto Martínez, jefe de Créditos a PYMEs en BBVA-Bancomer, “No hay problema de fondeo, lo que falta son proyectos sólidos.”

-

Con un fondo de $50 millones de pesos de la Secretaría de Economía, Nafin negoció el diseño de productos más accesibles en cuanto a la garantía requerida y las tasas. Ya lo ofrece Santander Serfin; Banorte y Bital están negociando su participación.

Los mayores esfuerzos de varias instituciones de la banca de desarrollo llegan al usuario por medio de productos como Crediproveedores y Credipyme Simple de BBVA-Bancomer.

A pesar de que habrá algunos nuevos lanzamientos durante el año, que evidentemente mejorarán la situación general, no hay que esperar que cambie la pequeña proporción de lo que la banca comercial presta a los particulares sin los alientos gubernamentales.

-

Los pequeños globales
En 2003 habrá más crédito para las empresas que ya hayan realizado por lo menos dos exportaciones durante los últimos 12 meses. El programa anual de Bancomext aumenta casi 33% para quedar en aproximadamente $80,000 millones de pesos. La gran mayoría de las 1,766 compañías que recibieron créditos, seguros y garantías son pequeñas y medianas, asegura Enrique López, director de  Apoyo a PYMEs del banco, aunque el préstamo promedio de $35 millones de pesos en 2002 sugiere que predominan las medianas y grandes. Sus programas incluyen Factoraje Fácil que se asemeja al apoyo de cadenas productivas de Nafin. A través de los nuevos productos en línea, PYME Digital 50 y PYME Digital 250, Bancomext otorga financiamiento para capital de trabajo y equipamiento por hasta $50,000 y $250,000 dólares. Este año está añadiendo 130 empresas a las 127 ya inscritas. Gracias a una aportación de la Secretaría de Economía estos esquemas exigen menos garantía.

-

El 60% de la colocación de esta institución se hace directamente a la empresa y el resto pasa por la banca comercial.

-

Para llegar a grandes
A los empresarios medianos que tienen el potencial y las ganas de crecer a pasos acelerados, 2003 les ofrece algunos nuevos fondos de inversión privada. A cambio de una participación accionaria en la empresa, a menudo mayoritaria, estos instrumentos inyectan capital y contribuyen con asesoría a su despegue.

-

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Jaime Serra Puche es uno de tres ex funcionarios públicos que creó un fondo para invertir en México (los otros son Pedro Aspe y Ángel Gurría). La firma del primero, SAI Consultores, está buscando unos $1,000 millones de pesos entre inversionistas, para lanzar el Nafta Fund of Mexico. En la segunda parte del año, Luis Perezcano, director del fondo, piensa estar listo para analizar los proyectos de empresas candidatas. Se asociará con unos ocho que prometen llegar a vender por lo menos $750 millones de pesos, dentro de tres a cinco años.

Estas nuevas opciones creadas por mexicanos, promovidas por Nacional Financiera y alimentadas en su mayoría por inversionistas nacionales, están basadas en el extranjero para evitar la sobrerregulación y excesiva imposición tributaria a este tipo de actividad en México, explica Rafael Terrazas, presidente de la Asociación Mexicana de Sociedades de Inversión de Capitales. Esta situación explica por qué sólo quedan 28 de esas sociedades de las 90 que antes existían. Los sobrevivientes tienen $5,400 millones de pesos invertidos en 79 compañías. No hay mucho dinero fresco para nuevos proyectos y no habrá hasta que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores emita una nueva circular que prepara con el fin de relajar la regulación, estima Terrazas. Aun cuando este cambio se dé, el fisco sigue desalentando la inversión. “El resurgimiento será  gradual”, afirma.

En cuanto a los fondos extranjeros, como Advent Internacional y Hicks Muse, Holly Johnson, editora del boletín Venture Equity Latin America afirma que su número ha decrecido. De 22 pasaron a ser 10 los que hoy buscan negocios en los cuales invertir.
Ahora ve
Arqueólogos israelíes descubren una parte oculta del Muro de los Lamentos
No te pierdas
×