¿Y el dinero?

Un grupo de ex braceros busca parte de lo ganado por trabajar en Estados Unidos
Guadalupe Ramos

Aun con la nostalgia y la soledad que sentía por dejar a la familia, Rafael Quintana se convirtió en “soldado de la producción”, cuando en 1942 subió al ferrocarril que lo llevaría a Mexicali para ser recibido por autoridades estadounidenses y convertirse en pizcador de limón, algodón, pera y azúcar en Colorado, en la Unión Americana.

-

“Éramos casi 1,000 braceros que sustituimos en ese entonces a los hombres de Estados Unidos que fueron al frente de batalla”, recuerda Quintana.

-

El precio era alto: aparte de la nostalgia, más de 10 horas de trabajo al día, enfermedades, accidentes laborales y salario bajo. Pero también estaba la ilusión de ahorrar 10% del salario que sería entregado al regreso a México. Ese dinero se depositaría en un fondo de ahorro campesino, que sería transferido al Banco de Crédito Agrícola de México, el que según el Convenio Bracero, “contraería las responsabilidades del depósito, guarda y aplicación, o en su defecto la devolución de dichas cantidades”.

-

A más de 50 años del acuerdo, ninguna autoridad sabe dónde están los fondos. Rafael Quintana, de 74 años y originario de Guanajuato, forma parte de los casi 2.5 millones de braceros reconocidos en Estados Unidos como “soldados de la producción”. Ahora, un grupo de ellos –apoyados por la organización Corriente Migratoria– busca recuperar alrededor de $150 millones de dólares ahorrados de 1942 a 1964.

-

Como Quintana, Austreberto Ramírez, de 68 años, laboró en la pizca de chile, tomate, espárrago, lechuga, pera y naranja. Cuando llegó en 1956 a Escondido, California, estuvo de acuerdo en formar parte del Convenio Bracero, porque sabía que al regresar tendría “un ahorrito que me permitiría hacerme de algo en Puruándiro, Michoacán”.

-

Los braceros entregaron a la Secretaría de Relaciones Exteriores un pliego petitorio para que localizara su dinero. La Secretaría encargó la investigación al Banco de Crédito Rural (Banrural), sucesor del de Crédito Agrícola. Después de dos meses de pesquisas, el 8 de octubre, Alejandro Romero, director jurídico de Banrural informó que no se localizaron documentos que acrediten la existencia de depósitos al fondo.

-

“No es posible certificar financieramente si al término del programa bracero pudo haber quedado algún saldo insoluto a favor de los trabajadores”, explica el funcionario.

-

Miguel Ángel González Félix, consultor jurídico de la cancillería, informó a Corriente Migratoria que se constató que ese 10% sí se descontaba del cheque de los campesinos y era enviado a un banco de San Francisco, que lo remitía al Banco de México, para que después se depositara en el Banco de Crédito Agrícola.

-

Banrural propuso la búsqueda individual de los recursos, a partir del 1 de noviembre. Sin embargo, Corriente Migratoria considera que los requisitos que pide son “difíciles de cumplir”. “Cientos de trabajadores no cuentan con sus papeles”, dice uno de los representantes de la agrupación.

-

Corriente Migratoria dice que seguirá la búsqueda. Ex braceros y sus familiares están dispuestos a recuperar los recursos. ¿Quién dice que 20 años no son nada?

Newsletter
Ahora ve
Autoridades de Corea del Sur recuperan ferry naufragado
No te pierdas