Y sin embargo se mueve

Eduardo Sojo revela un plan para aplicar más inversión privada a infraestructura, aun sin reformas
José Fernández y Salvador Frausto

Son días agitados en la residencia oficial de Los Pinos. Los funcionarios -van y vienen, presurosos y agobiados. En la Oficina de Políticas Públicas -recopilan los documentos que envían las secretarías de Estado para -confeccionar el IV informe de gobierno, y cocinan un austero presupuesto para -2005.

- Es la oficina de Eduardo Sojo, hombre de confianza del Presidente, con el que -comparte formación jesuita. Un hombre de pocas palabras. En su despacho se ha -creado un plan alternativo de crecimiento para los dos años que restan de la -administración de Vicente Fox, todavía sin reformas aprobadas.

- ¿Estamos en la oficina del chief of staff?, se le pregunta al coordinador de -Políticas Públicas de la Presidencia. Suelta una generosa carcajada y niega -con la cabeza.

- Sojo pertenece a la Red Iberoamericana de Ministros de Presidencia y -Equivalentes (RIMPE), una asociación de los hombres de los Presidentes de 21 -países. Pero oficialmente, es coordinador de Políticas Públicas de la -Presidencia, un asesor.

- Dicen que sabe escuchar. No maneja un presupuesto ni un aparato burocrático -como los secretarios de Estado, pero cuando tiene en la mesa a 10 miembros del -gabinete, suele llegar a cierre de la reunión con soluciones claras y tareas -concretas para todos, cuentan sus colaboradores. Aunque suele omitir o evadir -temas punzantes.

- De esa capacidad operativa nació el próximo plan de acción económica que -permitiría inversiones privadas en infraestructura, a pesar del bloqueo -legislativo a las reformas fiscal, energética y laboral.

- Más capital privado
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Sojo habla de las PPP. No es el fallido Plan Puebla Panamá sino un esquema -nombrado Public-Private Partnerships (sociedades público-privadas) aplicado en -Inglaterra, Alemania y recientemente en Chile.

- El caso ya existente en México es el de los contratos de servicios -múltiples de Pemex en la Cuenca de Burgos para explotación de gas natural, o -los Pidiregas (Proyectos de Inversión Diferida en el Registro del Gasto) en -otro tipo de proyectos energéticos.

- La novedad es que el gobierno quiere llevar este esquema a programas de -infraestructura social. “Vamos a ver otro tipo de alianzas público-privadas, -inéditas en nuestro país”, adelanta.

- Estas asociaciones mixtas se darían en carreteras que no son de pago, -universidades politécnicas y hospitales de alto nivel. Las licitaciones -estarán listas hacia finales del año.

- “Imagínense, carreteras libres de peaje, las construye, las moderniza y -las mantiene el sector privado, y el sector público le paga por cada vehículo -que transita. Hospitales de lo más sofisticados, una red en todo el país”.

- En el plan de Sojo, sector privado construye, mantiene y opera algunos -servicios, y el sector público le paga por cada paciente. “Las universidades -tendrían el mismo esquema, donde el Estado paga por cada alumno,” relata el -coordinador de Políticas Públicas.

- Un proyecto similar pero para la industria petroquímica ya está en proceso -de licitación. Es el proyecto Fénix, que contempla una inversión superior a -$3,000 millones de dólares, cuya construcción debe comenzar en 2005 y su -operación en 2009.

- “El objetivo es que haya de 25% a 30% de inversión de Pemex y el resto sea -privada”, declara Sojo.

- El hombre, apasionado por darle la vuelta a la falta de recursos públicos -para infraestructura, es gran admirador de Amartya Sen, premio Nobel de -Economía 1998. Ella propone que la globalización de la economía debe estar -acompañada de progreso social, sin ello las sociedades pueden sufrir golpes -cuando son obligadas a elevar la competitividad para integrarse. También es -asiduo lector de Joseph Stiglitz, el connotado economista que sugiere que cuando -los mercados no andan bien es necesaria la intervención del Estado.

- Presupuesto “austero”
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Dado que el presupuesto se encuentra en pleno proceso de cocimiento, Sojo -omite dar detalles. Sólo adelanta que la negociación va a ser compleja para -los diputados. “Cada comisión estudia sus prioridades en el sector que le -corresponde y tienen una estrecha relación con los actores económicos y -sociales de su sector”, describe. Esa es una manera elegante de nombrar a los -intereses creados entre legisladores y grupos de poder económico y social, o de -prever la tradicional rebatinga entre los partidos políticos y los sectores, -pues nunca nadie quiere ceder la parte que le corresponde del cada vez más -estrecho presupuesto.

- Para el gobierno, las prioridades serán los programas sociales que han -demostrado ser exitosos, como Oportunidades, una versión mejorada del -Solidaridad de la administración de Carlos Salinas de Gortari. Este año -atenderá a cinco millones de pobres y ha recibido un reconocimiento del Banco -Mundial debido a su eficacia: los más necesitados reciben un subsidio mensual -siempre que los padres de familia lleven a sus hijos a la escuela y al médico. -Otro de los programas favorecidos será la Red Alimentaria, con el que se provee -de alimentos a los pobres extremos, además del Seguro Popular, que este año -atenderá a 1.5 millones de familias.

- Sin embargo, Sojo se adelanta al escenario de duras negociaciones y ofrece -algo que podría ser fértil moneda de cambio: “El [Poder] Ejecutivo va a -hacer todos los esfuerzos por castigar el gasto burocrático.”

- Y más le vale. En 2003 el gasto en gestión gubernamental se disparó a 2.7% -del Producto Interno Bruto (PIB), el más alto de la última década, y es -previsible que la oposición pida mayores recortes en ese rubro. Sobre todo -porque el gasto público en funciones productivas ha venido cayendo -constantemente desde 1990. En 2002 llegó al nivel más bajo de los últimos 12 -años, 4% del PIB, cuando había estado en 8.3% en 1990, según datos oficiales.

- Hay una larga lista de presiones adicionales que harán complicadas las -negociaciones. El gobierno está obligado a incrementar el gasto en educación -hasta 8% del PIB en 2006. El presidente Fox decretó en abril un incremento de -1% del PIB el gasto en ciencia y tecnología, y recientemente pidió al Congreso -incrementar 100% el gasto en seguridad pública, que implicaría duplicar $2,500 -millones de pesos destinados para fines de este año.

- A todo ello hay que sumarle la pesada deuda pública (rescate bancario -incluido, de casi $700,000 millones de pesos) que en 2002 ya sumaba 40% del PIB, -y la deuda contingente (que incluye Pidiregas) que ese mismo año representó -17% del PIB.

- Pero a Sojo, conocedor de números (es doctor en Economía por la Universidad -de Pennsylvania y fue maestro del secretario de Relaciones Exteriores, Luis -Ernesto Derbez, a quien presentó a Fox), no le asustan las presiones de dudas -ni la incertidumbre política.

- “Nos estamos italianizando”, dice. “Antes, si iba a dar una conferencia -el secretario de Gobernación y se especulaba que iba a renunciar, veíamos de -inmediato una repercusión en las tasas de interés, nerviosismo en los -mercados. Ha madurado mucho el país, ha ayudado mucho la consolidación de los -mercados financieros; que la deuda esté [negociada] a largo plazo, a tasa fija -la [deuda] externa”. Sojo, además destaca como parte de ese proceso el hecho -de que el papel gubernamental esté [negociado] a 20 años a tasa fija y en -pesos. “Todo eso ayuda mucho para que los eventos políticos y los procesos -judiciales tomen su propio curso” sin alterar la economía.

- El funcionario está convencido de que en 2006 los mexicanos se van a dar -cuenta de que el cambio valió la pena, de que no habrá crisis de fin de -sexenio. Y además de que Fox dejará buenas cuentas, que el próximo Presidente -recogerá una buena cosecha de lo sembrado por este gobierno.

- Entonces, ¿por qué la percepción de que el gobierno ha fracasado? ¿Por -qué la caída en los índices de aprobación de Fox como presidente?

- Logros mal vendidos
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Sojo explica que hay una sensación de choque cuando hace sus presentaciones -sobre los logros del gobierno, pues los medios de comunicación y la gente -tienen una percepción totalmente distinta. “No hemos sido exitosos en -transmitir los resultados”, reconoce.

- Los principales incumplimientos electorales son el crecimiento del PIB a 7% -anual y la creación de 1.3 millones de empleos anuales durante el sexenio. -Mientras la economía no crezca, admite Sojo, los mexicanos tendrán poco ánimo -para ver los avances en otras áreas. Pero cuando la economía empiece a crecer -“la gente va a tener un mejor ánimo para ver estos resultados, que son muy -importantes”.

- Además de contar con experiencia en el servicio público, de Sojo destacan -las investigaciones publicadas con el premio Nobel de Economía Lawrence Klein, -relativas a la combinación de modelos econométricos y modelos de series de -tiempo. Y pese a que la comunidad financiera de Wall Street descarta la -posibilidad de que durante este sexenio se aprueben reformas estratégicas como -la fiscal, la energética o la laboral, Sojo asegura que ellos mismos van “a -seguir insistiendo hasta el final “.

- Y explica las razones de su optimismo: “Yo creo que van a ser tiempos -mejores por tres razones: uno, porque estamos estrechamente vinculados a la -economía de Estados Unidos, y es evidente cómo nos está jalando su -recuperación.”

- La segunda razón que argumenta es el despertar de la iniciativa privada -nacional: pese a que creció la inversión pública y la inversión extranjera -directa, la privada nacional se vino abajo en los últimos años. “Esto está -cambiando”. Según sus cifras, la encuesta de expectativas del Banco de -México señala que más de 60% de los analistas considera que es buen momento -para hacer inversiones cuando les preguntan por la coyuntura actual.

- El tercer factor es que todos los programas de gobierno que tienen como -objetivo impulsar el empleo ya están en marcha. “Lo único que debemos hacer -es operarlos bien, esperamos tener mejores resultados en este rubro”, -reflexiona.

- Entre las cualidades de Sojo destaca la persistencia. Acaso por eso insiste -en que la reforma al sistema de pensiones aprobado el 5 de agosto por el Senado -es un paso en la dirección correcta. De cualquier forma, en el futuro deberán -aprobarse las reformas energética, “que detonará el crecimiento interno”, -la fiscal y la laboral, en ese orden de prioridad y cumplir “la utopía -generacional”: un crecimiento sostenido con baja inflación.

- El 6 de julio pasado Fox instruyó a su equipo para que en los últimos dos -años de gobierno ponga énfasis en “sostener el ritmo de la inversión -pública priorizando la canalización de recursos a programas sociales, -mejorando la atención a la salud y ampliando la cobertura educativa”.

- Sus colaboradores más cercanos tienen la tarea de encontrar la fórmula -mágica que dé resultados en el corto plazo y que además le reditúe algunos -aplausos, tan escasos en estos cuatro años, a la administración foxista.

- El poder disperso
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El coordinador de la Oficina de Políticas Públicas ha dedicado buena parte -de su tiempo de las últimas semanas en presentar en decenas de foros una -especie de preinforme de gobierno al que denomina “¿En dónde estamos y a -dónde vamos?”.

- En Los Pinos están preocupados por la percepción de que el presidente Fox -no ha cumplido las promesas del candidato Vicente. Una encuesta del diario -Reforma (26 de junio de 2004) revela que pocos ciudadanos confían en la -materialización del cambio ofrecido: sólo 1% de la gente cree que el -Presidente ha cumplido con todas sus promesas de campaña, 14% considera que ha -ejecutado la mayoría, 67% piensa que ha cumplido con pocas y 15% asegura que no -ha concretado ninguna.

- Las críticas al gobierno del cambio provienen de todos los frentes: -empresarios, corredurías financieras, prensa nacional e internacional, así -como los consabidos reclamos de los sindicatos, los partidos de oposición e -incluso algunos panistas.

- Sojo dice que es saludable que los empresarios y otros actores fundamentales -tengan una libertad que en el pasado no tenían para expresar sus exigencias. -Pero también considera injusto que no se miren las circunstancias desde una -óptica más objetiva.

- “Lo que pasa es que en el país estamos viviendo una etapa inédita. -México no puede ser evaluado con los mismos parámetros con los que lo -evaluábamos en el pasado porque la concentración del poder es muy diferente -que antes. Cuando comparamos la concentración de poder que teníamos en 1994 y -la que teníamos en 2000, nos damos cuenta de que pasamos de un extremo a otro: -pasamos de una elevada concentración del poder a una elevada dispersión del -poder”, comenta Sojo.

- Mientras que en 1994 más de 90% de los gobernadores eran del partido del -Presidente, en 2000 apenas 25% lo eran. “Y es exactamente igual cuando vemos -el comparativo entre diputados, senadores, población gobernada en los Estados y -en los municipios”, dice el funcionario. Según sus cifras, en 1994 un 75% de -los senadores eran del partido oficial, en el año 2000 apenas 35%. En -municipios, en 1994, 90% eran del partido del Presidente y en 2000 sólo 12%.

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- Pese a todo, Sojo considera que la administración foxista ha tenido -resultados importantes en la relación con el Congreso y con otras dependencias -de gobierno.

- El Congreso, presume Sojo, aprobó 72% propuestas enviadas por el Ejecutivo, -62 de las 86 totales. “Es cierto que no ha aprobado reformas estructurales -importantes”, matiza. “Pero también es justo decir que ha habido -colaboración en otras áreas”, concluye un Sojo apresurado por volver a la -cocina del presupuesto.

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