Soldado de la fortuna

El aventurero en el Polo Sur, Simon Murray se enfrenta a un nuevo desafío: convencer a los inversionistas de que la mayor operadora de commodities del mundo puede ser transparente.
William Mellor

Durante los cinco años que pasó en la Legión Extranjera francesa, Simon Murray, actual director de la junta directiva de Glencore International PLC, tuvo que realizar misiones que implicaban desafiar a la muerte. Enviado a rescatar a un grupo de camaradas rodeados por los combatientes argelinos en las montañas del Atlas en 1961, Murray sobrevivió a la emboscada en la que el legionario que estaba a su lado perdió la vida en medio de una lluvia de balas de ametralladora. Luego de otra batalla, Murray recibió órdenes de guardar las cabezas de dos soldados enemigos en su mochila y llevarlas a la base para su identificación, mientras la sangre goteaba de su bolsa.

Cuando abandonó la Legión, en 1965, con el rango de cabo mayor, Murray, nacido en Reino Unido y radicado en Hong Kong, decidió no dejar atrás su espíritu combativo. Ha dirigido el Deustche Bank AG de Asia y ha sido el taipan -en cantonés, ‘el jefe máximo'- del imperio empresarial de Li Ka-shing. A los 63 años, se convirtió en el hombre más viejo en llegar al Polo Sur sin ayuda, luego de una travesía de 58 días durante los cuales perdió 23 kilos. "Simon es uno de los personajes más extraordinarios que he conocido", asegura Chris Patten, director ejecutivo de BBC Trust y el último gobernador colonial de Hong Kong antes de que los británicos cedieran la región administrativa a China en 1997. "Es valiente, extrovertido, divertido y se exige a sí mismo a niveles que lindan con la locura".

Murray, de 71 años, está asumiendo nuevos desafíos. Como director ejecutivo recientemente designado de Glencore, en mayo ayudó a dirigir la oferta pública inicial (OPI) por 10,000 millones de dólares (MMDD) de la mayor empresa de comercialización de commodities en Londres y en Hong Kong; fue la mayor OPI de 2011 hasta mediados de agosto. Y como director de Sino-Forest, una empresa china de plantación de árboles, Murray vio cómo el precio de las acciones de la compañía se desplomaban 89% durante las tres primeras semanas de junio. La caída, de C$18.21 a C$1.99 (forma de clasificar como ‘basura' una acción), se produjo luego de que Carson Block, de la firma de investigaciones Muddy Waters LLC, dijera en un reporte del 2 de junio que Sino-Forest había exagerado el valor de su holding. Sino-Forest negó las acusaciones de Block y encargó una investigación independiente. Al 8 de agosto, sus acciones habían vuelto a subir a C$5.42.

Murray dice que no puede hacer comentarios sobre el reporte que estará listo a fines de este año. "Estoy del lado de los inversionistas", afirma. "Quiero estar totalmente seguro de que no hemos cometido ningún error"

La relación de Murray con Sino-Forest ha intensificado el escrutinio que ya enfrenta como director ejecutivo de Glencore, la empresa suiza con sede en Baar; por este trabajo su sueldo será de 675,000 libras (1.1 millones de dólares) al año.  La OPI inmediatamente impulsó el valor de Glencore;  actualmente, la compañía tiene un valor de mercado de 59 MMDD en el Índice FTSE 100, que da seguimiento a las principales empresas de Reino Unido, si bien el precio de sus acciones cayó 28.2% desde su precio inicial del 8 de agosto.

Glencore fue fundada en 1974 por un inversionista fugitivo, Marc Rich, quien fue acusado de evasión de impuestos en 1983 y de comprar petróleo a Irán violando las sanciones de Estados Unidos al país antes del indulto del presidente Bill Clinton. En 1994, Rich vendió la empresa, entonces llamada Marc Rich &Co., a sus gerentes, quienes le cambiaron el nombre -a Glencore- y la administraron como una sociedad de capital cerrado.

Estos gerentes siguen siendo dueños de 83.6% de la compañía y la han convertido en una empresa tan fuerte que, según su sitio web, tiene a su cargo el transporte por vía marítima de más de la mitad del zinc que se produce en el mundo, de un cuarto del cobre del mundo, y de 3% de todo el petróleo que se comercializa a terceras partes.  La empresa también es propietaria de 34% de Xstrata Plc, la quinta compañía minera más grande del mundo. En 2010, las ganancias de Glencore tuvieron un aumento de 39%, a 3.8 MMDD, e ingresos por 145 MMDD, ya que el precio de los commodities se elevó cerca de 80% en dos años hasta marzo de 2011.

Como resultado de la OPI, cinco de los 500 gerentes de Glencore han pasado a ser multimillonarios: en primer lugar, el CEO de la empresa, Ivan Glasenberg, de 54 años, cuya participación de 15.7% está valuada en aproximadamente 7 MMDD, según datos recabados por Bloomberg.

El trabajo de Murray como director ejecutivo es convencer a los inversionistas como James Bevan de que Glencore puede lograr la transparencia que se espera de las empresas públicas que cotizan en las Bolsas más grandes del mundo. Bevan, que supervisa aproximadamente 6,000 millones de libras como CIO (director de Inversiones) de la empresa CCLA Investment Management, con sede en Londres, explica que no compró acciones en la OPI en parte porque Glencore no tiene el nivel de divulgación de la información de otras empresas como BHP Billiton o de Rio Tinto Group, y porque los gerentes eligieron vender sus acciones cuando el precio de los commodities estaba próximo a su punto más alto y con posibilidades de caer. "No hay coincidencia entre los intereses de los propietarios que controlan la empresa y los de los accionistas públicos", asegura.

Bevan dice que la presencia de Murray como director ejecutivo podría hacer que él cambie de opinión. "Me inspira mucha más confianza", añade Bevan. "Es muy competente y no se deja mandonear"

La designación de Murray no fue un proceso libre de complicaciones. En abril, los medios británicos reportaron que John Browne, ex CEO de BP Plc, ocuparía el cargo de director ejecutivo de Glencore. Cuando el 14 de abril la empresa dio a conocer sus planes de realizar una OPI, todavía no había  revelado el nombre de su nuevo director ejecutivo. Horas después, emitió un comunicado informando del nombramiento de Murray. "Todo fue muy desordenado", comenta Bevan.

Luego aparecieron las denuncias de Muddy Waters sobre Sino-Forest, en cuya junta directiva ha participado Murray desde 1999. Murray dice que él mismo perdió unos 3 o 4 millones de dólares en el valor de acciones sin vender de Sino-Forest y de una empresa que cotiza en la Bolsa de Hong Kong, Greenheart Group, en la cual Sino-Forest  tiene una participación de 64% y que perdió 63% de su valor de mercado del 1 de junio al 8 de agosto.

Si se prueban las acusaciones, Murray se enfrentará a una pérdida más grande: la de su credibilidad como director independiente. "No se ha llegado a un acuerdo aún que ponga fin a la controversia sobre Sino-Forest y quizás todo sea legal en esta empresa", dice David Webb, ex director de la Bolsa de Valores de Hong Kong cuyo sitio Webb-site.com descubre las argucias corporativas. "Pero cuando usted es el director de una compañía, su reputación está siempre en juego".

Puede soportar todo

Además de sus funciones en Glencore, Murray es también director de otras ocho empresas públicas que cotizan en Bolsa, entre ellas, el fabricante de productos de lujo Cie Financiere Richemont, con base en Ginebra, dueños de la marca Cartier, y de Li's Cheung Kong Holdings, el segundo desarrollador de bienes raíces de Hong Kong. Murray también dirige su propia firma de capital privado, General Enterprise Management Services (GEMS), que cuenta entre sus asesores con el ex secretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger.

El empresario seguirá radicando en Hong Kong, pero mantendrá una oficina en Baar. Dice que asistirá a las juntas de Glencore y que todos los días estará en contacto con Glasenberg.

Murray -un hombre delgado de 1.70 metros de altura- sigue escalando el Himalaya y corriendo cinco kilómetros todos los días, y asegura que puede manejar la presión sin problemas. "No me afecta internamente", dice en una entrevista en las oficinas centrales de GEMS en Hong Kong, en el piso 36, con vista al muelle Victoria. Sobre su escritorio, una estatua de un legionario custodia de cerca una copia de la última edición de sus memorias, Legionnaire (Ballantine Books, 2006). Dice que es inmune a las críticas. "Pero me enoja cuando las cosas se vuelven retorcidas", comenta.

Murray asegura que tiene planes de usar esa energía para trabajar junto con Glencore en mejorar la imagen de la empresa. "Creo que la palabra ‘reservado' está mal usada en el caso de las empresas públicas", dice. "Cuando se trata de una empresa privada, usted puede hace lo que quiera con ella. En las públicas no se trata  de comentarios de pasillo, hay que divulgar la información".

Murray precisa que Glasenberg y él conocen sus funciones. "Las funciones de Ivan son dirigir el negocio y las mías son dirigir a la junta directiva, y las funciones de la junta, en gran medida, son cuidar los intereses de los accionistas y de otras partes interesadas", apunta. "Se trata de ejercer el buen gobierno corporativo. Ivan es el tipo de persona que escucha. Nunca ha dirigido una empresa pública y es muy consciente de ello".

Hay ocho directores en la junta de Glencore, entre ellos, el ex CEO de BP Tony Hayward, actualmente titular de la compañía de inversión Vallares Plc, y Leonhard Fischer, CEO de RHJ International, la empresa de inversión con sede en Bruselas que el año pasado adquirió el banco privado británico Kleinwort Benson. Glasenberg no quiso hacer ningún comentario para este artículo.

Otro tema que Murray quiere abordar es el de las relaciones públicas. Glencore es dueña de minas en países en desarrollo, y algunos  grupos de defensa del medio ambiente y de derechos humanos, como Global Witness, han denunciado que la empresa contamina el ambiente, ofrece salarios bajos y no paga los impuestos que debería pagar. En mayo, el Banco Europeo de Inversiones anunció que había bloqueado el acceso a créditos de Glencore por dudas sobre su gobierno corporativo y una disputa sobre el pago de impuestos que mantiene Zambia. El vocero de Glencore, Simon Buerk, asegura que la empresa, que niega cualquier acusación de mala conducta, está dispuesta a someterse a una investigación.

"Hay fondos de pensión que se centran en este tema", dice Murray. "La gente habla de todo lo que saca Glencore, pero también nosotros aportamos. Estamos construyendo hospitales y escuelas".

Una vida difícil

Si bien el pasado de Murray está lejos del de los empleados de Glencore que viven en los países en desarrollo, no tuvo una vida completamente alejada de las dificultades económicas. Después de que su padre abandonara el hogar, Murray pasó algún tiempo en un orfanato inglés. Aunque posteriormente se formó de manera privada, a los 18 años abandonó el sistema escolar. Cuando tenía 20 años, tomó un tren a París y se enroló en la Legión Extranjera, la fuerza de 180 años de existencia constituida principalmente por mercenarios extranjeros que lucharon en las guerras en las colonias francesas y que hoy ostenta una unidad militar de élite.

Inmediatamente, Murray fue enviado a Argelia, a pelear contra las guerrillas del Frente de Liberación Nacional. En su libro, relata condiciones de vida tan duras que algunos reclutas desertaban. Murray siguió en la Legión, pero rechazó la oferta para ingresar a la escuela de oficiales.

En cambio, decidió irse a Asia. "Simon salió de un torbellino de violencia", dice Ken Courtis, ex vicedirector ejecutivo de Goldman Sachs Group para Asia; "gracias a su extraordinaria ambición, energía e instinto, hizo del mundo su escuela".  En 1996, Murray se unió al conglomerado británico con base en Hong Kong Jardine Matheson Holding como pasante y terminó integrando la gerencia senior del grupo.

En 1980, inició su empresa, Davenham Investments. Luego, en 1984, se asoció con Li Ka-shing, quien de la pobreza pasó a adquirir Hutchison Whampoa, convirtiéndose en el primer chino en ser dueño de una importante casa de operaciones en Hong Kong. Li quiso que Murray dirigiera su compañía.

Murray era doblemente único entre los líderes empresariales de Hong Kong: creía en la transparencia y estaba preparado para decir lo que pensaba, dice Stephen Vines, autor de Hong Kong: China's New Colony. "Había sólo tres maneras de llegar a los cargos más altos en el imperio Li Ka-shing", explica Vines. "Ser parte de la familia, ser un adulador o ser Simon Murray".

La independencia de Murray no se limitaba al ámbito empresarial. En 1992, Londres envió al último gobernador colonial, el ex ministro  del gabinete Chris Patten, para dirigir el traspaso de Hong Kong a China cinco años después.

Patten empezó a introducir en el país una forma limitada de democracia. Los representantes del gobierno chino se opusieron tenazmente. La mayoría de los líderes empresariales, entre ellos, Li, apoyaron a Beijing. Murray, con la misma tenacidad, respaldó a Patten y  renunció a su cargo de taipan de Li. En 1994, se incorporó al Deutsche Bank y en 1998, lanzó GEMS.

En su libro East and West (Pan Macmillan, 1998), Patten dice que el Partido Comunista Chino debe haber tenido un amplio archivo sobre Murray. En realidad, en vez de ponerlo en la lista negra luego del traspaso de Hong Kong, los líderes de las empresas chinas más grandes lo acogieron y lo nombraron miembro de la junta asesora del gigante petrolero de ultramar Cnooc y de Huawei Technology, el mayor fabricante de equipos de telefonía de China.

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Cada vez que puede escaparse de las suites corporativas, Murray sigue con su vida de aventurero. En 2000, tres años antes de su caminata al Polo Sur, Murray finalizó la Marathon des Sables, una carrera a pie de seis días que abarca 243 kilómetros a través del desierto del Sahara.

"Un eslogan de la Legión Francesa es ‘Marchar o morir', y ésa es una de las características permanentes de la vida de Simon, tanto en sus negocios como en sus aventuras", dice Daniel Mudd, ex oficial de la Marina de Estados Unidos que actualmente supervisa 43,000 millones de dólares como CEO de Fortress Investment Group LLC, con sede en Nueva York. A juzgar por los antecedentes de Murray, no parece fácil desviarlo de sus metas.

LAS OPI MÁS GRANDES DEL MUNDO
Del 8/8/06 al 8/8/11.
Lugar Miles de mdd Institución Fecha de colocación Bolsa de Valores
1 22.12 Banco Agrícola de China 6/7/10 Hong Kong, Shanghai
2 21.96 Banco Comercial e Industrial de China 27/10/06 Hong Kong
3 20.50 AIA Group 29/10/10 Hong Kong
4 19.65 Visa 18/3/08 Nueva York
5 18.14 General Motors 18/11/10 Nueva York
6 11.16 Dai-ichi Life Insurance 1/4/10 Tokio
7 10.17 Glencore International 19/5/11 Londres, Hong Kong
FUENTE: Bloomberg.
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