Bienvenidos a México

La debacle de economías sólidas como la europea o la estadounidense pone al país entre los favoritos de los emprendedores extranjeros.
1079 picf018a  (Foto: Ramón Sánchez Belmont)
Gabriela Gutiérrez

Es el último miércoles de septiembre. El lugar está a reventar y resaltan los diferentes acentos de gente hablando en inglés, francés y español. Se trata de una reunión de Mexpat, una organización sin fines de lucro que busca orientar y apoyar a extranjeros con residencia en México, en el proceso de adaptación cultural y social, pero, sobre todo, un punto de encuentro para hallar socios de negocios.

Aun a pesar del ambiente de inseguridad y violencia que vive México, miles de extranjeros migran para emprender negocios, explorar nuevos nichos y abrir mercados prácticamente inexistentes en el territorio.

"En lugares como Europa o Estados Unidos, ya todo está hecho. En cambio en México todo está por hacerse. Hay mucho lugar para el desarrollo", dice Alfred Vanderpol, un parisino que reside en el país desde hace casi cinco años y que es asesor en inversiones.

Aunque México es catalogado como una nación expulsora de migrantes (cerca de 500,000 mexicanos intentan cruzar cada año a Estados Unidos), así como de paso para centro y sudamericanos, también es un destino para los extranjeros que quieren hacer negocio.

México es un lugar de oportunidades para los 961,121 extranjeros que, según el INEGI, viven en el país, cerca de 1% de la población total, y que han arribado sobre todo en los últimos tres años en que las economías tradicionalmente sólidas, como la estadounidense o la europea, sufrieron una recesión de la que no han podido reponerse.

El crecimiento en la población de inmigrantes e inmigrados reportada ante el Instituto Nacional de Migración (INM), se duplicó de 2007 a 2008 a raíz de la debacle financiera, y para 2010 ya era tres veces mayor. Sólo entre 2008  y 2010, la concesión de formas migratorias creció 54%.Pero la estancia de la mayoría de estos extranjeros en México es irregular, pues sólo tres de cada 10 tienen una forma migratoria.

Todos los "nacidos en otro país" que viven en México, con o sin documentos, se duplicaron de 2000 a 2010, según el INEGI, y han mantenido un crecimiento constante desde 1921, año del primer registro, en el que había poco más de 100,000 habitantes extranjeros. Casi un siglo después hay nueve veces más.

El atractivo

Los extranjeros ven en México una posición geográfica privilegiada; mercados vírgenes sobre todo el sector servicios; mano de obra capacitada y a bajo costo; e impuestos bajos de 30% sobre las ganancias, mientras que en Francia se gravan 70% o en Estados Unidos, 50%. Además tiene una amplia gama de actividades sociales, oferta cultural y buen clima.

 "Los que quieren irse a los países desarrollados, como Francia, son los que buscan la seguridad social, es decir, que el gobierno los mantenga. Para la gente que quiere hacer negocios, países como México son la mejor opción", dice Vanderpol, quien arrancó su negocio con una inversión de 300,000 pesos.

De los extranjeros registrados por el INM, 54% ingresaron como rentistas, es decir, que viven de recursos traídos del extranjero, aunque podrán trabajar como profesores, científicos, investigadores o técnicos, cuando se estime que estas actividades son benéficas para el país. También vienen científicos, trabajadores, inversionistas, inmigrados y estudiantes.

La Organización Internacional de Migración (OIM) califica a México como un país de "puertas abiertas" en su informe de 2010, en el que expone que en los últimos 15 años ha consolidado su posición como país de origen, de tránsito y de destino de migrantes, en el contexto de una mayor integración regional y en la globalización.

Durante ese periodo, el aumento de la movilidad internacional pudo constatarse por la duplicación del número de turistas, personas de negocios y otros visitantes que ingresaron a México, y que actualmente superan los 21 millones de personas por año.

México es el tercer país latinoamericano que más migrantes atrae después de Venezuela y Argentina, que ocupan los primeros puestos, pues recibieron a cuatro millones de colombianos que migraron debido a la guerrilla.

Gringos ilegales

La mayor parte de los extranjeros en México son estadounidenses. De acuerdo con el INEGI, 77% de la población extranjera proviene de Estados Unidos, es decir, 738,103 personas. Sin embargo, en 2009, el INM sólo tenía registrados a 56,996 estadounidenses, lo que indica que ocho de cada 10 de ellos viven de manera ilegal en el territorio nacional.

Según Héctor Alday, abogado especializado en trámites migratorios, 60% de los extranjeros en México llevan a cabo una actividad económica sin contar con los permisos adecuados. "La gran mayoría de extranjeros en muchas ocasiones trabajan sin el permiso correspondiente. Y en el caso de los estadounidenses, en muy pocas ocasiones la autoridad les exige que comprueben su calidad migratoria, a diferencia de un guatemalteco o un chino", explica.

Robyn LaMont, originaria de Arizona, es de las pocas estadounidenses afincadas en México cuya estancia está debidamente documentada ante el INM. Llegó a la Ciudad de México hace año y medio, tras dejar su trabajo en la agencia de mercadotecnia McNurry en Phoenix y abrió una consultora que ayuda a las empresas a implementar programas de salud para sus empleados, con el fin de aumentar la productividad y reducir el ausentismo.

"En EU ésta ya es una industria madura, con más de 30 años de historia. En México es prácticamente inexistente. Aquí soy un pez grande. En EU soy un pez más, que tiene que competir con los grandes", explica.

Una vez instalada tramitó su FM3 y va por la FM2: "No tengo planes de irme", dice LaMont. La forma FM3 (para no inmigrante) se le otorga a visitantes que pueden tener o no actividades lucrativas en México. Le sigue la FM2 (para inmigrantes), que suele tramitarse después de cuatro años de contar con la FM3, y es recomendable para extranjeros que buscan la naturalización e inversionistas grandes.

Plus Point Wellness, su empresa, comienza a dar frutos incorporando a su cartera de clientes a firmas tan exclusivas como la joyería Tiffany.

LaMont también asesora al Consejo Empresarial de Salud y Bienestar, como gerente de Relaciones Estratégicas, en donde participa con empresas como Procter & Gamble, American Express y Aon Hewitt, entre otros 66 socios. Aunque trabaja sola, consume los servicios de unos 12 proveedores mexicanos y recuperó su inversión inicial de 10,000 dólares en menos de 18 meses.

Una pequeña Babel

Mientras que en el Distrito Federal el número de migrantes que regularizaron su estancia decreció 1.5% en la última década, en estados como Baja California, Jalisco y Quintana Roo se vive un boom.

En ese periodo, cada una de estas entidades pasó de tener cero extranjeros regularizados a 3,701; 5,492 y 4,814 inmigrantes, respectivamente. En esos años, Nuevo León pasó de cero a 3,619 inmigrantes, aunque la inseguridad podría haber frenado este crecimiento en el último año.

Esta diversificación responde a dos factores: los jubilados y la industrialización de otras zonas. Cerca de 10% del total de extranjeros en México son jubilados, mayores de 65 años, debido a que encuentran una mejor relación entre calidad y costo de vida que en sus países de origen, sobre todo quienes tienen sus ahorros y fondos de retiro en dólares y euros.

"Un jubilado que tiene sus ahorros en dólares puede comprar al menos una casa en México y vivir desahogadamente, sin preocupaciones", declara John Gardner, un canadiense que es asesor de seguros e inversiones en México desde hace 17 años.

En la contraparte, 57% de los extranjeros que el INEGI estima que residen en México son niños menores de 14 años de edad. Pero si no se considera a la población estadounidense en este cálculo, entonces resulta que sólo 10% de los extranjeros se encuentran en este rango de edad y 79% está en edad productiva.

En cuanto a la composición por sexo, el promedio se encuentra muy parejo: 103 hombres por cada 100 mujeres, tal es el caso de los estadounidenses. Sin embargo, analizándolo por nacionalidad, hay dos italianos varones por cada italiana, mientras que hay 25% más colombianas o brasileñas mujeres que sus connacionales masculinos.

Así, con una economía en crecimiento de 3.5% para este año, según el Banco Mundial, y a diferencia de la recesión que se vive en el escenario financiero internacional, México adquiere cada vez más el rostro de país destino para las migraciones, y no sólo como expulsor o de paso.

Ya se aproxima la gran reunión trimestral de Mexpat. Será el último miércoles de noviembre. La escena ya es común: los extranjeros asistentes, sobre todo los primerizos, llegan preguntando por LaMont, la coorganizadora y alma de la fiesta, y comienzan las charlas y los tratos. A la última reunión acudieron unas 300 personas y cada vez esperan más. Como diría LaMont: "Everyone is invited".

LOS 10 FANÁTICOS DE MÉXICO
Los estadounidenses son los que más migran a México para vivir y hacer negocios. Le siguen los guatemaltecos y los españoles.*
# Origen % # Origen %
1 EU 76.80 6 Cuba 1.26
2 Guatemala 3.68 7 Honduras 1.14
3 España 1.96 8 Venezulea 1.05
4 Colombia 1.45 9 El Salvador 0.84
5 Argentina 1.43 10 Canadá 0.83
*Al menos 10 países más atraen el 9.57% restante.
FUENTE: Instituto Nacional de Migración.
ROBYN LAMONT
Estadounidense, 36 años, 18 meses en México
Fundó una empresa de salud y bienestar para elevar la productividad de los empleados y reducir el ausentismo por enfermedades en las empresas.
En Estados Unidos, este mercado ya está siendo explotado por varios competidores, pero LaMont descubrió que en México es prácticamente una industria nueva en donde sólo 42% de las empresas con más de 250 empleados cuenta con un programa de salud para su personal.
“Cuestiones elementales, desde asegurar que la dieta de los comedores esté balanceada. Hacer pausas a mediodía para tener actividad física. O, en el caso de ejecutivos, cuyo nivel de estrés es muy alto, masajes en sus oficinas o en spas”, explica la estadounidense.
En México, de acuerdo con el Consejo de Bienestar en el Trabajo, 65% de las empresas que cuentan con un plan de salud en el trabajo son compañías de más de 500 empleados. Ahí está el mercado de LaMont, pues las pyme no tienen suficiente presupuesto para invertir en este tipo de servicios, asegura.
De acuerdo con estudios del consejo, la inversión en la salud de los empleados tiene un retorno de 3.27 dólares por dólar. Con programas como los que crea e implementa LaMont, el ausentismo se logra erradicar en 28%.
Bajo estas premisas, LaMont considera que el nicho de bienestar en el mundo corporativo tiene un alto potencial para ser explotado, pues no existen competidores predominantes, sólo algunos consultores en salud laboral. En México ya ha puesto en marcha sus conocimientos con empresas como Tiffany, el Tec de Monterrey y el Consejo Empresarial de Salud y Bienestar.
JOHN GARDNER
Canadiense, 42 años, 17 años en México
Emigró a México hace 17 años, primero trabajó para la aseguradora Mapfre y ahora es dueño de una consultora de seguros e inversiones: GPC Financial.
Para Gardner, México ofrece grandes ventajas. Por un lado, la inversión inicial de un negocio suele ser menos de la mitad de la que se requiere en países desarrollados. Asimismo, la normatividad no es tan estricta, aunque advierte, esto es “un arma de doble filo”, pues por una parte puede ser más ágil, pero, por la otra, no hay la certidumbre de estar protegido ante cualquier eventualidad.
Un aspecto negativo, a decir de Gardner, es la tramitología. Señala que le tomó ocho meses abrir su empresa desde obtener la autorización de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) y el registro público de comercio hasta registrar la inversión ante la Secretaría de Economía por los recursos de procedencia extranjera. “México genera compromiso. Ánimos de creer que todavía se puede hacer mucho para que este país mejore”, dice Gardner.
Gardner recuperó su inversión en seis meses. Su empresa, ubicada en la zona de Polanco, genera siete empleos directos y 30 indirectos a agentes de seguros. Su vida está en México. Llegó solo a los 25 años, y ya no regresó a Canadá. Aquí conoció a su esposa y formó una familia.
Gardner es uno de los cofundadores de Mexpat, una organización que busca ser contacto de relaciones sociales y de negocios para extranjeros en México. El último miércoles de mes, este organismo reúne a unos 100 extranjeros y en la reunión trimestral llegan a ir hasta 300 personas. Tanto Gardner como LaMont y Vanderpol forman parte de esta pequeña comunidad de expatriados.
ALFRED VANDERPOL,
Francés, 33 años, 5 años en México
Este parisino llegó a Monterrey hace casi cinco años, y desde hace año y medio radica en la Ciudad de México.
Como asesor de inversiones, Vanderpol recomienda a sus clientes (en su mayoría extranjeros) en qué proyectos, industriales o mobiliarios, deben invertir. Los montos de inversión son variables y depende del input que el socio mexicano quiera recibir, pues hay quienes desean un préstamo para materia prima, maquinaria, un pedido específico, o bien, para implementar desarrollos de mayor tamaño.
“Cerca de 80% de mi tiempo lo destino a analizar si un proyecto es viable o no. Ofrezco a empresas mexicanas que requieren apoyo para crecer inversionistas capitalistas, y a estos últimos les doy mejores rendimientos que los que ofrecen economías como las europeas o la estadounidense que, al no estar creciendo, no ofrecen mayores oportunidades de rentabilidad”, dice.
A través de Alveia, su empresa, Vanderpol recibe entre 2 y 3% de la inversión total, lo cual es destinado básicamente al costo de operación. Así como hasta 10% por tasa de éxito sobre las utilidades del retorno de la inversión.
“Los amigos de Francia que han venido a visitarme están sorprendidos. Todos quieren venirse a México. En París es imposible llevar la vida que se tiene en México, para gente como yo o mis conocidos, adquirir un departamento es muy costoso. También es mejor la vida social, salir a un restaurante o a tomar un trago. Yo tengo un mejor estilo de vida aquí que el que podría tener en París”, explica Varderpol.
La inseguridad no le preocupa. Incluso, asegura, se siente más tranquilo en Polanco –zona donde vive– que en muchos barrios de la capital francesa.
AHÍ VIENEN LOS CHINOS
Los estadounidenses, los guatemaltecos y los españoles son los que más migran a México, pero hay una oleada de migrantes que toma fuerza: la china.
“Están internándose al territorio. Ha venido en aumento y no dudo que siga aumentando más que cualquier otra nacionalidad”, dice el abogado Héctor Alday Cabrera.
Las cifras del INEGI coinciden. Mientras que en 2000 se contabilizaban en México 1,754 chinos, para 2010 ya eran 6,655.
A diferencia de los estadounidenses, los chinos buscan regularizar su situación migratoria en el país, pues entre 2009 y 2010, 6,281 solicitaron alguna forma migratoria, según cifras del INM. Es decir, sólo menos de 6% no están regularizados.
Esto podría deberse a que llegan a una red social o familiar ya integrada, por lo que reciben mayor orientación, apunta Alday.
Para el abogado, cuya cartera de clientes se ha incrementado gracias a los asiáticos, su principal nicho productivo es el comercio, por lo que la zona centro del país es su predilecta.
Otras nacionalidades que tuvieron un incremento importante en el mismo año son los venezolanos, los hondureños y los surcoreanos.
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