Evita la quiebra

En una crisis, las empresas tienen que reforzar la velocidad de respuesta. Aprende a actuar con sentido de urgencia en todos los aspectos de la vida corporativa.
CFO

Hoy en día, las empresas están tratando de navegar en medio de aguas turbulentas y muchas no pueden mantenerse en curso. Entre 2006 y 2010, más de 208,000 firmas han presentado su petición de quiebra, según el Instituto Estadounidense de Quiebras (American Bankruptcy Institute). En este periodo se triplicó la tasa anual de quiebras y no se vislumbra un fin para esta tendencia. Además no incluye las empresas que han dejado de existir a través de procedimientos no concursales o a las que siguen funcionando con dificultad en medio de una crisis financiera más o menos profunda.

El análisis detallado de las empresas de mercado medio en problemas demostraría que muchas de estas organizaciones podrían haberse evitado grandes pérdidas, y a menudo la desaparición del negocio mismo, siguiendo una serie de principios de negocios que, en apariencia, son elementales. Es sorprendente la cantidad de CEO que no siguen agresivamente estos siete principios propuestos por Chuck Benjamin, presidente de Benjamin Capital Advisors (con 23 años de experiencia). Al ignorarlos, la dirección de una compañía pone en riesgo la supervivencia misma del negocio.

1. Siempre mantén actualizado tu plan de negocio y comprométete profundamente a llevarlo a cabo.

Para el gobierno corporativo y el éxito de una empresa bien dirigida, es crítico contar con un plan de negocio. Una planeación adecuada incluye un plan de ventas y de mercadotecnia, uno operativo, de presupuesto para el gasto de capital, y de proyecciones de flujo de caja. Se trata de un mapa de ruta que debería guiar todos los aspectos de la asignación de presupuesto, de ventas, de operaciones y de finanzas. Es la herramienta primaria que apoya las decisiones ejecutivas para mantener el equilibrio entre los gastos y los ingresos. Ciertamente, cuando los mercados cambian para mejor o para peor, es crítico adaptar el plan de negocio de manera apropiada.

2. Siempre, como mínimo, hay que lograr el equilibrio del flujo de efectivo.

La planificación y la ejecución equilibrada de los flujos de entrada y de salida de efectivo es esencial para el éxito y la protección de una empresa bien dirigida. Cuando se deterioran las condiciones financieras, como tiende a suceder en estos tiempos económicos tan impredecibles, los directores deben controlar que se administren y se ajusten constantemente las asignaciones de efectivo. En este clima tan desafiante pueden presentarse cambios significativos en las ventas de un mes a otro, lo cual puede distorsionar severamente el flujo de caja.

3. Siempre sé meticulosamente exacto, proactivo y puntual en la revisión de los resultados finales.

Aunque sea el director financiero quien lleva las cuentas, es básico que el CEO también haga una revisión de los reportes para identificar cualquier error antes de una presentación con terceros.

4. Al equiparar los ingresos y los gastos, siempre ignora las ‘vacas sagradas", los aspectos de tu empresa que piensas que no pueden modificarse.

"Siempre lo hemos hecho así" es una frase inaceptable cuando se debe mejorar el desempeño. La diferencia entre el éxito y el fracaso está determinada por la maximización de las eficiencias corporativas; por la gestión de gastos, de los niveles de inventario, y de gastos de capital; y por la toma de las duras decisiones cotidianas. Debes estar decidido a evitar los juicios basados en lealtades históricas a personas, procesos, productos y métodos, o a "hacer negocios como siempre".

5. Siempre sé transparente, oportuno y preciso en tus reportes.

La elaboración de reportes no es una ciencia exacta, y a menudo está sujeta a distintas interpretaciones. Al presentarlos ante los acreedores, especialmente aquellos en posiciones senior, debería ser abordado con extremo cuidado. El CEO junto con el CFO necesitan enfatizar la transparencia y la puntualidad. Muchas veces, se demoran los reportes o se depuran los aspectos negativos del mismo para evitar la difusión de malas noticias, este enfoque es contraproducente.

6. Siempre sé honesto con tu situación.

Mientras más rápido te enfrentes a la realidad de una condición exigente, la solución surgirá más rápidamente y será mejor. Si tú engañas a las personas a tu alrededor y a ti mismo, son mucho mayores las posibilidades de fracaso. Aunque resulte doloroso, al reconocer y abordar los temas de manera directa, invariablemente se logran mejores resultados.

7. Siempre está abierto al asesoramiento de profesionales independientes al enfrentar circunstancias desafiantes.

Durante esta era de cambios económicos tan acelerados, los ejecutivos de todos los niveles están intentando dar seguimiento y comprender los factores cada vez más complejos que afectan las finanzas corporativas, los mercados y al personal, y prácticamente todos los aspectos de la gestión. Cuando se está en problemas, generalmente la reacción más natural es buscar ayuda. A veces es crucial para la supervivencia de una empresa buscar el asesoramiento de ‘especialistas' expertos y reconocidos.

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