Telefónica en recarga

La firma española quiere mantener cautiva a su clientela ante las nuevas ofertas de Nextel, la llegada de Virgin Mobile y el posible resurgimiento de Iusacell.
Leonardo Peralta

Desde que Telefónica desembarcó en México, hace  12 años, todas las llamadas o mensajes de texto enviados por sus usuarios pasaban por dos instalaciones en los extremos norte y sur de la Ciudad de México, pero ahora pasarán por un nuevo centro de datos conocido como Edificio Tecnológico de Telefónica México, ubicado en Ixtlahuaca, un poblado cerca de Toluca.

El inmueble es el cerebro de la estrategia de la firma española para retener la quinta parte del mercado mexicano de telefonía móvil. Consentirá a sus más de 20 millones de usuarios con servicios de valor agregado, como internet de prepago, relanzado en junio de 2011, y más planes de servicios mixtos.

Telefónica México ya no sólo corre el riesgo de que su clientela sea seducida por Telcel, su máximo competidor, sino por una ola de nuevas ofertas. Este año, Nextel incursionará en el mercado masivo, Virgin Mobile llegará a México, y Iusacell podría resurgir. Aunque el pasado 1 de febrero la Comisión Federal de Competencia (CFC) anunció que no autorizaría la compra de 50% de la empresa de Ricardo Salinas Pliego por parte de Televisa, pedirán la revisión del caso.

La fórmula de internet y prepago le ha funcionado a la española. Cerca de 90% de su clientela es de prepago y 38% del consumo de sus usuarios viene ya de la transmisión de datos, según la consultora The CiU. El nuevo centro de datos está listo para soportar el aumento del tráfico de información.

Pequeño pero clave

Al 30 de septiembre de 2011, la filial mexicana de Telefónica había ingresado 1,148 millones de euros, una cifra nada despreciable pero que palidece ante el tamaño de la operación brasileña. Ahí, la empresa tiene más de 82 millones de usuarios y en el mismo periodo generó ingresos ocho veces superiores.

Telefónica es la compañía de telecomunicaciones móviles más joven en el mercado mexicano. Llegó en 2000 con la compra de operadores pequeños, como Norcel, Cedetel y Movitel. Pero, a diferencia de Nextel, especializada en sistemas de comunicación móvil empresarial, o Iusacell, dedicado a servir al mercado de alto consumo, Telefónica tuvo una oferta para todos los segmentos, desde el consumidor individual hasta la conexión de datos móviles a compañías, dice Ernesto Piedras, director de The CiU.

Telefónica se aferra a su quinta parte del mercado porque no puede crecer fuera de los servicios móviles. A diferencia de otros países latinos donde opera, como Perú, Brasil y Colombia, en México no tiene permitido ofrecer servicios fijos, como televisión de paga e internet de banda ancha. "La oferta fija agrega valor al portafolio móvil y solidifica el crecimiento de la empresa", dice Keval Khiroya, analista de Deutsche Bank, pero para la española es una puerta cerrada por ley.

El artículo séptimo de la Ley de Inversión Extranjera pone un límite de hasta 49% para la participación de empresas extranjeras en concesionarias de servicios de telecomunicaciones fijas, aunque esa misma ley permite una participación mayor en concesionarias de telefonía celular, con aprobación. En México, la española tiene 100% de las acciones de la filial local.

Telefónica ha aprovechado el rubro de la ley que está a su favor. En febrero de 2007, Francisco Gil Díaz, ex secretario de Hacienda, tomó las riendas de la empresa en México. En poco más de cuatro años creció 34% su base de usuarios, mientras que Telcel incrementó su clientela 24.5%, aunque tiene más del triple de usuarios.

Los rivales del negocio de Telefónica en México van más allá de Telcel. Su desempeño se compara cada vez más con las otras filiales latinas. "Las inversiones de Telefónica han sido agresivas, pero México está detrás de Argentina y Venezuela, algo crítico ahora que el crecimiento de Telefónica está en Latinoamérica", señala Khiroya, de Deutsche Bank.

Según su último reporte trimestral, 46 de cada 100 euros que le entran a Telefónica a nivel mundial provienen de Latinoamérica, y de ellos, apenas 2.5 vienen de México, pero estar en el país es estratégico.

La telefonía móvil en México aún tiene espacio para crecer. En septiembre de 2011 habían 85 suscripciones de telefonía móvil por cada 100 habitantes, según The CiU, mientras que los países miembros de la OCDE tienen más de 120 suscripciones por cada 100 habitantes. Además, siendo México la sede de América Móvil, la empresa con la que compite Telefónica en toda la región, la española puede mirar de primera mano las estrategias que luego enfrentará en otros países.

Centro neurálgico

La falta de garantía en el suministro eléctrico que entonces proporcionaba la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, detonó la creación del nuevo centro de datos de Telefónica.

En 2008 comenzaron a evaluar si podían alejarse del DF y obtener energía eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Eligieron Ixtlahuaca porque ofrecía cercanía al DF, y tenía las condiciones de seguridad sismológica y climática que necesitaban, dice Octavio Cuevas, gerente de Ingeniería de Infraestructura en Telefónica México.

El centro se levantó con una inversión de más de 30 millones de dólares (MDD) y la ejecución estuvo a cargo de Nokia Siemens Networks. La conexión con uno de los anillos nacionales de fibra óptica de Telefónica le provee de una capacidad de datos de hasta 10 gigabits por segundo (Gbps), unas 20,000 veces superior a la conexión de banda ancha promedio en México, que es de cinco megabits por segundo.

El área de investigación y desarrollo de Telefónica está creando un portafolio de soluciones para sacarle jugo al centro de datos con el que podrá dar más servicios a sus usuarios. Por ejemplo, contenidos de Sony Pictures a través de todas sus plataformas (celulares y tablets) en toda la región.

Además de soportar a los usuarios de internet móvil, el centro podrá almacenar contenidos audiovisuales, sistemas de pago móvil, salud remota, control de activos a distancia, verificación de identidad y almacenamiento del contenido de los usuarios.

"Para una empresa de telecomunicaciones, un centro de datos es una instalación imprescindible, ya que desde allí se pueden lo mismo almacenar datos que realizar operaciones de cómputo para dar todo tipo de servicios", dice Sergio Saidman, director de Proyectos en ServNet, proveedor de internet y servicios remotos de datos en el DF.

Para mejorar su infraestructura, Telefónica también desinvirtió. El 12 de diciembre pasado, American Tower Corporation, una empresa especializada en la instalación y el mantenimiento de torres de radiocomunicación, anunció la compra de 2,500 torres de transmisión pertenecientes a Telefónica, por 500 MDD. "Telefónica prefirió que un especialista se encargue de las antenas para centrarse en temas relacionados con el servicio y nuevos productos", dice Piedras, de The CiU.

Fibra de negocios

Además del centro de datos, Telefónica México trabaja en otra instalación: la red de fibra óptica de casi 19,500 kilómetros, licitada por la CFE en junio de 2010, y que ganó un consorcio formado por Televisa, Megacable y Telefónica. "La adquisición de una red nacional de fibra óptica les permite disminuir costos en el tránsito interurbano, especialmente en zonas como el sureste donde sólo había un oferente de este tipo de redes (Telmex)", dice Ignacio Cepeda, fundador de la consultora Asercom.

A más de un año y medio de la adquisición, Telefónica se ha tomado su tiempo para activar la red. Al cierre de este reportaje, aún no entraba en funcionamiento. La construcción de las decenas de puntos de enlace entre la red de CFE y la red de Telefónica es una labor compleja. Las instalaciones eléctricas de la CFE necesitan adecuaciones técnicas y a veces tienen que adquirir terrenos adyacentes para construir la caseta donde se hará la conexión, advierte Cepeda.

Cuando inicien las operaciones de la red de fibra de Telefónica en los próximos meses, su capacidad de transmisión de datos aumentará considerablemente para ofrecer todo tipo de servicios digitales. La fibra tiene una capacidad básica de 10 Gbps, pero se puede incrementar hasta 40 Gbps e, incluso, a más de 320 Gbps en los años por venir.

Nueva administración

En un desayuno celebrado el 8 de diciembre de 2011, Telefónica México presentó su estrategia para 2012 y al encargado de ejecutarla: Juan Abellán, su nuevo director general, quien dirigió la empresa en Venezuela, donde la hizo crecer pese al entorno poco favorable para la inversión extranjera en ese país.

"Gil Díaz liderará la estrategia y el tema regulatorio, y Abellán llevará el área comercial", dice Piedras, de The CiU.

Para Telefónica México, el área regulatoria es fundamental, pues a través de ella ha defendido las frecuencias de espectro radioeléctrico obtenidas en años anteriores, ha mantenido su postura contra de la disminución en las tarifas de interconexión y ha promovido la remoción de los candados que impiden la inversión plena en telecomunicaciones fijas.

La estrategia comercial de Telefónica incluye la promoción de planes que combinan  prepago y pospago para modificar su cartera de clientes, pues nueve de cada 10 de sus suscriptores son de prepago, y aumentar su ingreso mensual por usuario (ARPU), que es el más bajo de la industria: 89 pesos contra 154 pesos de Telcel y 565 pesos de Nextel.

En los planes de Telefónica también está ofrecer servicios en la red 4G, la de más velocidad, así como conectividad máquina a máquina que sumados al de internet de prepago, aumentaría el consumo mensual de los usuarios de Telefónica.

La española también está explorando negocios con otros operadores de telecomunicaciones. A mediados de octubre, Megacable lanzó Megacel, un servicio de telefonía móvil que correrá por la red de Telefónica. "Incluso no es descabellado que use su red para prestar servicio a otras empresas, quizá pequeñas redes de TV por cable", dice Cepeda, de Asercom.

Además de la tecnología y las nuevas tácticas comerciales, su estrategia incorpora la inversión en proyectos de tecnología creados en México. Desde mediados de 2011, en el segundo piso del corporativo de Telefónica, el emprendedor Marcus Dantus coordina 10 proyectos de tecnología bajo un modelo llamado Wayra. "Los apoyamos con un financiamiento de entre 50,000 y 70,000 dólares, apoyo técnico y mentorías a cambio de una porción de hasta 15% de la empresa y un derecho preferente para adquirir sus innovaciones", explica Dantus.

Peleando a la contra

El reto de Telefónica México está en invertir grandes cantidades de dinero para sostener su desarrollo. Entre enero y septiembre de 2011, gastó más de 3,400 millones de pesos en desplegar su red móvil y sacarle jugo al espectro radioeléctrico que ganó en 2010 y con lo que está cubriendo deficiencias de velocidad en el centro del país.

Pero Telcel sigue al acecho de los clientes de la española. Pese a los embates regulatorios que vivió la empresa de Carlos Slim en 2011, sigue siendo el líder indiscutible en el mercado, y no son la única competencia en el horizonte: Virgin Mobile llega este año y Nextel, que se había enfocado en los clientes corporativos, ofrecerá servicios de manera masiva. En Telefónica saben que tienen poco tiempo para amarrar a sus clientes. La recarga apenas empieza.

UN CEREBRO NUEVO
El centro de datos es la instalación más importante de cualquier empresa tecnológica, y Telefónica estrena el suyo en Ixtlahuaca.
ELECTRICIDAD Y DATOS
● Para nutrir de energía eléctrica el edificio de Telefónica (que requiere hasta 2,000 kilowatts), cuenta con sistemas de suministro de energía que están listos para operar si otro sistema deja de funcionar, tales como una línea de alta tensión, sistemas de baterías y generadores diésel de electricidad.
● Para darle total conectividad al edificio, se extendió una línea de 3.5 kilómetros de fibra óptica hacia la red principal de Telefónica.
SEGURIDAD
● Tres equipos de aire acondicionado de 200 toneladas mantienen el ambiente de las salas a una temperatura permanente de 21 ºC.
● Para evitar incendios, hay sensores que miden la temperatura y detectan humo.
● Tiene varios sistemas de control de incendios: aspersores de extinguidor e inyectores de gases que apagan el fuego.
● El acceso a cada sala está controlado por puertas automáticas con sistemas de identificación para sólo permitir el paso de personal autorizado.
CONSTRUCCIÓN
● Tiene paredes de concreto a prueba de sismos.
● Cada sala está forrada con materiales que evitan la propagación del fuego.
● El piso de cada sala es falso y debajo pasan cables de electricidad, conexiones a la red y tubos de ventilación.
● El sótano puede mantener secos los cables en inundaciones que alcancen 2.5 metros.
● Dentro de armarios llamados racks, se colocan los servidores.
FUENTES: Telefónica y Sergio Saidman, director de Proyectos para el proveedor de internet y servicios de cómputo remoto ServNet.
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