Hágalo usted mismo

Cuando una idea es poderosa, es seguro que terminará por instalarse en nuestro pensamiento.
Ricardo Saldívar Escajadillo / Presidente y director general de The Home Depot México

Hace más de 30 años que The Home Depot ideó el concepto "Hágalo usted mismo" , y con él se inauguró una cultura de la preparación, conocimiento y refinamiento en los trabajos del hogar, el jardín y las pequeñas empresas. Y lo increíble es que se obtuvo la enorme ventaja de aprender algo nuevo durante esta labor.

Ahora, esta cultura muestra resultados tangibles y visibles con el crecimiento y la expansión de establecimientos donde se centraliza la adquisición de herramienta y material para llevar a cabo trabajos y conceptos que van desde las necesidades muy básicas hasta las más complejas y elaboradas. Donde es posible capacitarse en lo que se pretende llevar a cabo, se puede, si se necesita, pedir apoyo y acudir a la opinión de especialistas que nos orientarán para realizar los trabajos uno mismo sin percances y con algo más que la satisfacción de haber hecho algo por nosotros mismos.

El surgimiento de una herramienta menos costosa, tecnológicamente superior y más manejable por los operadores, acerca a las manos de la gente los medios para llevar a cabo sus ideas, materializarlas, crear, construir, todos términos positivos y de valor intrínseco que son posibles el día de hoy gracias a un concepto simple:  "Hágalo usted mismo".

Conocer el mercado para servirle mejor

Recuerdo que tras incorporarme a The Home Depot en 2001, fue como comencé a introducirme yo mismo dentro del "Hágalo usted mismo". En México estamos acostumbrados a que terceros realicen las labores que no nos gustan, y como la mano de obra es muy accesible, la gente prefiere pagar por un trabajo de mejora que realizarlo por su cuenta sin la necesidad de recurrir a profesionales. Así que esto ha sido un desafío, una de nuestras metas: fomentar la cultura del "Do it yourself".

Cuando The Home Depot llegó a México teníamos el reto de repetir el modelo de negocio que ha tenido mucho éxito en Estados Unidos, pero decidimos moderar un poco el concepto en tanto el mercado mexicano se familiarizaba, y poco a poco se fueron detectando las necesidades del consumidor, mismas que requerían atención, no sólo con la proveeduría de mercancías, sino de productos innovadores que animaran a las personas a realizar proyectos por su propia cuenta.

Aquí el producto juega un papel importante: tenemos que acercar al consumidor artículos que sean facilitadores de sus proyectos, fáciles de usar o instalar, que se complementen con otros productos, y así contar con todo lo necesario para materializar un proyecto.

Es sabido que el abastecimiento de muchos artículos en México ya existía, pero en muchos aspectos ha habido una transformación relevante en términos de cómo esa proveeduría se ha convertido no únicamente en un arte de manufacturar o de hacer, sino que obedece a toda la intencionalidad de facilitarle al consumidor la realización de sus proyectos.

El concepto de "Hágalo usted mismo" en México, sin duda, no tiene el mismo nivel de consolidación que en Estados Unidos. Hay mucho por avanzar, pero la realidad es que una década después de que The Home Depot llegó al país, cada vez más personas apuestan a realizar las mejoras en su hogar por cuenta propia.

En nuestro país, quien más construye es la gente dedicada a la autoconstrucción, los que prescinden de una constructora o de un contratista, ingeniero o arquitecto para hacer sus propios proyectos, y esto favorece que más personas realicen mejoras en sus hogares.

Se percibe que durante los próximos años esa tendencia deberá tener una penetración cada vez mayor en distintos niveles socioeconómicos de la población. El gran reto del consumidor del "Hágalo usted mismo" es que se anime a hacer un proyecto una primera vez, porque después de vencer esa resistencia de incursionar, el constructor mexicano sentirá mayor confianza en sí mismo y reincidirá, de manera recurrente, en otro tipo de proyectos más adelante.

Inspirar para actuar

Cuando no se está familiarizado con realizar mejoras en el hogar, intentarlo por primera vez es el gran reto. Una vez ocurrido, ya con mayor confianza, emprender nuevos proyectos se vuelve una tarea más sencilla.

Al igual que con los productos, la ayuda que recibimos es clave. Cuando uno acude al supermercado, es fácil seleccionar un alimento en lata o un jabón desengrasante, a diferencia de acudir a una ferretería, donde muchos necesitamos de un servicio que oriente sobre el proyecto que se va a realizar.

En The Home Depot ponemos al alcance del consumidor elementos que le son útiles y necesarios para tener una mejor calidad de vida, cautivándolo con cosas que le serán útiles. Hemos pasado ya de la comercialización tradicional al desarrollo de un modelo de negocio en el que el objetivo es ofrecer una solución integral a las necesidades del cliente, y al hablar de una solución integral se está hablando implícitamente de elementos que acompañan la simple exhibición de un producto para satisfacer la necesidad del consumidor, y en la medida que eso se logra y se agrega valor a un producto, se abona en la lealtad del consumidor y en el incremento de ventas, pues los clientes apostarán por quienes les ofrecen más por el dinero que van a pagar.

Nuestro objetivo en el mercado mexicano es fomentar la idea de que cada uno de nosotros es capaz de realizar un proyecto. En The Home Depot ofrecemos todo lo que la persona necesita para llevar a cabo una idea por su propia cuenta; ésa es la razón de que en cada una de las tiendas de México se puede hallar todo, es lo que nos hace más fuertes y competitivos. Nosotros vendemos proyectos, no productos.

El valor de un trabajo bien hecho

Hoy más que nunca cobra importancia el valor de convivir con la familia, crear lazos fuertes de cooperación y conducirse bajo el principio de la persecución de un fin común. Hacer las cosas con nuestras propias manos, aprender, en el proceso, como a lo largo de todos los días, pero viendo los frutos de este trabajo en el mismo lugar donde vivimos o laboramos, es más gratificante.

El concepto incluye a la madre que cambia la iluminación de la entrada de su casa para ahorrar dineor y tener mejor luz, al patinador que construye rampas,  o al padre que pinta la habitación de sus hijos. El concepto trasciende edad, género, nacionalidad y cualquier nivel socioeconómico.

Resulta claro que no sólo se trata de cubrir una necesidad personal; el concepto de "Hágalo usted mismo" va mucho más allá de satisfacer necesidades propias. Cada vez más mexicanos se involucran en el proceso de autoconstrucción como una forma de vivir mejor, en el que el concepto "Hágalo usted mismo" es, en realidad, una propuesta valiosa para facilitar que las familias tengan una mejor calidad de vida y, por tanto, continuar construyendo una mejor sociedad. El concepto "Hágalo usted mismo" no sólo tiene ese enorme valor para quienes integramos esta empresa, sino que, día a día, trasciende nuestra esfera de acción; es el germen de grandes cambios para la inmensa mayoría.

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