Daño colateral

Con los cambios al ACE-55, GM, Nissan, Volkswagen y Ford son las más afectadas. En el corto plazo podrían recortar personal.

Brasil, reconocido en todo el mundo por su futbol de ataque, en el comercio exterior es excesivamente defensivo. Para muestra, la reciente renegociación del acuerdo automotor con México, que eliminó el libre comercio de vehículos y fijó un impuesto de 35% para más de la mitad de las exportaciones nacionales. Si bien el gobierno mexicano se abstiene de comentar sobre el daño colateral, en el corto plazo puede haber despidos en las armadoras porque se dejará de exportar unos 100,000 autos a esa nación.

Ante la amenaza brasileña de romper el Acuerdo de Complementación Económica Nº 55 (ACE-55), el mes pasado, el gobierno mexicano estuvo obligado a renegociar los términos vigentes desde 2003. Esto tendrá un impacto negativo en el corto plazo al menos en Nissan, Volkswagen, Ford y General Motors.

Según el director adjunto de la influyente consultora internacional IHS Automotive, Guido Vildozo, tras la renegociación del ACE-55, las empresas instaladas en México dejarán de exportar la mitad (47%) de los 200,000 vehículos que tenían proyectado enviar al país sudamericano este año.

El esquema de libre comercio entre los dos países no se retomará hasta marzo de 2015.

Como parte de lo anterior, en los 12 meses que concluyen en marzo de 2013, México exportará libre de aranceles a Brasil sólo 1,450 millones de dólares (MDD). A decir de Vildozo, esa suma equivale a unos 93,000 vehículos, muy por debajo de los 147,000 exportados en 2011 a Brasil. Ese volumen habría representado unos 3,000 MDD.

Primeros daños

El primer afectado es Nissan porque en 2011 exportó 47,000 vehículos a Brasil, cifra que lo ubica como el mayor exportador a ese país. La meta para 2012 era enviar 95,000 autos, lo cual no se cumplirá.

"Se compraron partes y capacitamos al personal y ahora tenemos parados los vehículos armados y fabricados en exclusiva para ese país. El plan de compra de autopartes se encuentra estancado hasta conocer el cupo de exportación (libre de aranceles) que nos fije el gobierno mexicano", dice el vicepresidente de Ventas y Mercadotecnia para América Latina de Nissan, José Muñoz.

Además de Nissan, Volkswagen y Ford reconocen un impacto negativo. El golpe podría ser contundente al considerar que estas tres empresas producen seis de cada 10 autos ensamblados en el país.

Sin entrar en detalles, el vicepresidente ejecutivo de Compras en Norteamérica de Volkswagen, Dirk Grosse, comenta: "Sin duda habrá una afectación en algunos proyectos", aunque "buscaremos otros mercados para exportar esos vehículos".

En contraste, Chrysler, un importante exportador a Brasil, ve con buenos ojos la renegociación. "Estamos conformes en que el acuerdo continúe, con la visión a que en tres años regresemos al libre comercio con Brasil", dice su vocero, Miguel Ceballos.

¿Desempleo?

Para el catedrático del Tec de Monterrey Alejandro Zendejas, existe un riesgo de despidos si las armadoras no logran reorientar la venta de los vehículos en otros países. "De eso depende la reducción en la producción y recortes de empleos o cierre de plantas", enfatiza el investigador.

Considerando que el reestructurado ACE-55 encarece o elimina la exportación de unas 147,000 unidades a Brasil, el impacto en el corto plazo para México podría ser el despido de miles de personas.

"Siempre y cuando no se coloquen los 147,000 vehículos en otros países, se perderían 7,000 empleos de la industria directamente involucrada en la producción final del auto", considera Zendejas. Pero, además, advierte que la suma podría ser de 9,000 personas, al considerar el impacto indirecto en la industria conexa, como son los proveedores de materia prima para fabricar autopartes.

Sin embargo, la subsecretaria de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, Lorenza Martínez, descarta riesgos e, incluso, minimiza la importancia de Brasil, que "representa 5 o 6% de las exportaciones de vehículos de México. Hay otros mercados creciendo significativamente, como Asia".

¿Trasfondo político?

El acuerdo con Brasil generó un desacuerdo entre las armadoras por el estira y afloja en la asignación de cupos de exportación, pero además porque en altos círculos de la industria se dice que el gobierno mexicano aceptó la renegociación por la amenaza de algunas firmas japonesas de llevarse sus millonarias inversiones al país sudamericano.

"El acuerdo automotriz con Brasil se dio por presión de las empresas japonesas, porque amenazaron con llevar sus plantas a Brasil si México no llegaba a un acuerdo", dice un reconocido ejecutivo de la industria que prefiere mantener el anonimato.

Sin embargo, Vildozo es tajante: "No vemos un trasfondo político". Puntualiza que Mazda atenderá un mercado de nicho en Brasil y puede pagar el arancel o incluso podría reorientar las exportaciones a Estados Unidos desde México.

Expansión buscó un comentario a estas declaraciones con directivos de Mazda y Honda, sin embargo, no tuvo respuesta.

Lo que al parecer sí es un hecho es que las mayores inversiones de Nissan en México fueron de los primeros catalizadores para que Brasil amenazara con salirse del ACE-55, en el que también participan Paraguay, Argentina y Uruguay.

"Mucha de la inversión anunciada por Nissan en México, en lugar de Brasil, influyó para que el país sudamericano tomara la decisión de presionar para la modificación del ACE-55", señala Vildozo.

La meta habría sido presionar a las empresas para que inviertan en Brasil. Esa teoría se refuerza con las palabras de Muñoz, que reconoció que Nissan Global decidió acelerar su inversión de 1,400 MDD en ese país con el fin de adelantar un año la producción, de 2014 a 2013.

Nissan es el mayor productor de vehículos en México y el mayor exportador a Brasil, con cinco modelos.

Sin embargo, algunos especialistas señalan que si la moneda brasileña (real) se sigue apreciando frente al dólar, habrá un incentivo cambiario para que las armadoras mantengan sus importaciones de México, aun pagando los aranceles pactados en el acuerdo.

Efecto en cadena

Días después de la negociación del ACE-55, Argentina anunció que también quería reestructurar el acuerdo, reportó la prensa de ese país. Pero la Secretaría de Economía rechazó esa solicitud y ha dicho que defenderá su postura en instancias internacionales (contempladas en el acuerdo). Además, aunque se corre  el riesgo de que las otras naciones soliciten un trato similar, Lorenza Martínez ha dicho que ni Paraguay ni Uruguay han hecho solicitudes al respecto.

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En conclusión, Brasil rompió el objetivo fundamental de la Asociación Latinoamericana de Integración, de una integración progresiva en la región. Esto a pesar de que en los primeros ochos años del ACE-55 (2003-2010), el país sudamericano tuvo una balanza comercial superavitaria acumulada de 4,383 MDD.

Ford, General Motors y la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) también se abstuvieron de hacer comentarios.

LA FUENTE DE LA DISCORDIA
A pesar de que Brasil acumuló una balanza comercial superavitaria, presionó a México para limitar las exportaciones con aranceles.
Balanza comercial de vehículos México-Brasil:
Año Brasil México Saldo
2002 830 59 -771
2003* 1,272 18 -1,253
2004 1,353 17 -1,336
2005 1,579 35 -1,544
2006 1,588 325 -1,263
2007 1,128 634 -494
2008 831 1,439 608
2009 615 855 240
2010 723 1,383 660
Cupos de exportación de México a Brasil, 2012-2013:
Empresa Cupo
Nissan Mexicana 90.0
Chrysler de México 83.0
Honda de México 65.3
Ford Motor Company 55.0
Volkswagen de México 45.0
General Motors de México 40.5
BRP México 0.56
Mazda Motor de México 0
Toyota Motor Sales de México 0
TOTAL 379.4
Cifras en millones de dólares.
*Entra en vigor el ACE-55
FUENTES: Secretaría de Economía, AMDA y AMIA.
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Plan de reforma fiscal de EU podría violar las leyes de comercio internacional
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