Ganancias estéticas

-
Ignacio Ávalos y Delia Angélica Ortiz

Coleccionar arte es una actividad íntima. Reflejo de la vida personal, de inquietudes e intenciones. "No dudo que un asesor aporte enormemente a mi colección. Tanto como a mi vida podría hacerlo un psicólogo", dice César Cervantes Tezcucano, director corporativo de la cadena Taco Inn, quien combina la intuición de comprador de arte con un estudio profundo sobre los artistas que atesora.

Era un niño apasionado por dibujar y pintar. El coleccionismo rescató "al artista con el que todos nacemos", dice. Alberga 800 piezas, pero considera que está lejos del acervo de FEMSA, Coppel o Jumex. Sin embargo, su influencia fue reconocida hace tres años cuando recibió una invitación para pertenecer al Comité Latinoaméricano del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York.

Es crítico de la política cultural en países como México. Cuestiona que los galeristas estén interesados en hacer del Estado un cliente más. "¿Por qué no donan obra?", reta. "El arte tiene que estar en las casas, no en los museos. Los museos suelen ser intimidantes. Quisiera que el arte fuese más cotidiano, que todos tuviéramos acceso a él".

Influido por el escritor estadounidense Truman Capote y el filósofo alemán Federico Nietzsche, Cervates califica como "estrictamente personal" su pasión por la cultura. "¿Qué es el arte?", cuestiona. "Es una forma de darse cuenta que uno no entiende... A partir de ahí, se comienza el camino para entender".

Ahora ve
Blue Origin, de Jeff Bezos, prueba con éxito una nave para el turismo espacial
No te pierdas
×