La riqueza india tiene un lado oscuro

Las fortunas se han ligado cada vez más a la corrupción, dicen expertos e incluso magnates indios.

Una sombra en el crecimiento indio

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El club de multimillonarios en India está constituido por 61 hombres que en conjunto poseen una riqueza cercana a 250,000 mdd. (Foto: Getty Images)
lupa, rupia  (Foto: Getty, )

En India son cada vez más los hombres que amasan fortunas inmensas mientras el país crece, pero esta historia comenzó a tener un lado oscuro hace una década según algunos expertos y hasta millonarios indios: la corrupción y un capitalismo clientelista que debilita las esperanzas de un mayor crecimiento de esta nación.

"Realmente es un cambio marcado, que ha sucedido principalmente durante los últimos 10 años o más", dice Ashutosh Varshney, de la Universidad de Brown, entrevistado por el Financial Times.

Varshney realizó un estudio comparativo de la India contemporánea con la ‘Edad dorada' de Estados Unidos, el final del siglo XIX, la época de magnates ladrones y de un capitalismo industrial rapaz. "Cualquier economía que crece tan rápidamente como sucedió con India es proclive a generar enormes tentaciones humanas", dice el experto.

"Estas personas tan ricas empezaron a comprar políticos y todo el revuelo que se ve contra la corrupción tiene que ver con que los políticos son comprados por los ricos del país", comenta Varshney, según el artículo retomado por la revista Expansión del 24 de diciembre.      

Hace 10 años el club de multimillonarios en India no tenía más de 12 miembros, hoy está constituido por 61, con una riqueza en conjunto cercana a 250,000 millones de dólares (mdd), por lo cual, para algunas mediciones, India queda ubicada sólo detrás de Rusia como una de las economías con mayor concentración de riqueza entre un grupo de ciudadanos.

Algunos lo hicieron manteniendo intacta su reputación. Pero otros lograron enriquecerse de manera menos transparente, a partir de un sistema político aletargado y corrupto; en parte, la razón por la cual el crecimiento del país es señalado como malo durante el último año.

Es este segundo grupo, beneficiario de un nexo entre el gobierno de India y la élite de magnates, que hace que muchos se preocupen por las expectativas de crecimiento.

Ésta es la historia de la India moderna, en la cual estas fortunas se amasan mientras se revierte el viejo sistema socialista, el aislamiento internacional y sectores desde la banca y los medios hasta las telecomunicaciones y los mercados financieros se transforman gracias a la inversión internacional y a una mayor competencia.

Como resultado, las tasas de crecimiento se elevaron más aún, llegando a cerca de 10% en 2010, desatando comentarios de que India podría superar a China como la economía de crecimiento más rápido.

Sin embargo, el auge de India fue sorprendente por el marcado aumento de la participación de la riqueza del país que está en manos de este grupo pequeño.

Un hecho confirmado por Michael Walton, de la Universidad de Harvard, y Aditi Gandhi, del Centro de Investigación de Políticas de Delhi. En 2003, la participación de los multimillonarios en la riqueza de India era de sólo 1.8%, cinco años después había crecido 22%.

El ‘Warren Buffet de India’

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Rakesh Jhunjhunwala es un financiero indio, el primero en integrar el grupo de multimillonarios de India que hicieron su fortuna sólo operando en los mercados. Conocido como el 'Warren Buffet de India', dice que empezó a invertir con apenas 100 dólares como capital inicial en la Bolsa de Valores. Ahora tiene 1,259 millones de dólares (mdd), de acuerdo con el último ranking de Forbes.

"Administro sólo mi dinero, no el de otras personas", comenta. "Me gusta mi libertad. No quiero ser responsable del dinero de otros".

Jhunjhunwala se ha hecho famoso por sus opiniones sobre el crecimiento de India. También conocido como el 'gran toro', hizo su fortuna detectando empresas subvaluadas que empezaron a prosperar cuando la economía del país dio un salto durante la última década.

"Los factores que motivaron el crecimiento de India son irreversibles; la democracia, la demografía, el espíritu emprendedor", señala. Fueron estas inversiones las que hicieron que este inversionista de 52 años pasara de ser un miembro de la clase media a pertenecer al club de los multimillonarios del país.

Rakesh tuvo un origen más modesto a comparación de Mukesh Ambani, el hombre más rico de India y que heredó la base de su fortuna; característica que comparte con la mayoría de sus pares multimillonarios.

"Los Ambanis y todas estas casas industriales, son constructores de imperios. Han heredado legados. Yo no heredé nada", dice Jhunjhunwala.

En cambio, desarrolló su gusto temprano por la compra de acciones gracias a su padre, un funcionario de gobierno de bajo rango que hablaba de los mercados financieros con sus amigos. Así fue como en la adolescencia se convirtió en un operador de bolsa de tiempo completo.

"Era el Lejano Oeste", dice al referirse a Dalal Street a principio de los 80, el equivalente a Wall Street en una ciudad que entonces se llamaba Bombay (ahora Mumbai). "Pero siempre pensé que India se despojaría de su socialismo y que si se crearan nuevos templos en India, éstos serían sus mercados de valores".

Fue el ojo de Jhunjhunwala para las oportunidades en los mercados de capital lo que realmente lo hizo destacar y en especial sus predicciones sobre el futuro auge de India a principios de la última década.

En 2002, escribió un artículo argumentando que India "estaba en el umbral de un mercado alcista estructural y secular", ya que las reformas del Estado estaban dando frutos. Un anuncio profético ya que los mercados indios tuvieron una racha de cinco años en la que algunas empresas en las cuales Jhunjhunwala invirtió, crecieron muchas veces en valor.

Riqueza mal vista

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Algunos expertos e incluso millonarios, ven un periodo negativo en la última década de crecimiento indio en el que la riqueza se ha ligado cada vez más a la corrupción. (Foto: Getty Images)
rupias, india  Algunos expertos e incluso millonarios, ven un periodo negativo en la última década de crecimiento indio en el que la riqueza se ha ligado cada vez más a la corrupción. /  (Foto: Getty, )

Para 2008, la participación de los multimillonarios en la riqueza de India había crecido un 22% en comparación a cinco años antes, que era de 1.8%. Algunos de los que prosperaron durante la gran apertura del país dicen que estos aumentos en la riqueza no son una causa especial de preocupación.

Está el caso de B.K. Modi, un industrial que a menudo aparece en la lista de los ricos de Forbes y que hizo su fortuna asociándose con empresas occidentales como Xerox.

"Siempre hubo este estilo de vida opulento en India", dice Modi a un artículo del Financial Times, publicado por la revista Expansión. "Algunos dicen que los empresarios se han convertido en  los nuevos marajás. Pero si alguien ha generado riqueza a través del valor creciente de sus acciones, esto es aceptado como correcto".

Una idea que también comparte Subhash Chandra, director de Zee TV, empresa que abrió hace 20 años como la primera estación de televisión satelital de India, iniciando una revolución en los medios en un país que, hasta entonces, tenía sólo una estación respaldada por el gobierno.

En el transcurso de dos décadas, se dice que Chandra se convirtió en el magnate más prominente de los medios. Ahora es también el vigésimo tercer hombre más rico del país, con una fortuna valuada en 2,900 millones de dólares (mdd).

Otros ven esta última década como un periodo menos positivo, en el que la riqueza ha estado cada vez más ligada con otro de los problemas más irritantes del país: la corrupción. Uno de ellos es Rajeev Chandrasekhar, ex emprendedor en tecnología.

En 2005 vendió BPL Mobile, su empresa de telecomunicaciones, por 44,000 millones de rupias (817 mdd), ingresando a los niveles de la clase adinerada india.

"Hasta 2000, ser multimillonario era algo que todos veían con buenos ojos en India. Los veían como algo a lo que todos llegaban con la edad", explica, mientras nos sentamos en su casa en un área elegante de Nueva Delhi. "Ahora ser rico es mala palabra".

Ricos, gracias a la política

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Los inversores están preocupados por el déficit en cuenta corriente de India, que llega a 88,000 millones de dólares.  (Foto: Getty Images)
India  (Foto: Getty, )

La generación que creció en el periodo inmediatamente posterior a las reformas de India de principios de los 90 amasó fortunas en áreas tales como tecnología de la información y la subcontratación, sostiene Rajeev Chandrasekhar, ex emprendedor en tecnología.

Sin embargo, "en la última década, casi todos quienes se enriquecieron en India lo lograron gracias a su proximidad con la política", dice el empresario al Financial Times.

Su comentario es respaldado, al menos parcialmente por la investigación de Michael Walton y Aditi Gandhi de la Universidad de Harvard, que halló que casi la mitad de los magnates de India han hecho su dinero en sectores que el dúo describe como aquéllos donde las ganancias dependen de las ‘rentas económicas' para el acceso a recursos que son escasos, tales como la tierra o el espectro de las telecomunicaciones, los cuales generalmente sólo están disponibles a través de permisos del gobierno.

En el artículo, retomado por la revista Expansión en su número del 24 de diciembre de 2012, Chandrasekhar sugiere que está empeorando la tendencia en India al amiguismo, ya que los políticos encuentran la manera de no sólo extraer dinero de los millonarios dueños de negocios, sino también de convertirse ellos mismos en miembros del club de millonarios.

"Tenemos un fenómeno completamente nuevo en India, al cual denomino el espíritu emprendedor político, que se ha enraizado en los últimos seis años", explica.

"Los políticos ahora dicen: ‘Ya no queremos maletas llenas de dinero o cuentas en bancos suizos. Queremos nuestros negocios propios. Queremos participaciones en el capital'".

El resultado es una generación de políticos de India de quienes se piensa amasan lentamente fortunas gigantescas, ayudando a empresas de las cuales ellos mismos forman parte, ya sea de manera directa o indirecta a través de familiares o asociados.

Son pocos, sugiere Chandrasekhar, los que tienen un lugar en las listas de la revista Forbes, pero sólo porque los demás han disfrazado inteligentemente el alcance verdadero de sus fortunas.

Estas afirmaciones cubren de sombra el crecimiento económico de India.

Una India sin igualdad

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El Gobierno de la India dijo que tiene sufiucientes reservas internacionales para defender la rupia. (Foto: Archivo)
India, dinero  (Foto: Getty, )

India se ha vuelto un país más próspero en la última década. Su élite se ha enriquecido más y está encaminada para seguir engrosando sus fortunas. Pero la nación también se ha convertido en un lugar menos igualitario y los beneficios del crecimiento parecen encaminarse hacia aquéllos del sector más alto. Esto lleva a algunos a hacer duras advertencias.

"Si no se garantiza que la riqueza se distribuya a un grupo más amplio de personas, si la riqueza es sólo para unos pocos, llegará el día en que la gente saque a los ricos de sus casas y los expulse", advierte Subhash Chandra, director de Zee TV al artículo de Financial Times publicado por la revista Expansión.

 

Otros tienen una visión menos apasionada y creen que la ira pública va a terminar forzando una respuesta del sistema político.

"La democracia está siendo corrompida y subvertida en India", dice el académico Ashutosh Varshney, de la Universidad de Brown. "Pero la democracia tiene maneras de autocorregirse, tal como lo hizo en un periodo similar en Estados Unidos hace más de un siglo".

Con el tiempo los imperios empresariales, los conglomerados industriales y las dinastías familiares que dominan el paisaje de negocios de su país van a mermar, dice el financiero Rakesh Jhunjhunwala, conocido como el 'Warren Buffett indio' por haber hecho su fortuna únicamente con sus operaciones en la Bolsa.

Continúa citando un viejo dicho hindú, que dice que la riqueza siempre se extingue al llegar a la séptima generación. Y explica que evita esto manteniéndose alejado de la política.

"No hago negocios con el gobierno. No tengo ninguna licencia. No soy dueño de ninguna mina de carbón, no tengo amigos políticos, nunca voy a una oficina de gobierno".