En duda, calidad de universidades de EU

La educación superior pierde credibilidad; sus altos costos no implican mejores sueldos.

Prestigio en crisis

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Los estudiantes que obtuvieron una licenciatura en 2011 tuvieron 26,000 dólares de deuda, en promedio, según la organización sin fines de lucro Project on Student Debt. (Foto: Getty Images)
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La educación superior está perdiendo prestigio en Estados Unidos. Factores como el aumento de las colegiaturas, el crecimiento en los niveles de deuda de estudiantes e instituciones y el detrimento en los sueldos de los egresados, están disminuyendo la idea de que es una buena inversión.

El costo por estudiante aumentó casi cinco veces la tasa de inflación desde 1983, haciendo que la universidad sea menos asequible y elevando la cantidad de deuda que tiene que asumir cada estudiante.

Entre 2001 y 2010, el costo de la educación universitaria pasó de representar 23% de las ganancias medias anuales de un egresado a 38%. Ahora, dos tercios de los graduados piden préstamos, por lo tanto, la deuda estudiantil se duplicó en los últimos 15 años.

Por otro lado, casi 30% de los estudiantes universitarios que adquirieron préstamos terminan abandonando sus estudios (hace 10 años, la tasa de deserción era de 25%).

Al mismo tiempo, las universidades han estado gastando más de lo que tienen. Muchas se endeudaron y esto se refleja en sus balances financieros.

Pero estos gastos no están destinados a mejorar la calidad de los cursos que ofrecen, más bien se orientan a la necesidad de competir en los rankings que tienden a calificar casi todo sobre una institución excepto la calidad de los graduados que producen.

Las universidades no pueden recurrir al gobierno por un rescate. Los estados ya han reducido drásticamente la ayuda financiera que aportan a las universidades.

Barack Obama ha manifestado su oposición al aumento de las colegiaturas y amenaza con recortar aún más la ayuda si continúa el incremento.

Universidades caras, sueldos bajos

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En Estados Unidos 17 millones de graduados están sobrecalificados para sus trabajos. Por otro lado, hay tres millones de puestos vacantes para los cuales no se encuentran trabajadores calificados. (Foto: Getty Images)
libros  En Estados Unidos 17 millones de graduados están sobrecalificados para sus trabajos. Por otro lado, hay tres millones de puestos vacantes para los cuales no se encuentran trabajadores calificados. /  (Foto: Getty, )

Siempre se ha pensado que un título es la clave para obtener un buen empleo, sin embargo, en los últimos años los graduados de las universidades estadounidenses se han enfrentado a una realidad diferente.

Durante la década pasada, los graduados universitarios enfrentaron una caída en sus ingresos (16% para mujeres, 19% para hombres). Luego del ajuste por inflación, en 2007 ganaban no más que en 1979.

Esto implica que tengan dificultades para pagar sus deudas estudiantiles. En 2011, 9.1% de los prestatarios dejaron de pagar sus préstamos federales a dos años de graduarse. Hay unas 200 universidades donde la tasa de morosidad de los últimos tres años es de 30% o más. 

Además, el elevado gasto del Producto Interno Bruto (PIB) que aún se detina a la educación superior no se ve reflejado en un valor adicional que lo equipare. 

Una encuesta federal muestra que los niveles de lectura de ciudadanos con formación universitaria bajaron entre 1992 y 2003. Sólo un cuarto son lectores 'competentes', esto es, "personas que usan información impresa y escrita para funcionar en sociedad, para lograr metas y para desarrollar su conocimiento y potencial".

Casi un tercio de los estudiantes no toman cursos que impliquen la lectura total de más de 40 páginas. Sin embargo, se analiza con entusiasmo la "gestión de cargas de trabajo" en la que los estudiantes comparten en línea consejos para evitar asistir a clases sin afectar sus calificaciones.

No obstante, ni la falta de inversión en la enseñanza ni el déficit de atención parece haber afectado las calificaciones. El 43% de las calificaciones de las carreras universitarias de cuatro años son A, 28 puntos de porcentaje superior desde 1960. Los promedios de calificaciones subieron de 2.52 en los 50 a  3.11 en 2006.

La tecnología vs el aula universitaria

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En algún momento ‘cursos en línea, abiertos y masivos’ (en inglés, MOOC) tendrán que generar algún tipo de ingreso, posiblemente a través de su certificación. (Foto: Getty Images)
educacion  En algún momento ‘cursos en línea, abiertos y masivos’ (en inglés, MOOC) tendrán que generar algún tipo de ingreso, posiblemente a través de su certificación. /  (Foto: Getty, )

La productividad a la baja y los duros problemas económicos en Estados Unidos implican que el cambio en la educación superior de ese país está llegando con universidades en línea y con una serie de "cursos en línea, abiertos y masivos" (en inglés, MOOC) fuera de ellas. Para algunas instituciones, el aprendizaje en línea es una manera de seguir creciendo.

Los MOOC también llegaron con gran fanfarria. Ofrecen clases gratuitas de nivel universitario dictadas por renombrados profesores y abiertas a todo público. Hay dos compañías, Coursera y Udacity, y una empresa sin fines de lucro, edX, a cargo de este emprendimiento.

El significado más amplio de los MOOC es que son parte de una tendencia a la desagregación de la educación superior. Van a hacer temblar muchas instituciones cuyo modelo de negocio se basa en cuotas para un curso de cuatro años.

A medida que se expanda la educación en línea, las universidades se sentirán presionadas para lograr una especie de acuerdo 'buffet', en el que tendrán que aceptar créditos de unas y otras, y estudiantes que toman cursos en su casa o hasta en escuelas preparatorias.

Lo que sí es un hecho es que las instituciones educativas están en deuda con los estudiantes que acumularon deudas y con los graduados que siguen estudiando porque su primer título no les sirvió de mucho.

También tienen responsabilidad con los 17 millones que están sobrecalificados para sus trabajos y con los 3 millones de puestos vacantes para los cuales no se encuentran trabajadores calificados.