Las mexicanas que faltan

El crecimiento de la industria automotriz beneficia a los fabricantes de autopartes, pero pocas empresas mexicanas han aprovechado el auge.
Didier Ramírez

A inicio de 2012, una compañía fabricante de autopartes de Guanajuato recibió -sin solicitarlo- una propuesta que muchos envidiarían: una firma europea ofrecía comprarla. Aún con la propuesta en la mesa, los ejecutivos de la autopartista decidieron rechazarla. Como proveedores de dos fabricantes establecidos en México, sabían que su negocio sin duda crecería y quizá algún día podrían competirle de tú a tú a la misma firma europea que intentaba absorberlos.

El éxito de esta empresa mexicana -cuyos ejecutivos pidieron mantenerla en el anonimato- se debe a la evolución de la industria automotriz en el país. Haber interactuado con empresas estadounidenses, europeas y japonesas le permitió a la autopartista igualar los mejores estándares de calidad de la industria. Así, llamó la atención de posibles compradores como la firma europea.

"Quien no haya aprendido las formas de trabajo es imposible que pueda ser proveedor de la industria automotriz (en México)", dice Salvador Saavedra, vicepresidente del sector de la industria automotriz de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra).

No obstante, pocas empresas mexicanas de autopartes tienen la posibilidad de competir con firmas globales. En 2011, la producción de las 1,300 autopartistas registradas en el país representó cerca de 38% del valor de la industria automotriz, al generar más de 385,000 millones de pesos, según datos de ProMéxico. Pero 60% de estos fabricantes es de origen extranjero y si sólo se considera a aquellos que surten directamente a las plantas armadoras (los llamados Tier 1) la proporción transnacional aumenta a 80%, explica Óscar Albín, presidente ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

La producción de las compañías mexicanas se concentra en firmas grandes como Kuo, Katcon, Nemak y Condumex. Las pequeñas y medianas empresas se resignan a proveerle a aquéllas, dice Albín.

Futuro promisorio

Las empresas nacionales de autopartes tienen la oportunidad de crecer y consolidarse, con la llegada de marcas como Mazda y Honda, las inversiones anunciadas de Nissan, Ford, Volkswagen y General Motors y el compromiso de Audi (y quizá BMW) de instalar plantas armadoras en el país.

"Un área de oportunidad se encuentra en la transformación del metal, industria que se actualizó desde los años 90 con la llegada de todas las inversiones de las armadoras", dice Mario Rodríguez, director general de Arbomex, autopartista mexicana de piezas de motor.

Cuando las armadoras llegan a un nuevo país, por lo general traen consigo a sus proveedores directos (Tier 1) e incluso hasta a los fabricantes que le surten a éstos (Tier 2). Sin embargo, las autopartistas nacionales tienen la oportunidad de aprender de estas empresas y adoptar sus estrategias de manufactura. Con el tiempo, los fabricantes mexicanos podrían evolucionar e incluso forjar alianzas con las marcas internacionales, dice Saavedra, de la Canacintra.

Los grandes conglomerados automotrices del mundo son nacionalistas o regionalistas, asegura Saavedra. Cuando llegan al país, la mayor parte de sus proveedores de primera línea son marcas connacionales.

Para 2015, la producción automotriz en México alcanzará los tres millones de unidades, casi 15% más que los 2.5 millones de vehículos producidos en 2011, según datos de ProMéxico. Esto significa que los fabricantes de autopartes tendrán que producir el equivalente a 454,000 mdp, 20% más de lo que produjeron en 2011, tan sólo para seguirle el ritmo al crecimiento de la industria.

"El reto para los fabricantes (de autopartes) será asumir los conceptos de mejora continua, manufactura esbelta, reducción de costos y asimilación de filosofías de trabajo, para poder gozar de una perspectiva favorable", dice Rodríguez, el directivo de la autopartista Arbomex.

La industria automotriz se ha convertido en la mayor historia de éxito de México -por aportar 6% de la inversión extranjera directa, 4% del Producto Interno Bruto y 23% de las exportaciones totales-. Pero la consolidación de los fabricantes nacionales de autopartes podría impulsar de manera importante el desarrollo del país, sobre todo en términos de empleos. De hecho, los autopartistas generan 89% de los puestos de trabajo de la industria, según datos recopilados por ProMéxico.

Es necesario desarrollar más la industria mexicana de autopartes, dice Albín: "Por ahora, 10 empresas aportan 40% de la producción nacional, no todos tienen la capacidad tecnológica para hacerlo".

Esta condición ha motivado que los fabricantes locales se centren en productos para el mercado de repuesto. "Si bien el nicho de competitividad se centró ahí, es momento de dejarlo", enfatiza Rodríguez, de Arbomex, sobre todo porque los fabricantes de vehículos quieren centrarse en su actividad principal, y dejar de invertir en la manufactura de piezas.

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Según Albín, de la INA, hacia la segunda generación de vehículos que salgan de las plantas de Mazda, Honda e incluso la nueva de Nissan, que podría darse después de seis años de operaciones, puede haber una oportunidad para los proveedores de partes nacionales para integrarse en su estructura.

La realidad es que los autopartistas mexicanos podrían multiplicar su negocio en los próximos años.

A LA SOMBRA DEL ÉXITO
Desde 2009, el valor de la producción de autopartes en México se incrementó. En los primeros seis meses de 2012, subió 23% anualizado.
Año Valor (miles de pesos) % dif. año previo
2007 269,303,396 -
2008 262,116,589 -2.67
2009 227,016,135 -13.39
2010 317,001,575 39.64
2011 385,833,019 21.71
2012* 225,078,507 23.02
*Datos al primer semestre del 2012. FUENTE: Expansión con información del INEGI.
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