“Nunca se hacen demasiadas preguntas”

De la crisis de 2008, Jeff Immelt, CEO de GE, aprendió la importancia de hacer preguntas profundas. En entrevista, revela una receta que puede hacer que México crezca 8% anual.
Adolfo Ortega

La energía que emana Jeff Immelt, CEO de GE, lo hace ver más alto de lo que de por sí ya es. Se le ve dinámico, alerta, pero no hiperactivo. "Pienso que este trabajo tiene mucho que ver con la fuerza vital, con cuidarse bien", dice. Esto lo aprendió de su predecesor, Jack Walsh, la leyenda del management. "Él decía que la forma en que puedes hacer que una empresa grande parezca pequeña es que cada empleado piense que te puedes cruzar en su vida cualquier día".

Eso suena muy inspirador, pero si se toma en cuenta que GE tiene 300,000 personas, el desafío parece imposible de cumplir. "Tienes que estar accesible, tienes que ser participativo, y la única manera en que puedes hacer eso es estando 7/24", dice en una entrevista realizada en la Ciudad de México a fines de septiembre.

El directivo ha venido al país al menos una vez al año durante las últimas dos décadas. Aunque siempre por trabajo. "Ya sé, hay tantos lugares lindos que ver, pero soy un trabajador. Nunca me toca la parte divertida", dice. Desde hace 11 años Immelt es CEO de GE, la legendaria empresa que Thomas Alva Edison fundó hace 130 años. Sólo Immelt y otros ocho ejecutivos han sido CEO de esta compañía.

GE llegó a México hace más de un siglo, 116 años, para ser exactos. En ese tiempo ha hecho inversiones muy diversas, desde maquiladoras hasta un centro de ingeniería ubicado en Querétaro, uno de los máximos orgullos de la CEO local, Gabriela Hernández, y apenas la segunda sede en el mundo de la compañía dedicada a la investigación y al diseño de turbinas de avión y generadoras de energía eléctrica.

En 2011 GE tuvo ingresos por 170,000 millones de dólares (mdd) a nivel global, en los 150 países donde tiene presencia, abarcando 12 sectores, tales como petróleo, gas y aviación. Eso vuelve sus resultados en un termómetro de la economía. Quizá por eso, el presidente Barack Obama nombró a Immelt como su asesor personal para la creación de empleos.

¿Qué cree que suceda con la economía mundial?

Creo que, como Estados Unidos, mejora un poco cada día. Considero que el sistema financiero está fuerte, las compañías tienen mucho efectivo, así que pienso que Estados Unidos se encuentra escalando, de manera lenta y firme, esta profunda recesión. Europa tiene muchas caídas ahora, no universales, pero ciertos países están particularmente mal. El resto del mundo no está tan mal. Creo que tal vez China se desaceleró un poco, pero sigo pensando que tiene mucha elasticidad y mucha capacidad para superar los ciclos. América Latina se mantiene fuerte.

¿Cree que Europa va a empeorar?

Lo que siempre me preocupa de una región como Europa es un evento repentino, como lo fue la bancarrota de Lehman Brothers en Estados Unidos. En la medida en que esto pueda evitarse, yo diría que hay un ritmo manejable para Europa. Pero los problemas son profundos. Los déficits fiscales son grandes, el desempleo es grande, tiene que haber una reestructuración de los programas sociales, en la forma en que funciona la Unión Europea, el Banco Central Europeo.

¿Cómo está enfrentando GE estos problemas?

Cerca de 60% del negocio está fuera de Estados Unidos, así que tenemos una buena exposición a algunos de los mejores mercados de crecimiento. Estamos en negocios como el petróleo y el gas, la energía, la aviación... y a estos negocios les está yendo bastante bien. De hecho, nuestro negocio de servicios financieros se recuperó después de la crisis. Nuestra expectativa es que, incluso en este entorno, podemos lograr cifras históricas de crecimiento y generar mucho efectivo.

Alguna vez usted dijo que ser CEO es una cuestión de aprendizaje permanente ¿Qué cree que ha aprendido en las crisis desde 2008 hasta la fecha?

Le daré lo que creo que es una lección universal: nunca se hacen las preguntas suficientes. Siempre he sabido escuchar muy bien, pero siempre hay que profundizar más y asegurarse de que a la gente le estás haciendo preguntas profundas. La última década ha tenido que ver con la resiliencia, el manejo de crisis, formar equipos, apreciar las cosas sencillas.

Me reuní con muchos de los CEO mexicanos en los últimos días y todos ellos me dijeron que la razón por la que a México le está yendo bien ahora es por lo de la crisis financiera de 1995. Y creo que para los estadounidenses de mi edad, siempre seremos mejores líderes después de enfrentar una crisis financiera.

Pemex, la fórmula para crecer 8%

En octubre, Felipe Calderón inauguró una planta de cogeneración de 300 megavatios en Tabasco, desarrollada por Abengoa y General Electric. La planta, en la que se invirtieron cerca de 386 millones de euros, suministrará electricidad y vapor al complejo de procesamiento de gas de Nuevo Pemex, propiedad de Pemex, es la más grande de su tipo en México y América Latina. Será la primera vez que esta empresa estatal adquiera energía de una planta gestionada por un actor privado.

Hablemos de México. ¿Cómo está su negocio aquí?

La situación de México es probablemente lo más positivo que recuerdo desde hace mucho. Hay estabilidad, tanto macro como microeconómica. La gente está increíblemente entusiasmada con el nuevo presidente, el desempleo es lo más bajo que he visto. Las tasas de interés están estables, así que nuestro negocio aquí está bien, igual que nuestra producción.

Yo me uní a GE en 1982 y mi primer viaje a la Ciudad de México fue probablemente en 1984, y también a las maquiladoras -fue mi primera experiencia con ellas-, y luego empecé a venir de forma regular a finales de los 80... Y la forma en la que la mayoría de los estadounidenses descubrieron México fue a través del bajo costo de la mano de obra, moviendo el trabajo de producción de Estados Unidos a México. Y siempre hay esa inquietud, que la gente quede complacida con eso. Que la gente piense: "Ése es su único destino". Lo que ha sido bueno ver en México es el desarrollo de la clase consumidora, la evolución de un mercado de consumidores, de un mercado local, el desarrollo de una clase tecnológica, de ingenieros. Y creo que es un crédito que hay que darle al país, haber evolucionado y cambiado.

¿Qué cree que hace falta para alcanzar ese 8 o 9% de crecimiento al año en la economía?

Aquí es donde entro en zona peligrosa, porque en mi mente sólo hay una cosa, y eso es la reforma al sector energético. Es un asunto muy importante para el país.

¿A qué se refiere con liberación? ¿Significa privatizar Pemex?

Creo que es abrirse al gas natural, creo que se trata de que Pemex evolucione, creo que es ir de dos y medio millones de barriles al día a cuatro millones de barriles al día. En realidad, si se compara Pemex con Petrobras o Saudi Aramco o Petronas u otras compañías estatales de petróleo debe ser la puerta de acceso a la productividad, la inversión extranjera directa, muchas cosas... Es abrir nuevas fuentes de energía, como el gas, abrir tal vez algunas estructuras en las que los inversionistas privados puedan invertir, ajustar la ley de Pemex para alentar la inversión extranjera directa, como lo hizo Petrobras.

Estados Unidos es un país de energía distinto al que era hace cinco, 10 o 15 años, debido al shell gas. Estados Unidos en realidad no necesita a Pemex para entregar petróleo. Esto se trata más de la forma en que México puede ser más competitivo, de cómo puede desarrollar más empleos. Si el presidente (Enrique) Peña (Nieto) se hace cargo de esto, levántenle un monumento o algo así (risas).

¿Se siente optimista de que esto pase?

Soy un eterno optimista (...) también soy lo suficientemente maduro para ver las cosas desde el punto de vista de la gente mexicana. Sé que Pemex es una institución, sé lo que hay en la Constitución y sé que no son cosas en las que la gente deba reparar o deba desafiar fácilmente.

¿Cómo siente al país en otros aspectos como el de la competencia? Hace unos años, la NBC, que entonces era una empresa de GE, trató de venir y competir con Televisa y TV Azteca, y no la dejaron.

Pienso que está mejorando. Mire, ese evento me enojó enormemente. Porque no hay nadie que haya hecho tanto en México como GE, y sentí que con en ese incidente fuimos realmente tratados como un ciudadano de segunda clase. Le hice saber mi opinión al presidente y a otras personas en ese momento. Y creo que eso está cambiando. La gente se preocupa más por el país en la actualidad -no sólo la parte más alta de la élite -.

¿En dónde ve esos cambios?

Primero, siempre veo los números, y veo la competitividad y cómo la competitividad de México se compara con la de China, Brasil, Estados Unidos y otros centros de operación relevantes. La naturaleza de la conversación ha cambiado. De quejarse del gobierno, ahora se habla de cómo la sociedad se vuelve más productiva, cómo ayudar al presidente a tener éxito... y eso ha sido una progresión de 20 años.

¿Se da cuenta de que no hemos hablado sobre inseguridad, drogas...?

Personalmente, lo digo sólo como observador -así que no tengo bases ni siquiera la credibilidad para formular esto-: admiro la posición del presidente (Felipe) Calderón. Observé al presidente (Álvaro) Uribe en Colombia tomar una posición firme y creo que la seguridad y la protección, son asuntos en los que siempre vale la pena que alguien se haga cargo de ellos, y no puedo evitar entender las complejidades.

LA ERA DE JEFF
El actual CEO de GE tomó el puesto apenas cuatro días antes de que dos aviones se estrellaran en las torres gemelas. Desde entonces comenzó la tarea de cambiar el perfi l de los negocios de GE.
2001
Jeffrey Immelt se convierte en el noveno CEO de GE. Ese mismo año, dos empleados de la compañía mueren en los ataques terroristas al WTC y su negocio de seguros pierde 600 MDD.
2004
Immelt cambia la presentación de la marca GE con una nueva gama de colores corporativos, modifi ca el logotipo y remplaza el eslogan de la empresa.
GE compra la hipotecaria (subprime) WMC Mortgage, por una cantidad no revelada. Luego de perder 1,000 MDD la vende en 2007.
2005
Lanza la campaña Ecomagination, una iniciativa dirigida a satisfacer la demanda de productos energéticamente efi cientes. Hoy, esta iniciativa representa ventas por 20,000 mdd anuales.
2008
GE inicia una crisis que, a 2011, provocó el cierre de 31 plantas en Estados Unidos y la pérdida de 19,000 empleos.
2009
La SEC multa a GE por 50 MDD por violar las reglas de contabilidad en dos casos separados.
2011
El presidente Barack Obama selecciona a Immelt para encabezar a su equipo de asesores sobre el plan de rescate económico.
2012
Después de alcanzar su máximo de 60 dólares por acción en 2000, en la gestión de Immelt cayó a 8 dólares en 2008. Actualmente vale 21 dólares.
LA LECTURA DEL CEO
Durante su viaje a México, a fi nes de septiembre, el CEO de GE se encontraba leyendo la biografía de Lyndon Johnson, The Passage of Power. “Me gustan las biografías y los libros de negocios”, dice. ¿Qué libro deberían leer los CEO?, se le pregunta. “El mejor libro de negocios que he leído en el último año salió de Silicon Valley: The Lean Startup. Muestra cómo podemos mejorar nuestra velocidad al practicar aspectos de las empresas recién fundadas”.
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